La segunda parte de la exitosa trilogía de fantasía con inspiración vikinga.
Lik-Rifa, la legendaria diosa dragona, ha salido de su cautiverio eterno. Ahora urde una nueva era de sangre y conquistas. Mientras, Orka continúa la búsqueda de su hijo desaparecido, los Hermanos de Sangre emprenden una desesperada carrera hacia el sur para salvar a uno de los suyos y Varg da sus primeros pasos en la senda de la venganza. En cuanto a Elvar, se ha comprometido a cumplir su juramento de sangre y rescatar a un prisionero de las garras de la dragona Lik-Rifa y sus seguidores, pero antes debe convencer a los Terrores de la Batalla para que la sigan.
Pero ni siquiera los Hermanos de Sangre y los Terrores de la Batalla pueden enfrentarse solos a un dragón. Su esperanza radica en los disparatados escritos de un dios encadenado. Un libro de magia prohibida con el poder de levantar al dios lobo Ulfrir de entre los muertos… y provocar una batalla que sacudirá los cimientos del mundo.
Henry Turner se da cuenta de que va a tener que currárselo cuando acaba en una clase complicada con el profesor que menos le gusta. Encima, ahora es el nuevo capitán del equipo de hockey, así que no puede permitirse fallar. Pero todo cambia cuando se cuela en un club de lectura accidentalmente y conoce a Halle Jacobs.
Ella es una auténtica superestrella cuando se trata de hincar los codos. Aunque entre sus propias clases, el trabajo, el club de lectura y la novela que está intentando escribir no tiene tiempo para ser tutora de nadie, se ofrece a ayudar a Henry. Además, ¿no dicen que las nuevas experiencias ayudan a salir de los bloqueos creativos? Y él promete que va a darle muchas...
Lo único que tienen que hacer es ceñirse al reglamento que han establecido.
Ah, y no enamorarse, claro.