Cuando le rompen el corazón, el doctor Fionn Kane espera curarse huyendo a un pueblecito de Nebraska, lejos de su casi prometida y su carrera frustrada de cirujano. Aspira a llevar una vida sencilla: agachar la cabeza, trabajar duro y no meterse en ninguna relación romántica, bajo ningún concepto. Lo último que quiere es revivir el circo que dejó en Boston.
Pero un circo de verdad acaba encontrándolo a él.
Rose Evans lleva una década trabajando como motorista y pitonisa para el Circo Silveria. Lleva un ritmo de vida que encaja con ella, sobre todo le viene bien para pasar desapercibida si le entran ganas de cometer algún que otro asesinato. Pero, cuando un homicidio se le va de las manos y acaba con una pierna herida en el proceso, Rose se ve atrapada en Nebraska, en la casa del adorable médico del pueblo.
El problema es que algunos corazones rotos no se pueden coser.
Y cuanto más tiempo te quedes en un sitio, más probabilidades hay de que te pillen los fantasmas.
Estas páginas traen, entre fogones y pupitres, con las manos en la pluma y en la masa, a grandes autores como Charles Dickens, Charlotte Brontë, E. T. A. Hoffmann, Louisa May Alcott o Emilia Pardo Bazán. Literatura y gastronomía se dan la mano en esta antología navideña y ofrecen un verdadero regalo para el paladar y la imaginación.
Conforman este suculento menú exquisitos relatos y selectos pasajes de obras clásicas que nos invitan a saborear la Navidad con los manjares típicos descritos entre sus líneas, de los que esta colección recopila las recetas, dando forma —y excelentes aromas y sabores— a un libro que hará las delicias de los comensales más cultivados y de los lectores más sibaritas.
Varela de Mar es un pueblo pequeño y tranquilo. Doscientos treinta y tres habitantes. Una playa que desaparece cuando sube la marea. Un faro abandonado.
Por eso Alba no lo visita desde hace cinco años. Bueno, por eso y porque allí fue donde aprendió lo que duele el amor, y la herida aún escuece.
Sin embargo, en Varela vive Pelayo, su abuelo, quien ha comenzado a olvidar y ahora la necesita. También están los recuerdos que dejó en sus calles cuando se marchó sin mirar atrás. Y Enol, el chico de las conversaciones raras, la obsesión por las mareas y que parece haber nacido en la época equivocada.
Un regreso inesperado, un faro lleno de secretos y dos historias inacabadas que, quizá, se merecen la oportunidad de un nuevo final.
«Alba, vive el presente. Porque un día será pasado y te atormentará no haberte dado cuenta antes de que todo acaba, incluso lo que creías que era para siempre».