El libro presenta uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes y espectaculares de la historia contemporánea, el de la civilización asiria. Hasta mediados del siglo XIX, los asirios eran un pueblo fantasma, del que sólo se tenían referencias dispersas recogidas por los autores clásicos y la Biblia. Más allá de aquellas informaciones, toda su civilización había desaparecido por completo. Sin embargo, en 1843 el diplomático francés Paul-Émile Botta descubrió la antigua ciudad de Dur-Sharrukin (actual Khorsabad, Iraq), fundada por el rey Sargón II a finales del siglo VIII a.C. Con aquel descubrimiento, Botta sacó por fin a la luz los vestigios materiales de la antigua civilización asiria, y dio lugar al nacimiento de una nueva disciplina científica: la Asiriología.
El libro se divide en dos partes bien diferenciadas. En la primera, se presenta la biografía de Botta, al tiempo que se describen con detalle sus excavaciones en Khorsabad y se analiza el impacto que dichas excavaciones tuvieron en la España de la época. En la segunda parte, se traducen por primera vez al castellano las cartas que Botta envió a Jules Mohl (presidente de la Société Asiatique) y que fueron publicadas originalmente en el "Journal Asiatique" entre 1843 y 1844. Se trata de unos documentos de enorme valor, a través de los cuales el diplomático francés dio a conocer por primera vez uno de los descubrimientos arqueológicos más sensacionales de la historia.
Una reflexión sobre el peso del silencio en la Alemania posterior al nazismo.
Fascinado desde muy joven por la Segunda Guerra Mundial, Bas von Benda-Beckmann supo con trece años que su tía abuela Luise era la viuda del general más leal de Hitler, Alfred Jodl, que fue condenado a muerte durante los Juicios de Núremberg por crímenes de guerra. Más tarde conoció la historia de Tini, la hermana menor de Luise, que militó en el partido nazi, aunque luego tuvo una relación con un médico medio judío y entabló amistad con uno de los hombres que conspiraron para asesinar a Hitler.
A través de las cartas, las memorias y los diarios de sus familiares, y en un contexto histórico fielmente trazado, el autor reconstruye la historia de Alemania desde los días del Imperio, la creación y caída de la República de Weimar, el ascenso del nazismo, la Segunda Guerra Mundial y el posterior enjuiciamiento de los principales responsables del Holocausto.
Una sensibilidad fuera de lo común le permite recomponer magistralmente un pasado que nos interpela a todos. Mi familia nazi nos habla de los prejuicios, de la memoria, de la culpa y del sentido de la responsabilidad hacia nuestro propio pasado, un pasado que debemos conocer para comprender y entender el presente, y evitar así que los errores cometidos vuelvan a repetirse.
La última matanza que faltaba por contar de la Guerra Civil.
Miseria, heroicidad, picardía y crudeza forman parte de una historia que hasta hoy no se había abordado de manera profunda: la de los nobles españoles que fueron perseguidos durante la Segunda República y luego masacrados en la Guerra Civil. Más de un centenar de titulados desaparecieron, unos asesinados y otros caídos en combate, en lo que supuso la mayor desaparición de un estamento en toda la edad contemporánea española. Los aristócratas, aún tambaleantes tras las expropiaciones de tierras de la república, cuyos políticos de izquierda hablaban de ellos como la «desaparecida grandeza», lo vivieron como el fin de su mundo, de la civilización misma. Un holocausto que ni siquiera terminó con el ascenso del franquismo, que mantuvo a los aristócratas congelados en una posición ambigua e incómoda.
En el ochenta aniversario del inicio del conflicto, el historiador Alejandro Espejo Fernández firma, con documentos inéditos, una narración emocionante y dura sobre una tragedia que se llevó por delante a aristócratas tan señeros como el hermano del duque de Alba, el marqués de San Fernando o el de Squilache, primo este último de Alfonso XIII.
«Después de los ríos de tinta que se han derramado sobre la Guerra Civil, apenas nadie había tratado el delicado tema de cómo esta afectó a los nobles. Este libro deja clara la entrega de este grupo tan minoritario y selecto».
En la línea de su célebre Historia de España, y combinando la erudición con las vivencias personales, Pierre Vilar nos da en este libro una visión totalizadora de la guerra civil española de 1936-1939. Sus páginas analizan las causas profundas y las inmediatas del conflicto, narran hechos militares, describen la evolución política y la trayectoria económica de los dos bandos y nos hablan de las ideologías, las mentalidades y la cultura. El lector encontrará aquí una excelente información sobre los acontecimientos, expuesta con una mesura y un equilibrio que la distinguen de cuanto se ha publicado hasta hoy. Porque este libro no ha sido escrito para contarnos, una vez más, la historia de la guerra civil, sino para que lleguemos a comprenderla.
«En La Biblia en España, Borrow no desempeña el papel de un espectador lejano, se sitúa a la misma altura de lo que describe y valora. Se inmiscuye, se siente personalmente aludido con todo lo que acontece y sabe acercar su mirada a la curiosidad del lector. Además de su perspicacia de buen observador –que describe con entusiasmo cuanto ve y surge a su paso–, como escritor contó con la admirable facultad de convertir cada escena contemplada en un espectáculo narrativo. Gracias a su pluma, siempre hay, en cada página, un acontecimiento que cobra vida.» (De la Introducción de Alberto González Troyano)
The Bible in Spain se publicó en Londres en 1842. Entonces su triunfo fue inmenso. En el primer año se agotaron seis ediciones de a mil ejemplares en tres volúmenes, y una edición de diez mil ejemplares en dos tomos. Dos veces reimpresa en Norteamérica aquel mismo año y traducida enseguida al alemán, francés y ruso; en 1911 iban publicadas de La Biblia en España más de veinte ediciones inglesas. Sin embargo casi ochenta años tuvo que esperar este libro para que tuviera su primera traducción al español que fue obra de Manuel Azaña.
En la segunda mitad del siglo XIX, cuando Japón permanecía aún cerrado y era un territorio apenas conocido para los occidentales, Isabella Bird emprendió un viaje en solitario hacia el norte del archipiélago, adentrándose en regiones casi inexploradas. Desde aldeas remotas hasta la isla de Hokkaid?, Bird atraviesa un país rural, áspero y fascinante, y se convierte en una de las primeras viajeras europeas en describir la vida cotidiana y las costumbres de pueblos como los ainu, cuya existencia era prácticamente ignorada en Europa. El suyo no fue un viaje cómodo: a pie, a caballo, en barco o en frágiles medios locales, Isabella Bird avanza entre caminos difíciles, hospedajes precarios y una constante exposición a la mirada ajena. Pero lejos de amedrentarse, su curiosidad, su fortaleza y su lucidez convierten la experiencia en un relato extraordinario. «Japón inexplorado» es hoy un clásico del viaje moderno: una mirada libre de condescendencia y exotismo, escrita con precisión y vitalidad, que nos devuelve el asombro ante una cultura distinta y profundamente humana.