Hay pocos hombres en el reino de Amarra. Tras un fallido intento de rebelión contra el matriarcado, la mayoría de los nobles del país murieron. Ahora, las mujeres de Amarra deben conseguir a sus maridos (si es que quieren uno) secuestrándolos en otros reinos.
Olerra, una princesa guerrera que aspira al trono, desea probar su valía secuestrando a un marido. Y no a cualquier marido. Para superar a su traicionera prima, debe conseguir al mejor. Por suerte para ella, un joven príncipe, el segundo hijo de su mayor enemigo, es famoso por su atractivo y por su carácter tranquilo y dócil. Es la elección perfecta para que pueda reclamar la corona.
Sanos, el heredero del reino de Brutus, desprecia la mera idea de una sociedad dirigida por mujeres. Entrenado desde su nacimiento para luchar, liderar y seguir los pasos de su padre, su camino ha estado decidido desde la cuna. Hasta que ocupa el lugar de su hermano menor durante una broma estando de borrachera, y de pronto descubre que ha sido secuestrado y llevado al palacio de Amarra. Allí le cuentan que va a convertirse en el marido de la potencial reina Olerra. Sanos necesita escapar antes de que alguien descubra su auténtica identidad, pero cuanto más conoce a su captora, menos seguro está de lo que realmente quiere.
Un recorrido por la Italia del siglo XVIII de la mano de uno de los grandes clásicos
de nuestra literatura.
En 1793 Leandro Fernández de Moratín viaja a Italia en una precipitada huida tras haber presenciado el asalto a las Tullerías de París. En una época en la que el viaje se consideraba una práctica formativa, el autor y dramaturgo español inicia un apasionante recorrido por el país transalpino que durará tres años, y que lo llevará a visitar las ciudades más insospechadas, a conocer a personajes extravagantes, e incluso a transitar por los pintorescos paisajes de Gran Bretaña, Bélgica, Alemania y Suiza.
En Viaje a Italia, Moratín recoge su experiencia en una tierra fragmentada en regímenes políticos, y se presenta como un viajero culto, pero a la vez dispuesto a entregarse a todo tipo de aventuras. Así entrelaza con agudo sentido del humor las glorias del Renacimiento y de la antigua Roma, pero también las desventuras de aristócratas insensatos, de grandes damas prostituidas, de generales sin ejército y de clérigos bribones.