Entre las figuras que influyeron poderosamente en la configuración de Oriente Medio tras la Primera Guerra Mundial, quizá la más olvidada sea Gertrude Bell (1868-1926), conocida como la «reina del desierto». Aventurera incansable, escaladora, arqueóloga, políglota y espía, trazó fronteras y participó en los complejos juegos de poder del Imperio británico. Esta novela rescata su intensa vida, con sus luces y sus sombras, en un contexto trufado de conflictos territoriales, sangrientos intereses coloniales y nacionales (tanto de Gran Bretaña como de Francia y Alemania) y sed de petróleo en una región mítica y maldita, tierra del diluvio y de Babel, tumba de Alejandro Magno: la codiciada Mesopotamia. Gertrude fue también una hija amada de una rica familia victoriana, pero incomprendida por sus pares. Junto a esta mujer apasionada en el amor, idealista y enigmática, desfilan por estas páginas personajes tan fascinantes como el torturado Lawrence de Arabia o un joven Winston Churchill (secretario de Estado para las Colonias tras el desastre de Galípoli), que marcaron, junto a otros, el devenir de territorios como Siria, Palestina, el Kurdistán y el futuro Irak.
«Germanito, hijo. Estate tranquilo que no pierdo mi saque desde el 72.»
Con estas palabras tranquilizadoras cruzábamos la red hacia el otro lado de la pista el Abuelo y yo con un objetivo claro en la cabeza: derrotar a unos rivales que nos habían llevado a un partido igualado y que sin duda venderían cara su derrota en el último juego.
Miguel Delibes fue, además de escritor, un hombre de familia. Una vertiente poco conocida y que mostraba a borbotones en el ámbito más íntimo. El tenis, la bici, la caza, Sedano, los entresijos familiares o los nervios que sufrió antes de la entrega del Premio Cervantes son algunos de los pasajes que nos relata el segundo de los dieciocho nietos del escritor que, a pesar de no haber disfrutado de un abuelo al uso, conoció de cerca a una persona especial que se desvivió, a su manera, por todos y cada uno de ellos.
Un premio nobel y un astrofísico superventas unen sus fuerzas para descubrir cómo el universo insufló vida a la materia.
Durante más de un siglo, los orígenes y la expansión de la vida en la Tierra han permanecido envueltos en un halo de misterio. En Vida y cosmos, Mario Livio y Jack Szostak nos muestran cómo nuevos descubrimientos y tecnologías están generando un progreso científico inaudito para resolver estas cuestiones. A través de la visión panorámica que ofrece la astrobiología, un campo multidisciplinario y vanguardista que fusiona biología, química, astronomía y otras ramas, los autores nos sumergen de una forma fluida y profunda en el conocimiento actual sobre el origen de la vida en la Tierra. Una exploración decisiva sobre si la vida es un accidente fortuito o un imperativo químico.