Antes del Sputnik, antes de Gagarin, Arthur C. Clarke describió con una precisión asombrosa en sus novelas inéditas en castellano la conquista del espacio y los detalles más recónditos de cómo se desenvolverían los seres humanos en la órbita terrestre... y más allá. En Preludio al espacio, que se publica aquí por vez primera en nuestro idioma, Clarke imagina un consorcio de empresas e instituciones, Interplanetaria, que planea y realiza el primer vuelo con destino a la Luna. La propuesta de Clarke es tan plausible que su cohete dispone de una primera fase reutilizable, un diseño lógico que se descartó durante la carrera espacial y los viajes lunares reales, pero que ha sido recuperado con éxito por las empresas espaciales privadas en la actualidad. En Islas en el cielo, igualmente inédita en español, el afortunado ganador de un concurso televisivo recibe como premio una estancia en la Estación Interior, la más cercana del rosario de estaciones espaciales que orbitan la Tierra en el siglo XXI: desde las estaciones meteorológicas hasta los hoteles y hospitales espaciales, pasando por las estaciones repetidoras que permiten la comunicación entre todos los puntos del planeta en la órbita geoestacionaria u órbita de Clarke, llamada así por ser éste el primero en teorizarla. Naufragio en el mar de la Luna, que se presenta aquí con una nueva traducción, es la última de las novelas tempranas de Clarke que cimentaron su fama mundial antes de 2001. En ella, una nave turística lunar, la Selene, se hunde catastróficamente en una concavidad lunar repleta de polvo finísimo, y los pasajeros atrapados y las autoridades de la Luna deben emplear todo su ingenio para salvar a la nave de ser engullida por este implacable fenómeno físico.
Los cuentos de Jorge Luis Borges constituyen uno de los capítulos fundamentales de la literatura del siglo porque son un modo de exploración intelectual y estética en el que conviven el rigor de la construcción y la invención metafísica, la erudición y el enigma, el pensamiento y la fábula. Este volumen reúne, en orden cronológico, todos los libros de cuentos de Borges. El conjunto traza el mapa completo de una obra que redefinió las fronteras entre la filosofía y la ficción. Cada relato es un ejercicio de pensamiento narrativo, un experimento con las posibilidades del tiempo, del destino y del lenguaje. Borges concibió la literatura como un universo —hecho de bibliotecas infinitas, laberintos, tigres, sueños y revelaciones— que interroga la realidad con la misma lucidez con que la inventa. En estas páginas se condensa la plenitud de su arte: la precisión de la palabra, el vértigo de la idea y la certeza de que toda imaginación es también una forma de conocimiento.
El asombroso, brillante e incomparable libro de todas las letras es todo lo que promete el título. El galardonado ilustrador Tom Schamp nos presenta un sorprendente mundo de letras que es mucho más que un libro para aprender el abecedario. En la mayoría de los libros para aprender el alfabeto, las letras están representadas por una palabra: A de Arcoiris, B de Búho, C de Corazón… ¡Pero este libro es diferente! En el colorido mundo de las letras de Tom Schamp la A se convierte en Astronauta, en Atlas, en Águila, en Alpaca.. ¡y en mucho más!
Los niños pueden conocer, descubrir y comprender mejor el mundo a través de este espectacular libro. El abecedario más asombroso que hayas visto nunca.
Prepárate para la gran fiesta alfabética y observa las 27 letras del abecedario con todos los significados posibles y en todas las formas que puedas imaginar.
«En el mundo hay dos tipos de personas: las que quieres que te toquen en tu mesa en una boda y las que no».
El entusiasmo no es un optimismo forzado ni ingenuo; es una actitud que te convierte en una persona más feliz y exitosa. Cuando vives con entusiasmo, generas una energía que multiplica tu motivación y tus resultados, lo que te permite disfrutar del momento. Haces más y, sobre todo, lo haces mejor.
Andrés Pascual aúna su propia experiencia y las claves que atesora después
de años formando a miles de personas, para ofrecernos un método pionero lleno de historias inspiradoras y herramientas prácticas para potenciar el entusiasmo en tu vida personal y profesional.
Anécdota: un joven angustiado y desesperado alzó su mirada al cielo y preguntó; «Dios, ¿dónde has estado todo este tiempo?». La repuesta del creador vino a su mente: «Hijo mío, siempre estaré ahí en el mismo lugar donde tu me posiciones y me valores. Soy la emoción de tu dolor y de tu felicidad, soy la ciencia y el conocimiento oculto en tu mente, el poder de crear y experimentar nuevas metas y dimensiones a través de ti». JRA. Quiero decirle a usted, lector, que esta obra que ha llegado a sus manos no es un mito cultural, tampoco está relacionada con las creencias religiosas; es solo un conocimiento ideológico que comparto, surgido de la colectividad mental que lo guiará a un nuevo nivel dimensional de conocimiento del mundo interno, para experimentar esa experiencia en nuestra vida externa.
Durante la Revolución francesa las ideas sobre la naturaleza (la naturaleza humana, el mundo natural y la relación entre ambos) estuvieron en el centro de feroces debates y acontecimientos políticos clave. En este contexto, Napoleón se erigió como un autoproclamado mecenas de las ciencias y el progreso, poniendo fin a la Revolución y vendando sus heridas. Sin embargo, su gobierno desató una era de destrucción y guerra, que causó millones de muertos en toda Europa.
Esta biografía de Napoleón es un revelador retrato para los lectores de nuestro tiempo, donde no solo vemos al Napoleón de la política del poder o las batallas épicas, sino también al amante de la naturaleza y los jardines que dieron luz y sombra a su vida revolucionaria.
Los jardines de Napoleón van desde los olivares de su infancia en Córcega hasta los jardines y las casas de fieras de Josephine en París, los jardines de El Cairo, Roma y Elba, el jardín amurallado de Hougoumont en la batalla de Waterloo y, en última instancia, el último jardín de Napoleón en Santa Elena. Allí los trabajadores chinos le construyeron una casa de verano donde podía sentarse y observar el mar en sus últimos meses.