Juan Pablo Castel es un pintor recluido en prisión por el asesinato de María Iribarne. Durante su encierro rememora la cadena de acontecimientos que le llevaron a perder el control, a convertirse en un hombre con el interior oscuro, un hombre poseído por una insalvable soledad, la de la ausencia de la mujer amada hasta el límite, la del engaño que ha convertido su corazón en un pedazo duro de hielo y ha colocado entre sus manos el cuchillo que pone fin al sufrimiento.
Obra esencial de Sabato, que Albert Camus refrendó ante la crítica mundial, El túnel nos entrega los elementos básicos de su visión metafísica del existir.
«Impresionante.» Thomas Mann
«Admiro su dureza y su intensidad.» Albert Camus
«Buenos Aires ha dado al mundo tres grandes escritores: Borges, Cortázar y Sabato, el gran vidente." Le Magazine Littéraire
Dos narraciones procedentes de las principales novelas de Cabrera Infante, publicadas por el autor en un único volumen.
Ella cantaba boleros es producto de las recomendaciones de dos escritores y amigos de Guillermo Cabrera Infante: Mario Vargas Llosa y Javier Marías. El primero le aconsejó que publicara Ella cantaba boleros como narración independiente, en lugar de incluirlo en Tres tristes tigres a manera de hilo conductor. Por su parte, Marías le hizo notar que el último capítulo de La Habana para un infante difunto era perfecto y que debería publicarse por separado. Así pues, en este libro las dos narraciones se encuentran, en palabras de su autor, "juntas y revueltas", aunadas en última instancia por la inventiva, el humor y el erotismo característicos de su literatura.
Tras sufrir un grave accidente, Ella no vuelve a escribir. Derrotada y perdida, emprende un viaje a Florencia en busca de una fascinante historia que le contó su padre y que quiere convertir en novela. En su afán por sentirse viva, crea un enigmático y silencioso personaje, La Donna di Lacrima, que recibe en un soberbio ático de la vía Ghibellina a hombres que le cuentan su vida y adoran su cuerpo y su silencio. Nadie reconocerá en ésta a la solitaria y triste escritora que restaura libros y visita cada tarde a las siete la antigua librería del Mercato Nuovo donde otro ser, un librero tan solitario y misterioso como ella, la espera.
Billy y Boyd, dos adolescentes de origen campesino, irán descubriendo las duras reglas del mundo de los adultos al tiempo que encuentran en la naturaleza el sentido heroico de sus vidas. Desde una extraña relación de afecto y complicidad con una loba acosada por los tramperos hasta el asesinato de sus padres a manos de unos cuatreros, Billy aprenderá que la belleza y la rapiña moral representan los límites inseparables de una misma aventura vital. En la frontera es el segundo volumen de la «Trilogía de la frontera».
El rescate de un Hemingway inédito: la gran tarea de Ricardo Piglia antes de morir.
«Los cimientos de la teoría del iceberg de Hemingway reunidos por primera vez con un prólogo magistral de Ricardo Piglia. [...] Un libro fundamental, de indisoluble unidad temática, de estilo e incluso interpretativa.»
Matías Néspolo,El Mundo
Hemingway publicóEn nuestro tiempo, su primer libro de cuentos, en 1925. Tenía veintiséis años y ya escribía como un veterano. Esta primera edición en español, deuda incomprensible que debía ser saldada, respeta el orden original de un libro de cuentos que por su organicidad y consistencia interna puede también leerse como una novela fragmentada. La guerra y el alcohol, la pesca y los toros, la soledad atormentada de Nick Adams ya están aquí, orbitando alrededor de ese núcleo emocional que Hemingway nunca nombra pero hacia el que sus relatos siempre gravitan.
