Chrysantha Stathos escondió su inteligencia y ambición detrás de su belleza; nada la iba a apartar del título de duquesa que ansiaba. Ahora solo tiene que esperar a que muera su desagradable y anciano esposo para disfrutar de la libertad, el dinero y la seguridad que siempre quiso.
Cuando llega el momento, un hombre que afirma ser su nieto aparece y arruina todos sus planes. No importa lo atractivo que sea ni sus extraños poderes: Eryx Demos debe morir.
Esta obra de Carlos García Lithgow aparenta difícil de clasificar, pero ella está compuesta de mitos, historia, épica, teatro, autobiografía, ensayo, metalenguaje, figuras y símbolos. Lo propio del poema. Una Ilíada caribeña.
Blu y Jace están unidos por una atracción inexplicable, que persiste y los atormenta, sean cuales sean las consecuencias.
Blu Henderson, atrevida, carismática y encantadora, se pinta cada día una sonrisa falsa en el rostro y se abre paso por la vida, porque es lo que debe hacer.
Jace Boland, callado, introvertido y misterioso, llama su atención en cuanto lo ve por primera vez. Después de eso, ya no hay vuelta atrás.
Dos corazones rotos pueden encontrar consuelo en pérdidas trágicas; dos almas rotas pueden encontrar paz en el dolor, pero es posible que quererse a uno mismo sea el único modo de querer al otro…
En el antiguo Egipto existieron muchos oficios y profesiones. Gracias al arte, la arqueología y los textos podemos conocer cómo era el trabajo de agricultores y ganaderos, pero también de escribas, sacerdotes, embalsamadores, soldados, artistas... todo el universo de los oficios que constituían la base de esta fascinante sociedad.
En la antigua Grecia, el ocio era la aspiración máxima de cualquier persona, y los ciudadanos solo trabajaban por necesidad, pues normalmente asistían a la Asamblea o los tribunales y dejaban los trabajos manuales a los metecos o los esclavos. Pero si había que trabajar, el ideal griego de vida era el del campesino, a pesar de ser un oficio durísimo. Además de campesinos, había médicos, soldados, políticos, arquitectos, artesanos o maestros, entre otras muchas ocupaciones.
¿Sabías que se han llegado a localizar más de 160 oficios diferentes en las inscripciones encontradas en la ciudad de Roma? Campesinos, ganaderos, artesanos, herreros, orfebres, panaderos o alfareros; políticos, soldados o administrativos, gladiadores, sacerdotisas... todo un universo de oficios que constituían la base de esta fascinante sociedad.