El pensamiento de John Maynard Keynes tuvo un profundo impacto en la teoría económica del siglo XX. Tras oponerse al Tratado de Versalles y participar en el comité que investigó el crac del 29, escribió la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, que en su día fue revolucionaria. Sus ideas, sin embargo, hoy se han integrado al sentido común: demanda agregada, rechazo del automatismo del mercado, la importancia del intervencionismo estatal, etc.
Hoy, cuando las consecuencias de la crisis financiera del 2008 aún siguen presentes, el keynesianismo aún tiene mucho que enseñarnos. Los economistas Peter Temin y David Vines presentan una accesible introducción a las ideas keynesianas, poniendo en relación la perspectiva de Keynes con la economía mundial y ofreciendo a los lectores un modelo para comprender los presentes debates económicos.
Figura clave de la historiografía grecorromana y discípulo de Epicteto, Arriano (ca. 90-180) reconstruye en esta obra del siglo II, también conocida como Anábasis, las campañas de Alejandro Magno desde el cruce del Helesponto hasta su muerte en Babilonia, con apenas treinta y dos años. El relato abarca episodios cruciales como las batallas del Gránico, Iso y Gaugamela, el asedio de Tiro, la conquista de Egipto y la llegada al Indo y al Hífasis (límite oriental de sus expediciones).
Basado en fuentes hoy perdidas, como Tolomeo y Aristobulo, ofrece una exposición rigurosa, atenta a los aspectos tácticos y estratégicos, y constituye un testimonio ejemplar de cómo la Antigüedad construyó la memoria de Alejandro, el genio militar que cambió el mapa de la historia universal.
Al igual que nosotros, también los hombres y mujeres del medievo estaban preocupados por envejecer, a veces les salían ampollas, sufrían indigestiones, se enamoraban y tenían hijos. Y, sin embargo, sus vidas estaban llenas de experiencias milagrosas y metafóricas radicalmente distintas de las nuestras, desarrolladas en un mundo donde las heridas mortales podían sanar de repente gracias a la intervención divina, o donde el corazón de un rey, extraído de su cadáver, servía como símbolo eficaz de poder político.
En esta historia profusamente ilustrada, Jack Hartnell nos descubre los fascinantes modos en que las personas pensaron, exploraron y experimentaron su realidad física durante la Edad Media, desde Granada al Cairo pasando por Constantinopla o Bagdad. Repletas de santos, soldados, califas, reinas, monjes y bestias monstruosas, estas páginas arrojan luz sobre los cuerpos medievales, de la cabeza a los pies, y revelan al mismo tiempo el conocimiento médico sorprendentemente sofisticado de la época.
Una visión audaz e inspiradora sobre cómo orientar nuestras vidas en torno a la gratitud, la reciprocidad y la comunidad, basada en las lecciones del mundo natural. Mientras la científica indígena y autora de Una trenza de hierba sagrada, Robin Wall Kimmerer, recolecta bayas junto a los pájaros, reflexiona sobre la ética de la reciprocidad que subyace en la economía del regalo. ¿Cómo podemos aprender de la sabiduría indígena y del mundo vegetal para reimaginar lo que más valoramos? Nuestra economía se basa en la escasez, la competencia y el acaparamiento de recursos, y hemos entregado nuestros valores a un sistema que daña de forma activa lo que amamos. En cambio, la relación del guillomo con el mundo natural es una encarnación de lo recíproco, la interconexión y la gratitud. El arbusto distribuye su riqueza —su abundancia de bayas dulces y jugosas— para satisfacer las necesidades de su comunidad natural. Y esta distribución asegura su propia supervivencia. En El guillomo, se muestra un modelo basado en la reciprocidad en el que la riqueza proviene de la calidad de las relaciones, no de la ilusión de la autosuficiencia.
1625 fue el año de las victorias, en el que la España imperial hizo alarde de la mayor maquinaria militar de su tiempo.
Franceses, holandeses, ingleses, daneses, suecos y príncipes de otros estados se coaligaron con el objetivo de neutralizar a la potencia hegemónica, la Monarquía española.
El imperio donde no se ponía el sol se vio atacado en tres continentes, dos mares y un océano. Mientras llevaba la iniciativa en Flandes, con el espectacular sitio de Breda, organizó la mayor fuerza anfibia de su tiempo, cinco tercios de infantería y casi sesenta navíos, y la proyectó al otro lado del Atlántico para recuperar la capital brasileña, Salvador de Bahía.
Las armas españolas también acudieron en ayuda de la República de Génova y del valle de la Valtelina, guerras subsidiarias de Francia orquestadas por su materia gris, el cardenal Richelieu. Y aún tendrían que rechazar tres ataques más en San Juan de Puerto Rico, en Mina, actual Ghana, y en Cádiz.
La Comuna de París de 1871 es mundialmente conocida, así como un episodio fundamental en la historia. La ciudadanía tomó el poder, implantó una democracia directa y, aunque con errores y contradicciones, se tomaron importantes medidas para garantizar los derechos fundamentales de los parisinos.En 1898, Louise Michel termina la redacción de su historia de la Comuna. Para ella, anuncia al lector, “escribir este libro es revivir los terribles días, en que la libertad, rozándonos con sus alas, levantó el vuelo desde el matadero. Es abrir de nuevo la fosa ensangrentada donde, bajo la trágica cúpula del incendió, se durmió La Comuna, bella para sus bodas con la muerte, las bodas rojas del martirio. En esta terrible grandeza, gracias a su valor en la hora suprema le serán perdonados los escrúpulos, las vacilaciones, dada su profunda honradez”. Han pasado casi treinta años de los acontecimientos históricos, pero esta figura de la Comuna de París no ha perdido ni un ápice de su energía.En este apasionante relato Louise Michel nos narra el día a día de uno de los procesos revolucionarios más importantes del siglo XIX, que supuso para ella la cárcel y diez años de destierro en Nueva Caledonia. La riqueza y la precisión de su relato convierten a este texto un excepcional documento sobre la Comuna de París y sus participantes.