UNA HISTORIA EXCEPCIONAL SOBRE LA VIDA DE UNA FAMILIA AMERICANA DE LOS AÑOS SETENTA «Encrucijadas es una novela excelente, la mejor de Franzen.» EL País «Cada novela de Jonathan Franzen es un acontecimiento literario.» El Periódico «Una saga familiar con el aroma de la gran literatura.» EL Cultural En vísperas de las Navidades del año 1971, en Chicago se anuncia una gran nevada. Russ Hildebrandt, pastor en una iglesia progresista de un barrio residencial, está a punto de liberarse de un matrimonio que considera desdichado, salvo que su esposa, Marion, que también tiene sus secretos, se le anticipe. Clem, el primogénito, viene de la universidad infundido de un moralismo extremo que lo ha hecho tomar una decisión que causará estragos. Su hermana Becky, hasta entonces la reina de su clase en el instituto, ha virado bruscamente hacia la contracultura. El tercer hijo, el brillante Perry, que se ha dedicado a vender droga a sus compañeros de curso, se ha propuesto volverse mejor persona. Mientras que el más pequeño, Jay, intenta abrirse camino entre la incertidumbre y el asombro.
Un hombre parado ante un semáforo en rojo se queda ciego súbitamente. Es el primer caso de una «ceguera blanca» que luego se propaga de manera fulminante. Internados en cuarentena o perdidos en la ciudad, los ciegos tendrán que enfrentarse a lo más primitivo de la naturaleza humana: la voluntad de sobrevivir a toda costa.
Con esas premisas, José Saramago traza una imagen aterradora y conmovedora de los tiempos de crisis. También, en el cruce de la literatura y la sabiduría, nos exhorta a los lectores a cerrar los ojos y ver más allá de las evidencias. Recuperar la lucidez y rescatar el afecto son dos propuestas fundamentales de una novela que es, además, una reflexión sobre la ética del amor y la solidaridad.
Haruki Murakami atendió por fin a las peticiones de sus lectores y accedió a que se tradujeran estas dos obras tempranas, anteriormente sólo publicadas en japonés e inglés, y añadió un prólogo donde el escritor relata su génesis. Escucha la canción del viento (1979), ópera prima del autor, sigue las vicisitudes de un joven estudiante que, durante unas vacaciones en su ciudad natal, disfruta de la compañía de su mejor y original amigo, apodado «el Rata», una chica con cuatro dedos, el barman del Jay´s Bar y un escritor suicida (e inventado): Derek Heartfield. Tres años después, en Pinball 1973 (1980), ese mismo joven vive en Tokio, con dos gemelas idénticas, mientras el Rata continúa viendo pasar la vida en el Jay´s Bar, en una novela melancólica y de atmósfera poética, que contiene la mejores escenas de pinball de la historia de la literatura.
Cuando en 1953 se estrenó en París Esperando a Godot, pocos sabían quién era Samuel Beckett, salvo, quizá, los que ya lo conocían como exsecretario de otro irlandés no menos genial: James Joyce. Por aquellas fechas, Beckett tenía escrita ya gran parte de su obra literaria; sin embargo, para muchos pasó a ser «el autor de Esperando a Godot». Se dice que, desde aquella primera puesta en escena -que causó estupefacción y obtuvo tanto éxito- hasta nuestros días, no ha habido año en que, en algún lugar del planeta, no se haya representado Esperando a Godot. El propio Beckett comentó en cierta ocasión, poco después de recibir el Premio Novel de Literatura en 1969, que Esperando a Godot era una obra «horriblemente cómica». Sí, todo lo horriblemente cómica que puede resultar la situación de dos seres cuya grotesca vida se funda en la vana espera de ese ser al que llaman Godot.
Estambul es un retrato de una de las ciudades más fascinantes de la Europa que mira a Asia. Pero es también una autobiografía, la del propio Orhan Pamuk. Su historia empieza en la infancia, recordando cómo tomó conciencia de que vivía en un espacio plagado de melancolía, un lugar que arrastraba un pasado glorioso e intentaba hacerse un hueco en la «modernidad». Esta elegía sirve para acercarnos a villas fantasmagóricas y callejuelas secretas, a estatuas valiosas y mutantes, a pintores, escritores y célebres asesinos. A una ciudad donde, por encima de todo, destaca el terapéutico Bosforo, que en la memoria del narrador es vida, salud y felicidad.