Una misteriosa estatua de la antigua Roma subastada en Sotheby's de Londres por 24,5 millones de dólares es el comienzo de esta historia. ¿Por qué desapareció de la vista del público durante setenta años? ¿Quién fue su dueño, el hombre cuya muerte se convirtió en el secreto mejor guardado de la aristocracia argentina? Con la pasión, la curiosidad y la precisión del periodismo, Federico Fahsbender logró entrar en el corazón de una elite para desentrañar el enigma de la estatua y de su amo, Federico Zichy Thyssen, un conde drogadicto con una mansión en Barrio Parque, heredero del magnate alemán del acero que fue uno de los principales financistas de Adolf Hitler. En sus últimos años, Zichy Thyssen se enfrentó a sus hijos, en una disputa por una herencia multimillonaria que continuó más allá de su tumba. Internaciones forzadas, un funeral escandaloso y una guerra de sucesión con un nivel de lujo y riqueza impensado en el siglo XXI, en una investigación que se lee como una novela y que retrata el fin de una era de la aristocracia y el derrumbe de un linaje.
La vida es plácida en Kamakura. Amigos y vecinos se acercan a la pequeña papelería de
Hatoko, el negocio familiar que retomó hace un tiempo y donde continúa siendo escribiente.
Entre los trazos de pincel de las cartas que le encargan, se cruzan los destinos más inesperados
y conmovedores de sus clientes. Parece que todo sigue igual, pero Hatoko se ha casado y,
junto a Mitsurō, que tiene una hija pequeña, aprende a ser madre dentro de una familia poco
convencional. Enseña a la niña el arte de la caligrafía, tal como hizo su abuela, y comparte con
ella recetas de todo tipo de dulces y platos tradicionales. De este modo, tejen juntas una
relación única, capaz de crear un nuevo hogar donde sanar las heridas del pasado. A pesar de
que Hatoko es una maestra en el delicado arte de escribir para los demás, tendrá el reto de
escribir la carta más personal que ha hecho en su vida.
Desde hace dos mil años, publicada en 1934, es una de las grandes novelas-testimonio del siglo XX europeo. En ella, Mihail Sebastian, figura clave de la vida intelectual rumana de entreguerras, despliega una meditación narrativa de asombrosa modernidad sobre la identidad, la exclusión y la fractura interior de un tiempo a punto de estallar. En un tono que combina el diario íntimo, la crónica existencial y la observación política, seguimos el recorrido de un joven estudiante judío en la Universidad de Bucarest que se enfrenta al antisemitismo de sus compañeros y profesores. Ajeno al sionismo, crítico con toda forma de fervor ideológico, Sebastian escribe desde una posición tan incómoda como iluminadora: la del que observa desde dentro y desde fuera al mismo tiempo. Entre cafés, libros y debates universitarios, y bajo la sombra creciente del fascismo, el narrador asiste a la transformación de su país y de sí mismo, a la intemperie en una Europa que va cerrando puertas.
Una nación siempre tiene más de una voz, y España no es la excepción. País de contrastes, en permanente debate consigo misma y en continua construcción, ha albergado aspiraciones múltiples y contradictorias a lo largo de los siglos. Pese a la creencia extendida de que las divisiones internas tienen su inicio en el siglo xx, cuando un grupo de escritores acuñó la expresión «las dos Españas», desencantados por los fracasos políticos y militares, e imaginaron una nación escindida en dos: una España moderna, sinónimo de derrota y decadencia, y otra tradicional, identificada con un pasado de grandeza, liderazgo y esplendor, la realidad es que, como demuestra Henry Kamen, dicha fractura se originó en el denominado Siglo de Oro. Ya por entonces los españoles estaban profundamente divididos sobre aspectos fundamentales, como su destino como nación o el poder imperial.
España: un país convertido en museo al aire libre.
Con 46 sitios declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, España es uno de los países con mayor riqueza histórica del mundo, y este libro traza por primera vez una historia de España a través de su legado.
Estos enclaves cubren prácticamente todos los períodos históricos, desde los tiempos más remotos hasta la época contemporánea. Ningún otro país presenta, además, una variedad tan grande en términos de culturas o civilizaciones: desde cuevas prehistóricas hasta obras de arquitectura modernista, pasando por construcciones megalíticas, restos romanos, mezquitas musulmanas, sinagogas judías, templos cristianos o edificios renacentistas, neoclásicos o modernistas. Todos estos sitios presentan la misma diversidad que atraviesa la historia de España y están presentes en todas las comunidades autónomas del estado, incluyendo Canarias.
Eduardo Manzano nos guía en un apasionante viaje por todos y cada uno de esos lugares siguiendo un orden cronológico que abarca desde la Prehistoria más remota hasta la época contemporánea. A través de unos lugares históricos que se han convertido en referencias mundialmente reconocidas y reconocibles, el libro acerca al lector las claves de un pasado en el que existieron las condiciones sociales, económicas y políticas que permitieron que vieran la luz y se preservaran a lo largo del tiempo monumentos que han alcanzado resonancia universal.
Los conocedores reúne tres relatos extraordinarios —uno por cada volumen de la trilogía Cegador— que funcionan como ventanas privilegiadas al universo más íntimo, onírico y desbordante de Mircea Cărtărescu. Una obra capaz de contener —como una miniatura barroca— el vértigo y la belleza inabarcables de la trilogía que cambió la literatura europea contemporánea. En «Los Badislav» asistimos a la huida de un clan arcaico a través de un paisaje que parece surgido del Apocalipsis, habitado por ángeles, demonios y criaturas cuya existencia trasciende toda lógica. «El circo» nos devuelve a la Bucarest de los sesenta, convertida aquí en un organismo vivo. Un niño —el propio Mircea— asiste a un espectáculo donde escarabajos gigantes, alfombras que esconden secretos de Estado y niñas con alas de mariposa se funden en un relato de memoria y revelación. Finalmente, «La boda» arrastra al lector hasta el lago de Como, durante la boda del conde Witold Csartarowsky: un aquelarre de figuras mitológicas, delirios y recuerdos donde los límites entre el tiempo, el sueño y la materia se disuelven para siempre.