¿Alguna vez te has sentido insuficiente en tu trabajo, en tu vida personal, con amigos, en pareja...?, ¿En alguna ocasión has sentido que no mereces nada de lo bueno que te sucede?, ¿o que no conseguirás nada de lo que te propongas?
Gran parte de las inseguridades que sentimos vienen dadas por una autoestima baja y mal trabajada. Pero ¿cómo mejorarla y aprender a autoestimarnos?
Lo más arriesgado del mundo no es hacer una expedición a la Antártida en chancletas.
¿Sabes qué es?
Contar de manera sencilla el asunto más complejo del mundo: tu mente.
Lo que quiero es llegar al final de mis días pensando que mi vida tampoco estuvo tan mal, y, tras veinticinco años de psicólogo, tengo algunas ideas interesantes para lograrlo.
Para ello, te hablaré de Laura y su psicóloga ultratóxica; de Leandro, el músico desastre; de la tesis doctoral de Albert; de María y sus atracones; del virus de Luisa, y de muchas otras historias más.
Con Autoestima punk, voy a ayudarte a organizar el desván que tienes en tu cabeza.
Deja de comprar humo. Por fin, apañar tu autoestima y caerte mejor sin rollos lacrimógenos es posible.
El campo de concentración de Auschwitz es el sinónimo del mal absoluto que el nazismo preconizó. Los judíos y gitanos sirvieron como cobayas para la experimentación diabólica de los nazis, gaseando a más de un millón de personas y matando de hambre, frío, agotamiento o, simplemente, de soledad y desesperanza.
Sin embargo, muchos presos resistieron a la total deshumanización del campo esforzándose por mantener la dignidad. Cuidar la higiene, escribir o dibujar eran actos que ayudaban a sobrevivir.
Esther Mucznik cuenta a través de las voces de aquellos que sobrevivieron al infierno de Auschwitz el insoportable silencio tras los asesinatos de niños, la barbarie de la experimentación médica sobre miles de hombres y mujeres o la lucha por sobrevivir en un campo de horror y muerte. Estos son los relatos que deben servir para mantener viva la memoria de aquellos que sucumbieron a la maquinaria del terror nazi.