La experiencia de cliente, tal y como la hemos practicado durante años, es un enfoque agotado. Tras décadas de obsesión con métricas, encuestas y customer journeys, demasiadas organizaciones siguen sin lograr lo esencial: crear experiencias que importen y construir relaciones sólidas y significativas con clientes y empleados. Lo más preocupante es que continúan invirtiendo tiempo, dinero y recursos en enfoques que optimizan procesos pero no generan valor real ni sostenible. En HUMANX: El fin de la CX, Bill Price y David Arconada, dos expertos globales en Customer Experience, lanzan una reflexión tan incómoda como necesaria: la CX no ha fracasado por falta de herramientas o tecnología, sino por haberse alejado de su esencia humana. Y sostienen una idea provocadora y poderosa: la irrupción de tecnologías como la inteligencia artificial no es una amenaza para la experiencia, sino la mayor oportunidad para devolver la humanidad al centro de la estrategia empresarial. Para lograrlo, no basta con optimizar la CX existente.
Elizabeth Zott es madre soltera y estrella a su pesar del programa de cocina de televisión más seguido de Estados Unidos. El enfoque inusual de Elizabeth para cocinar, combinar una cucharada de ácido acético con una pizca de cloruro de sodio, resulta revolucionario. Sin embargo, a medida que su éxito aumenta lo hacen también sus enemigos, porque Elizabeth no sólo está enseñando a las mujeres a cocinar sino también desafiándolas a alterar el orden establecido.
En Estados Unidos, los cuadriláteros de boxeo han sido un espacio donde se ha escenificado la dominación racial y la lucha contra ella. Este es el punto de partida de un relato sensible que recupera las carreras de algunos de los más grandes boxeadores negros de la historia norteamericana. Desde el periodo de la esclavitud hasta el movimiento por los derechos civiles de los años sesenta del siglo XX, pasando por las dos guerras mundiales, la figura del boxeador negro nunca dejó de cristalizar las esperanzas de la población afroamericana, pero también el odio y el deseo de venganza de quienes detentaban el poder y de sus aliados. En las páginas de este libro nos encontramos con numerosos púgiles, como Tom Molineaux, antiguo esclavo que saltó a la fama cuando sus victorias minaron el prestigio racial blanco; Peter Jackson, víctima, como tantos otros boxeadores negros, de la frontera del color que le negó la consagración suprema en el ring; Jack Johnson, primer campeón mundial negro de los pesos pesados en 1908; y Muhammad Ali, «el más grande».Una historia política del boxeo negro es la importante contribución de Chafik Sayari para conocer unos EE.UU. en los que el deporte, la política y el racismo se entrecruzan para pintar un cuadro donde los protagonistas reciben golpes, los devuelven y los esquivan.