La inspectora Sofía Luna regresa en una trama absorbente que profundiza en lo más oscuro de la condición humana.
El asesinato de varias turistas japonesas en Madrid enfrenta a la inspectora Sofía Luna a un complejo caso vinculado al mundo de los viajes organizados. Las víctimas pertenecen a un singular colectivo de personas asexuales que rechaza la hipersexualidad de la vida moderna.
Paralelamente, la inspectora Luna debe enfrentar un dilema personal inesperado: su padre, con quien ha roto toda relación desde hace años, se ve involucrado en la muerte de un hombre. Luna deberá navegar entre ambos casos, donde el límite entre lo íntimo y lo profesional se confunde peligrosamente.
«No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente.»
Con estas palabras empieza El capitán Alatriste, la historia de un soldado veterano de los tercios de Flandes que malvive como espadachín a sueldo en el Madrid del siglo XVII. Sus aventuras peligrosas y apasionantes nos sumergen sin aliento en las intrigas de una España corrupta y en decadencia, las emboscadas en callejones oscuros entre el brillo de dos aceros, las tabernas donde Francisco de Quevedo compone sonetos entre pendencias y botellas de vino, o los corrales de comedias donde las representaciones de Lope de Vega terminan a cuchilladas. Todo ello de la mano de personajes entrañables y fascinantes: el joven Íñigo Balboa, el implacable inquisidor fray Emilio Bocanegra, el peligroso asesino Gualterio Malatesta, o el diabólico secretario del rey, Luis de Alquézar.
El sótano se ha quedado muy vacío tras tu marcha».
Tengo quince años y he vivido toda mi vida en este antiguo faro. Mi hermano y yo vinimos a vivir aquí, con el abuelo, cuando yo todavía era un bebé.
Es un sitio increíble, al borde del acantilado. Me gusta refugiarme del sol en la sombra de la fachada. Me gusta el olor del campo al atardecer. A la zona del túnel prefiero no acercarme. No quiero que el hombre grillo me lleve a vivir bajo tierra. Ya lo he oído dar golpes en la trampilla del terreno alguna noche.
A mi hermano no le gusta que haga preguntas sobre nuestro pasado, sobre quiénes fueron mi madre y mi padre. Como dice él, no todo el mundo tiene una familia como las demás.
Hasta ahora he sido muy feliz aquí.
Pero el otro día, en casa, apareció una caja.
Y, desde que mi hermano vio lo que contenía, nada ha vuelto a ser lo mismo.