Si tienes este libro en las manos, seguramente piensas que tu perro no te lo pone fácil: ladridos, tirones, conflictos con otros perros... Quizá ya lo sospechas, pero te lo confirmamos: hay otra forma de entenderlo y educarlo, y es bien sencilla.
Cuando tu perro es tu prioridad, todo cambia.
¿Te has preguntado alguna vez cómo se siente él? ¿Por qué actúa así? ¿Cuáles son sus necesidades más allá de comer y correr? Y, sobre todo, ¿qué puedes hacer tú para que él se sienta mejor? Nadie nos ha enseñado a cuestionarnos todo esto, pero la buena noticia es que si estás aquí es porque estás dispuesto a hacerlo.
La historia comienza con el descubrimiento de un brazo descuartizado en un parque de Tokio, seguido de una llamada anónima a una cadena de televisión. A medida que avanza la investigación policial, los sorprendentes giros sugieren que podríamos estar ante una banda de asesinos en serie capaz de manipular sin piedad a sus víctimas y sus familias, a la policía y a los medios de comunicación, todo con el objetivo de entretener al público espectador.
Con una penetrante visión psicológica de la mente de sus personajes y vívidas descripciones del Tokio actual, Miyabe sostiene la tensión en esta trepidante y cautivadora narración que explora el efecto contagio de la fama y el lado más oscuro de la sociedad.
Gioele Magaldi traza la historia, los objetivos y los nombres de los masones en el poder gracias a información privilegiada de las redes masónicas internacionales, que por primera vez abren sus archivos confidenciales.
Masones defiende la existencia de unas poderosas logias supranacionales que reúnen, sobre todo, a los poderosos del mundo político y financiero (por citar alguno de los más ilustres: Mariano Rajoy, Angela Merkel, Vladimir Putin, Ana Botín, Christine Lagarde, Javier Solana, Mario Draghi) e influyen decisivamente en el curso de los acontecimientos mundiales.
En el seno de la masonería el enfrentamiento entre sus respectivas logias internacionales es feroz: de un lado, los conservadores (oligarcas y neoaristocráticos) y, del otro, los progresistas (demócratas y liberales). En esta pugna, afirma el autor, se han ido imponiendo los primeros desde el tiempo de Reagan y Thatcher.