Esta crónica de la Segunda República fue la novela española más leída del siglo XX. José María Gironella relata la vida de una familia de clase media, los Alvear, y a partir de aquí va profundizando en todos los aspectos de la vida ciudadana y analizando las más diversas capas sociales, desde la alta burguesía hasta las clases desfavorecidas. El lector asiste a lo largo de la obra al proceso en virtud del cual España fue dividiéndose en dos bandos irreconciliables hasta desembocar en la guerra civil. Los cipreses creen en Dios forma parte, con Un millón de muertos y Ha estallado la paz, de una trilogía ya mítica sobre la guerra civil española que tuvo su continuación en Los hombres lloran solos. José María Gironella se propuso plasmar, en una serie novelística de ambición tolstoiana, la vida de toda una época de la historia de España.
Una de las obras más complejas y profundas de Dostoievski se adentra en los entresijos de la mente del revolucionario, terrorista y nihilista.«Aquel que vencerá al sufrimiento y al terror, y él mismo será Dios. Entonces ya no existirá el otro Dios.»Los demonios se inspira en el asesinato de un estudiante en manos de sus compañeros revolucionarios en 1869, y se concibió como una profunda crítica a los movimientos que estaban emergiendo en aquel momento. El resultado es una de las novelas más controvertidas, complejas y oscuras de Dostoievski desde que escribió Los hermanos Karamázov. Pyotr Verkhovensky y Nikolái Stavrogin son los líderes de una célula revolucionaria cuyo objetivo es derrocar el zar, destruir la sociedad y hacerse con el poder, pero cuando el grupo es descubierto e interviene la justicia, se pone a prueba nuestra propia fe en la humanidad. Esta edición incluye una magnífica introducción de Marta Rebón, traductora, crítica literaria y reconocida experta en literatura rusa. Asimismo, presenta la traducción de Carlos Arce, quien fue un prestigioso periodista, novelista, ensayista, traductor y editor español.
Entre la narrativa detectivesca, la novela «de carretera», el relato biográfico y la crónica, Los detectives salvajes está considerada por la crítica y el público de todo el mundo como una de las mejores y más originales ficciones escritas en las últimas décadas. Uno de los mejores libros en español de los últimos 25 años según Babelia. «Todo lo que comienza como comedia indefectiblemente acaba como misterio.» Dos jóvenes poetas latinoamericanos, Arturo Belano y Ulises Lima, emprenden una aventura que transcurrirá durante varias décadas y cruzará distintos países. Símbolo de la rebeldía y la necesidad de ruptura con la realidad establecida, sus vidas representan los anhelos de toda una generación. La búsqueda en 1975 de la misteriosa escritora mexicana Cesárea Tinajero, desaparecida y olvidada en los años posteriores a la revolución, sirve de inicio a un viaje sin descanso marcado por el amor, la muerte, el deseo de libertad, el humor y la literatura.
Bajo el lema de estos funerales mitológicos, Gabriel García Márquez reunió en 1962 siete relatos y la novela corta que da título al presente volumen, en el que aparece ya en todo su esplendor el elemento mágico y telúrico que a partir de entonces definiría su obra.
Estamos en Macondo y su región una vez más, entre personajes y episodios reconocibles, pero ahora caen pájaros muertos sobre el poblado, rompiendo mosquiteros y alambradas, un cura ve al diablo o afirma haber encontrado al judío errante, y visitar la tumba de un ser querido supone un riesgo impredecible. Y hay que enterrar a la Mamá Grande, soberana absoluta de este mundo, que falleció en olor de santidad a los noventa y dos años, tras haber conservado la virginidad durante toda su vida, y a cuyos funerales acude el presidente de la República y hasta el Sumo Pontífice en su góndola papal, pero también guajiros, contrabandistas, arroceros, prostitutas, hechiceros y bananeros llegados para la ocasión.
