Elena Gilbert ya no es la misma. Atrapada por su nueva condición, con un hambre de sed implacable y el corazón dividido entre los hermanos Salvatore, Elena deberá enfrentarse a un poder oculto aún mayor de lo que hubiera podido imaginar.
Extrañas fuerzas oscuras parecen estar invadiendo la ciudad, y los animales están siendo controlados por un poder rabioso y asesino. Elena, Stefan y Damon deberán unir sus destinos en una lucha donde el amor y el peligro caminan de la mano, y en la que antiguos secretos despertarán con sed de venganza.
La oscuridad nunca había estado tan cerca.
En estas páginas laten las voces que la autora escuchó de niña, entre sombras suaves y humo de leña, en la cocina tibia de sus abuelos. Voces que contaban gestas imaginadas, mujeres que curaban con sus manos y su fe, y relatos cargados de emoción y misterios. Esas historias, nacidas en la oralidad y el asombro, se quedaron en su memoria como Brasas encendidas, esperando el momento de convertirse en palabra escrita. Este libro es un canto íntimo y profundo a las mujeres que, aun en la carencia, guardan alas. Un homenaje a Quienes resisten, sanan, sueñan y vuelan, desafiando el peso de lo impuesto. Porque si no se cuentan, esas vidas se diluyen en el tiempo y se ahogan en otras nuevas. Con sensibilidad y amor por lo vivido, la autora abre esta hendija de luz para que las historias respiren, vuelen, y no se pierdan.
El campo de concentración de Auschwitz es el sinónimo del mal absoluto que el nazismo preconizó. Los judíos y gitanos sirvieron como cobayas para la experimentación diabólica de los nazis, gaseando a más de un millón de personas y matando de hambre, frío, agotamiento o, simplemente, de soledad y desesperanza.
Sin embargo, muchos presos resistieron a la total deshumanización del campo esforzándose por mantener la dignidad. Cuidar la higiene, escribir o dibujar eran actos que ayudaban a sobrevivir.
Esther Mucznik cuenta a través de las voces de aquellos que sobrevivieron al infierno de Auschwitz el insoportable silencio tras los asesinatos de niños, la barbarie de la experimentación médica sobre miles de hombres y mujeres o la lucha por sobrevivir en un campo de horror y muerte. Estos son los relatos que deben servir para mantener viva la memoria de aquellos que sucumbieron a la maquinaria del terror nazi.
A primera hora de una mañana de agosto de 1975, un monitor de un campamento de verano descubre una litera vacía. Barbara Van Laar, la hija de los dueños del campamento, ha desaparecido. Pero no es la primera vez que sucede algo así en esa familia: hace quince años, el hermano de Barbara también desapareció sin dejar rastro. ¿Cómo es posible que haya vuelto a pasar?
A partir de este inquietante comienzo, Liz Moore urde un drama lleno de matices emocionales e impulsado por un doble misterio. Persiguiendo los muchos secretos de la familia Van Laar y de la comunidad que trabaja a su sombra, las múltiples tramas dramáticas de Moore llevarán a los lectores hasta los corazones de unos personajes cuyas vidas cambiarán para siempre a raíz de este verano lleno de acontecimientos.
Susana está dejando toda la escuela pringosa como un moco... y es que con este calor ¡ella se deshace! ¿Cómo lo harán para que no se derrita como un helado?
En Inteligencia erótica, la prestigiosa terapeuta y experta en relaciones Esther Perel explora las causas de las crisis sexuales de las parejas y la naturaleza del deseo, y nos anima a plantearnos algunas preguntas:
¿Qué sientes cuando amas a alguien?
¿Cómo cambian tus sentimientos cuando deseas a alguien?
Cuando una pareja tiene hijos, ¿por qué es tan habitual que sufra una crisis erótica?
¿Por qué todo lo prohibido es tan emocionante?
¿Es posible desear lo que ya tenemos?
Con una extensa experiencia como terapeuta de parejas, Perel examina la complejidad de mantener el deseo y demuestra que es posible tener un sexo más emocionante, lúdico e incluso poético en las relaciones a largo plazo. Sabio, ingenioso y tan revelador como directo, Inteligencia erótica es un libro sensacional que transformará el modo en que vives y amas.