Después de la última batalla, no llega el vacío, sino un tipo
de silencio diferente. Es la calma que se instala cuando
has decidido rendir las armas de la culpa y la reacción. Durante
años creí que mi historia era un eco de lo que me hicieron; que mi
vida estaría siempre condicionada por lo que me fue negado en esa
infancia que debió haber sido sagrada. Hoy, mientras escribo esta
última palabra, comprendo que la paz no se encuentra al cerrar el
capítulo, sino al reescribir la conclusión.
La fe, aquella conexión que me sostuvo cuando todo lo humano
se desmoronó, no me prometió una vida sin tormentas, me dio
algo más valioso: la certeza de un ancla que no se mueve. Aprendí
que la fortaleza no está en la habilidad de evitar el dolor, sino en
la capacidad sobrenatural de levantarse y no mirar hacia atrás.
Descubrirse es el trabajo más arduo, pero es el único que vale la
pena.
En su veintisiete cumpleaños, Cristina, una prometedora abogada neoyorquina, algo engreída y snob, recibe dos anillos. El primero, con un gran diamante de compromiso, es de su novio, un rico agente de bolsa, mientras que el otro, un misterioso anillo antiguo, con un rubí color sangre, proviene de un remitente anónimo.
Ella acepta ambos, sin saber que el segundo anillo ha de arrastrarla a una aventura que le enseñará sobre la vida, el amor y la muerte, dándole una lección inolvidable que hará cambiar su destino y su visión del mundo para siempre.
Cristina inicia en Barcelona un recorrido por la costa mediterránea, retornando a su propio pasado y a otro mucho más lejano: el trágico destino del último de los templarios.
UNA SAGA MEMORABLE
Con La amiga estupenda, Elena Ferrante inaugura una saga deslumbrante que tiene como telón de fondo la ciudad de Nápoles a mediados del siglo pasado y como protagonistas a Lenù y Lila, dos jóvenes mujeres que están aprendiendo a gobernar su vida en un entorno donde la astucia, antes que la inteligencia, es el ingrediente de todas las salsas.
La relación tempestuosa entre Lila y Lenù nos muestra la realidad de un barrio habitado por gente humilde que acata sin rechistar la ley del más fuerte. Los que llenan estas páginas con sus risas, sus gestos y sus palabras son hombres y mujeres de carne y hueso, que nos sacuden por la fuerza y la urgencia de sus emociones.