Los hechos es una obra autobiográfica nada convencional, que convence por su franqueza y por su capacidad de invención. Philip Roth se concentra en cinco episodios de su vida: su tranquila niñez en los años treinta y cuarenta; su preparación para la vida norteamericana en un college en los años cincuenta; su enredo pasional, cuando era un joven ambicioso, con la persona más irascible que conoció en su vida («la chica de mis sueños», la llama él); su choque frontal, como escritor en ciernes, con la comunidad judía, que tomó a grave ofensa su libro Goodbye, Columbus, y su descubrimiento, durante los excesos de los años sesenta, de una veta de su talento que no había explotado antes y que lo llevó a escribir El mal de Portnoy.
He aquí la historia dramática de la cultura.
La pesadilla que vive la ciudad no es una ficción. Sí, es verdad. Están quemando las bibliotecas de los ateneos, del centro de estudios Germinal, del señor Casares... El humo no levanta el vuelo. Es pegajoso. Huele a carne humana.
En esta novela, las vidas de los libros, las personas y el lenguaje se cruzan y entrelazan en un intenso relato de suspense que transcurre desde el siglo XIX hasta nuestros días, entre la atrocidad autoritaria y la indomable libertad.
Los libros arden mal es un universo poblado de voces
insólitas, de memorias que retumban o murmuran de forma
inolvidable, verdadera literatura donde todo está en vilo.
Los miserables se publicó en 1862, cuando Victor Hugo se hallaba exiliado en Belgica tras la restauración napoleónica del Imperio. Y podría considerarse que es el exilio, la obligada falta de pertenencia, uno de los motores de la gran novela del romanticismo frances: el exilio social y psicológico gobierna la vida de Jean Valjean, un "noble bruto", un buen hombre que lucha por los que, como el, son injustamente perseguidos. Situada entre las guerras napoleónicas y la revolución burguesa de 1848, Los miserables es, ante todo, una novela epica sobre el triunfo de quienes conservan intacta su conciencia en un mundo gobernado por la pobreza.
Entre 1979 y 1989 un millón de tropas soviéticas combatieron en una guerra devastadora en Afganistán que provocó más de 50.000 bajas y acabó con la juventud y la humanidad de varias decenas de miles de soldados más. Los muertos soviéticos volvían a casa en ataúdes de zinc sellados mientras el estado no reconocía ni la mera existencia del conflicto.Los muchachos de zinc generó una inmensa polémica y mucha indignación cuando fue publicada originalmente en la URSS: las críticas acusaron a su autora de haber escrito un «texto fantasioso lleno de injurias» y de ser parte de «un coro histérico de ataques malignos». En el libro, Svetlana Alexiévich presenta el testimonio cándido y emocionante de los oficiales y los soldados rasos, de las enfermeras y las prostitutas, las madres, los hijos y las hijas que describen la guerra y sus duraderos efectos. El resultado es una historia turbadora por su brutalidad y reveladora en su parecido a la experiencia estadounidense en Vietnam y más tarde en Irak y el mismo Afganistán.
Los sinsabores del verdadero policía empezó a escribirse en los años ochenta de la mano de un Roberto Bolaño entregado aún a la poesía y desconocedor todavía del legado que había de dejar en los años venideros. El punto final a la presente obra, sin embargo, lo rubricaría veinte años después, en los últimos días de su vida.A lo largo de este período, Bolaño va recogiendo o apuntando por primera vez los nombres y los escenarios que se repetirían en otras obras como Estrella distante, Llamadas telefónicas y Los detectives salvajes. Así, desfilan por estas páginas, perdidos en la ficticia y terrible ciudad de Santa Teresa, el exiliado académico chileno Óscar Amalfitano, su hija Rosa, un sevillano a quien los rusos cortan la lengua, un escritor francés llamado Arcimboldi -que nos recuerda al literato desaparecido en 2666- todos ellos hilos sueltos pero intrincados de la trama que compone esta «novela endemoniada», muestra paradigmática del talante más vanguardista de su autor.
Los testamentos traicionados es un ensayo escrito como una novela: a lo largo de sus nueve partes, unos mismos personajes (Kafka y Max Brod, Stravinski y Ernest Ansermet, Hemingway, Janácek y Rabelais, entre otros) pasan, coinciden y se cruzan armónicamente, como en una composición musical. Y es así porque en esta obra Kundera analiza el arte de la novela ―la verdadera protagonista―, sus orígenes, su sorprendente parentesco con la música, y su historia, en particular durante el siglo XX.