Drila vive junto a sus amigos Mapi, Lombriz y las Ovejas en Pradoverde, un lugar minúsculo donde tienen lugar aventuras MAYÚSCULAS.
En ¡ESO ES TRAMPA!, Drila, Mapi y Lombriz están jugando al pilla-pilla, pero Drila está harta de que Mapi y Lombriz no paren de inventarse normas nuevas para no llevarla nunca... ¡Eso es trampa! Pero ella también tiene sus truquitos...
Cuando era pequeña, Dani no podía evitar seguir a todas partes al adorable hijo de la mejor amiga de su madre. Divertido, un tanto rarito y con un corazón de oro, Alec siempre estaba dispuesto a pasar el rato con ella. Eran uña y carne hasta que Dani se mudó. Alec le prometió que no perderían el contacto pero. no fue así.
Años después, Dani ha vuelto a Minnesota para cursar su último año de instituto. A pesar de tener que lidiar con las devastadoras consecuencias del divorcio de sus padres, no le importaría retomar el contacto con el cálido y amable Alec (e incluso pedirle explicaciones sobre por qué dejó de escribirle hace años). Pero el Alec adolescente no se parece nada al niño que Dani recordaba. Ahora es una estrella del hockey, en un pueblo donde a los jugadores se les trata como si fuesen dioses. Y el lugar que antes ocupaba Dani ahora lo ocupan sus múltiples admiradoras, que se mueren por él. y Alec está ENCANTADO.
Dani está decidida a mantenerse alejada de Alec hasta que una serie de desafortunados acontecimientos los une de nuevo y los obliga a fingir que son pareja. Una vez juntos, estos antiguos mejores amigos tendrán que retomar su relación donde la dejaron, desentrañar algunos secretos familiares complejos y enfrentarse a lo que sienten el uno por el otro. así como al motivo real por el que Alec se ha mantenido alejado de Dani durante todos estos años.
En Vineland, región californiana inventada por el autor, sobrevive, envuelto en brumas, un grupo de personas que hacen frente como pueden a las consecuencias de su vida en los años sesenta. En 1984, la joven Prairie busca a su madre, Frenesi, figura legendaria de los movimientos radicales a fines de los años sesenta. Lo que no sabe Prairie es que Frenesi acaba de perder su empleo en el FBI y que, una vez «fuera», es el blanco perfecto de un examante suyo, Brock Vond. Este acaba de llegar a California armado hasta los dientes y empeñado en acabar con la comunidad liderada en los viejos tiempos por Frenesi. Pero nada detendrá a Prairie, decidida a descubrir la trama que envuelve a su madre, objeto ahora de la ira del terrible Brock.
A lo largo de más de 200000 años, desde la aparición de los primeros humanos hasta el auge de las megaciudades, este libro explora con gran detalle la historia y las culturas del segundo continente más grande del mundo.
Desde imperios y reinos poderosos e influyentes, como Malí y Benín, pasando por la lucha contra la colonización y la independencia, hasta el lugar de África en el escenario mundial actual.
Drila vive junto a sus amigos Mapi, Lombriz y las Ovejas en Pradoverde, un lugar minúsculo donde tienen lugar aventuras MAYÚSCULAS.
En VIAJERA ESPACIAL, Drila y Mapi salen por primera vez de Pradoverde y emprenden un viaje galáctico hasta un misterioso planeta donde vive una temible Lombriz gigante. ¿Podrán vencerla? ¿Y si resulta que la mejor arma para combatirla no es otra que la AMABILIDAD?
Al encontrarlo todo, supe que todo se había perdido». Ya con la publicación de su primera novela, «La mirada del ángel», Thomas Wolfe alcanzó una fama tan grande como escritor que su nombre empezó a sonar inmediatamente para el Nobel de Literatura, pero aún así su madre siempre sostuvo que, de todos sus hijos, el mejor, el más inteligente, el más extraordinario, el más brillante, no había sido Thomas, sino Grover, el chico que perdieron en 1904 cuando solo tenía doce años… Wolfe tenía apenas cuatro años cuando ocurrió la tragedia, pero, como toda la familia, siempre tuvo muy presente a su hermano. En la primavera de 1937, poco antes de morir, concluyó «El chico perdido», un relato hermoso y desgarrador que coge a Grover de la mano para adentrarse con él en la resplandeciente pureza del mundo de la infancia y en la insondable oscuridad de la pérdida y la ausencia. «Wolfe es el mayor talento de su generación; se atrevió a apuntar mucho más alto que cualquier otro escritor».