La convivencia con los vecinos no siempre es tarea fácil… Puedes elegir tu casa, pero no quién vive al lado… En Shelley House, las paredes tienen oídos y están unidas a un grupo variopinto de entrometidos desconocidos que se odian y no se hablan entre ellos. Un libro divertido y hermoso sobre el poder devastador que los secretos pueden tener en nuestras vidas y las múltiples maneras en que la comunidad puede ayudarnos a sanar. Descubre esta historia dulce y conmovedora que explora cómo un grupo de desconocidos puede finalmente convertirse en una comunidad, ¡y quizá resolver un crimen y evitar una demolición!
Leer el Tao es retornar a lo esencial: recordar que en lo pequeño está lo importante y que lo más sabio no siempre se dice en voz alta.
Cuanto más tratamos de controlar nuestra realidad, menos la comprendemos: cerca de esa idea se agazapa el núcleo de la filosofía taoísta, que no tiene como objetivo el poder, los bienes o la fama, sino la virtud de quien vive en armonía con su entorno.
El Tao nos permite ver que el equilibrio no surge al imponer, sino al integrar: una idea que parece ahora más importante que nunca. Frente a la polarización creciente, esta llamada a la serenidad, la observación y la integración de los contrarios se convierte en una forma de resistencia serena frente al caos.
Caleb no es un chico corriente. Ha tenido una vida complicada, quizá por las habilidades especiales que lo convierten, a sus ojos, en un monstruo. El destino lo ha llevado a trabajar para gente de moral dudosa, a hacer cosas que le han manchado las manos y el alma.
Entonces, una de sus misiones se complica y se le asigna vigilar a Victoria, una humana tan normal como cualquier otra, con un trabajo rutinario, un apartamento pequeño y un gato extraño.
Debería ser el trabajo más fácil del mundo, pero termina teniendo que elegir entre el mundo que conoce y la única persona que alguna vez le ha importado.
Y tú, ¿serías capaz de enamorarte de alguien que desconoce el significado del amor?
Victoria Georgiana Charlotte Eugenie de Glen Garry y Rannoch ―Georgie, para los amigos― es la trigésimo cuarta en la línea de sucesión al trono de Inglaterra. Pero también está en la ruina y tiene que pluriemplearse como limpiadora doméstica… y espía extraoficial para la reina María, su tía abuela. En esta ocasión, le encargan acompañar a Hannelore, una princesa bávara a la que la reina quiere casar con el príncipe de Gales (el futuro Eduardo VII). Pero Hannelore ―Hanni, para los amigos― es una joven malhablada de vida disoluta y lo que prometía ser una misión sin contratiempos se salda con cuatro víctimas mortales. Georgie se adentra en una trama de sociedades secretas y espionaje internacional cuyas repercusiones pueden ser incalculables. Un trepidante viaje al Londres de los años treinta para pasarlo soberanamente bien.
Mische lo perdió todo cuando fue convertida a la fuerza en vampira: su hogar, su humanidad y, lo más doloroso, el amor del dios del sol al que había dedicado su vida. Ahora, condenada a muerte por asesinar al príncipe vampiro que la convirtió, la redención parece fuera de su alcance.
Pero el príncipe bastardo de la Casa de la Sombra, Asar, marcado por un pasado brutal, decide salvarla. A cambio, Mische deberá embarcarse en una misión peor que su propia ejecución: viajar al inframundo para resucitar al dios de la muerte. Y, al mismo tiempo, el dios del sol le ofrece entonces una última oportunidad de salvación… traicionando a Asar y destruyendo al dios de la muerte.
En las profundidades del inframundo, Mische y Asar deberán enfrentarse a pruebas letales, bestias colosales y luchar con los fantasmas de su pasado. Pero lo más peligroso es la tentación de la oscuridad y la atracción prohibida entre ellos. Cuando llegue el momento, Mische tendrá que elegir entre su fe y el amor—una decisión que podría significar su salvación. O su perdición.