Los episodios que conforman esta novela abarcan doce años en la vida del escritor—que se distancia de sí mismo para observarse como personaje—en cuatro escenarios: la Berlín de 1928, una remota isla griega en 1933, Londres en 1938 y California en 1940. De cada uno, el autor recuerda a la persona en torno a la que gravitó su vida: el estirado y solitario señor Lancaster, cuya anticuada moral paradójicamente invitó al joven Christopher a descubrir su erotismo en la libertina Berlín de los cabarets; el rico Ambrose, desencantado de la intolerancia de Inglaterra con la homosexualidad y resignado a llevar una vida donde podrá satisfacer su deseo, pero difícilmente conocerá el amor; Waldemar, un buscavidas que trata de usar a una joven inglesa heredera para huir de Alemania, y Paul, un gigoló estadounidense que vende su encanto a los adinerados personajes que pueblan la próspera industria de Hollywood. A través de todos ellos Isherwood urde un relato íntimo y personalísimo en el que explora la vida secreta de una generación condenada a vivir los afectos como turistas sentimentales.
Descubre el poder y la influencia de tres mujeres extraordinarias que desafiaron las convenciones de su tiempo y marcaron el destino del Imperio romano.
Livia, Julia Domna y Gala Placidia fueron tres mujeres excepcionales en la historia de Roma. Livia, esposa del emperador Augusto, fue su consejera más cercana e influyó en decisiones cruciales, facilitando la sucesión de su hijo Tiberio. Julia Domna, esposa de Septimio Severo, destacó por su vasta cultura y carisma, influyendo en la administración del poder y promoviendo un renacimiento cultural en el Imperio. Gala Placidia, hija de Teodosio I, vivió durante las invasiones bárbaras, primero como reina de los visigodos y luego como esposa del emperador Constancio III. Como regente de su hijo Valentiniano III, gobernó con astucia, manteniendo la unidad del Imperio. Estas emperatrices simbolizan diferentes etapas de la historia romana y demuestran que las mujeres desempeñaron un papel político decisivo en el destino de Roma.
¡Tus familias favoritas! Estas familias las tienes muy cerca: una te dice guau, guau, otra, miau, una lleva su casita a cuestas, las hay que saben volar y una de ellas, nadar... ¡Ven a descubrirlas!
En una noche helada, un futuro padre lleva a su esposa al hospital cuando está a punto de
dar a luz. Pero la tensa calma del parto se rompe y un futuro se desvanece. Porque nada
está escrito y la promesa del nacimiento puede, en un instante, imponer a la esperanza una
negación tan trágica como inevitable.
A través de una narración acotada a veinticuatro horas, en apariencia simple y lineal,
asistimos a la fragilidad del destino, a la potente fuerza del amor parental y a la aceptación
de una realidad no deseada.
¡Roooooarrrr! Aquí hay una familia en la que el papá tiene melena, otra tiene manchas, una va en fila, otra es muy alta y otra, salta que te salta... ¡Ven a descubrirlas!
Un ensayo que parte del malestar en las aulas para defender el cuidado y las relaciones humanas como motor del cambio.
¡Otra escuela es posible! Mario Izcovich abre un espacio de reflexión lúcido y valiente sobre el presente de la educación, pensado tanto para docentes como para familias. Con una mirada humanista y cercana, el autor aborda el malestar de maestros, profesores y alumnos, la violencia en clase, la autoridad, el deseo de enseñar, la inclusión, el impacto de la tecnología o el exceso de diagnósticos. Sin recetas ni fórmulas mágicas, plantea preguntas clave para transformar la comunidad educativa desde dentro, cuidando la salud mental de quienes educan y el bienestar de quienes aprenden.