En medio de la promoción de su primera novela, El consentimiento, que provocó un seísmo social y literario, Vanessa Springora recibe una llamada de la policía para que acuda a identificar el cuerpo sin vida de su padre, un hombre fabulador y misántropo que había terminado por convertirse en un extraño para ella. Pero al vaciar su casa, algo llama su atención: dos fotos antiguas de su abuelo paterno en las que exhibe la esvástica. Un descubrimiento que echa por tierra la versión del querido abuelo checo, Josef, reclutado a la fuerza por el ejército nazi, desertor en Francia, colaborador de los estadounidenses durante la liberación y «refugiado privilegiado» como disidente del régimen comunista.
Comienza así una obsesiva búsqueda para saber quién era en realidad ese hombre que le dio su apellido y cómo pudo o no «consentir» la barbarie. A lo largo de dos años, Vanessa rastreará documentos familiares, archivos checos, alemanes y franceses, y se reunirá con testigos para tratar de recomponer un itinerario verosímil. Pero siempre faltan piezas.
"Llorar es la prueba de la imperfección del lenguaje humano, del lenguaje de la palabra. Sabemos que con las palabras no podemos decirlo todo. Por eso existe el silencio..., y por eso existen las lágrimas. En la mayoría de las ocasiones, lo que no se puede decir queda envuelto en silencio. Pero hay otras veces en que es el llanto el que dice lo indecible, o mejor dicho señala que hay en el individuo que llora algo que no puede expresar con palabras, aunque quisiera." ¿Por qué lloramos? La ciencia aún no lo ha esclarecido. Las lágrimas -ese fluido escurridizo entre lo fisiológico y lo inexplicable- siguen siendo un misterio. Muchos han intentado desvelarlo, pero hasta ahora la conexión entre el llanto y las emociones que lo provocan permanece inexplicada. Lo sabe bien el protagonista de esta novela, que se lanza a una investigación tan absurda como conmovedora: entender el llanto, entenderse a sí mismo. Ambientada en los albores de la era digital, entre los primeros SMS y el Facebook primitivo, esta historia comienza como una crisis matrimonial, sigue como una venganza anunciada y acaba convirtiéndose en un desconcertante camino de perfección emocional. Un viaje lleno de dudas serias y contratiempos cómicos hacia un final trágico e inesperado. Un ejercicio de deshidratación sentimental, lúcido y profundamente humano.
Entre mitos japoneses, flores de cerezo y desencanto: Rosalie Stroesser debuta con Shiki en un viaje autobiográfico que desvela las luces y sombras de Japón.
Rosalie, una joven apasionada del manga de los años setenta, vuela a Japón. No sabe muy bien qué encontrará, pero imagina que, sobre todo, belleza. Con el paso de las estaciones, su visión idealizada de Japón va evolucionando. Sin embargo, y aunque herida por la violencia que sufre en una sociedad patriarcal, Rosalie sigue cautivada por este país.
Basada en hechos reales y con el eco de las leyendas japonesas de fondo, Rosalie nos comparte en esta obra su recorrido por el país. Cada una de estas páginas nos asoma al Japón contemporáneo, tan lleno de claroscuros y que tanta atracción acumula.
«¿Cómo puedo explicar esta relación particular, llena de contradicciones, que desarrollé con Japón? ¿Esta mezcla incoherente de atracción y rechazo?».
¿Qué pasaría si nuestra supuesta superioridad intelectual fuera, en realidad, nuestro mayor defecto? En este fascinante recorrido por las mentes del reino animal, Justin Gregg nos invita a cuestionar las certezas que tenemos sobre nuestra propia inteligencia, que quizá no sea el pináculo de la evolución que solemos creer. Con una mezcla perfecta de rigor científico, reflexión filosófica y humor mordaz, a través de capítulos que exploran la verdad y la mentira, la moralidad, la conciencia de la muerte y la miopía pronóstica que nos ha sumido en la actual crisis climática, estas páginas nos demuestran que quizás seríamos más felices si, como un narval, viviéramos sin angustias existenciales ni preocupaciones por el sentido de la vida. Al fin y al cabo, ¿de qué nos sirve ser tan listos si eso nos impide disfrutar del presente o evitar la destrucción de nuestro planeta?
En este atractivo ensayo, Alicia Dorey nos invita a celebrar todas las formas de ebriedad como medio de autoconocimiento. Porque es innegable que existe en nosotros un misterioso magnetismo por los alcoholes, que brindan a los viajes la posibilidad de convertirse en aventura, que dan al cuerpo y al amor una divina aureola y al tiempo una dimensión más profunda.
A partir de su experiencia como especialista en vinos de un destacado diario nacional, la autora reflexiona con humor y desenfado sobre ese símbolo del «arte de vivir», sobre esa fuente inagotable de historias, sobre ese espejo de nuestra sociedad que, sin duda, es la ebriedad. Una estimulante y seductora reflexión sobre el mundo del vino y sus placeres.
Seguramente no se equivocaban los antiguos griegos cuando decían que «están los vivos, están los muertos y están los que surcan los mares». Soltar amarras, ver desaparecer la costa o sentir la caricia del viento es una experiencia única que solo conocen quienes han atravesado alguna vez sus aguas. La navegación, más que una actividad de ocio, más que un placer, más incluso que un deporte, es una auténtica experiencia filosófica en la que el navegante solo puede confiar en sí mismo y ponerse a prueba para actuar en el momento oportuno.
¿Qué hacer si el barco queda inmovilizado por falta de viento? ¿Tal vez habría que seguir el consejo de Descartes y arrancar el motor sin pensar en la incertidumbre que inevitablemente rodea al futuro? Obadia arroja algunas respuestas, pero, sobre todo, invita al lector a cuestionarse tanto su vínculo con el mar como su relación con la vida. Al fin y al cabo, navegar significa embarcarse en una aventura del pensamiento; es hacer pequeña filosofía de la inmensidad del océano.