La vida está llena de etapas, algunas preciosas e inolvidables, otras más difíciles y complicadas, lo importante es saber cuándo hay que cerrar cada una de ellas.
La madurez no nos avisó. Apareció de repente con la enfermedad de Lucía, que superamos como siempre lo habíamos hecho, estando unidas. Aparentemente, Laux, Sara, Lucía y yo éramos las mismas cuatro amigas inseparables, pero las circunstancias de la vida no nos lo estaban poniendo fácil. La desilusión por un sueño que se escapa entre las manos, ocultarle la verdad a quien amas, tener que decidir entre tu pareja o ser madre hizo que nos diésemos cuenta de lo mucho que habíamos cambiado.
Seguíamos llenas de veranos y atardeceres, de risas y llantos, plenas de amistad incondicional y de luz, pero también de decisiones difíciles de tomar, diferentes, ineludibles a nuestra edad.
Entre ellas, la más importante para mí no dejaba de repetirse en mi cabeza: ¿Quería ser yo la Vecina Rubia? ¿Podría sostener el peso del anonimato siendo ella?
Por la autora de la exitosa ser Mi hombre.
Primer volumen de la trilogía Una noche.
Una noche nunca será suficiente.
Livy siente la presencia de él nada más entrar en la cafetería. Es imponente, con una mirada azul tan penetrante que casi se distrae al tomar nota de su pedido. Cuando se marcha, ella cree que no volverá a verle jamás, hasta que descubre una nota que le ha dejado en la servilleta firmada por «M».
Todo lo que él quiere es una noche para adorarla. Sin compromiso, sin ataduras, sólo placer sin límites. Livy y M, M y Livy. Opuestos como el día y la noche, y aun así tan necesarios el uno para el otro. M únicamente puede ofrecerle veinticuatro horas, pero, ahora que se han encontrado, una noche nunca será suficiente…
Daven se hizo cargo de la Orden cuando Viggo faltó, pero ahora que el boss ha vuelto se ha marcado como misión que las Bonnet respeten su manera de vivir. Sin embargo, hay una de ellas que lo desafía constantemente. Alba es descarada, provocadora, y Daven está convencido de que puede causarles serios problemas.
Alba Bonnet está despertando de su letargo y los recuerdos que empiezan a bombardear su cabeza hablan de un pasado inquietante en el que no se reconoce. Teme en lo que se está convirtiendo, pero más teme no poder concluir el proyecto en el que anda metida. Alba entiende a la Orden, de hecho, ella no quiere incomodarles, pero Daven se lo está poniendo muy difícil. Cuando el sexi y frío vampiro descubre aquello que ella tan celosamente guardaba, se ven obligados a trabajar en equipo. Y en las distancias cortas, Alba es irresistible.
En un mundo de formas falsas e irrealidad, un hombre con colmillos y una mujer que se está descubriendo a sí misma deberán convivir y aprender que hay que mirar la esencia y no la apariencia.
LLEGÓ EL MOMENTO DE MOSTRARSE COMO VERDADERAMENTE SON.
«¡Haz una cosa que te asuste al menos una vez al día!»
Estas son las palabras que Sole encuentra en la carta que Stella, su mejor amiga, le escribió justo antes de irse a París, inmediatamente después de la única pelea de sus vidas y pocos días antes de morir en un atentado.
Devastada por la pérdida, Sole decide aceptar el regalo que Stella le dejó junto con la carta: un salto en paracaídas, (a ella, que odia volar y tiene terror a las alturas). Siguiendo su consejo, durante cien días, Sole tratará de vencer todos sus miedos: desde subirse a una montaña rusa, hasta viajar sola a París o atravesar un bosque por la noche bajo un cielo estrellado, o besar al hombre amado. Porque, tal como decía Stella, para vencer el miedo, no hay nada como hacer exactamente lo que temes. También en el amor.
Marina tenía la vida que creía desear. Ordenada. Segura. Gris. Hasta que aquella noche que tenía que ser perfecta cayó el telón y todo voló por los aires.
Noah vivía el presente. Despreocupado. Sin futuro. Con sus propias normas. Hasta que la solista de Al Borde del Abismo les dejó minutos antes de la actuación y tropezó con unos ojos verdes en un callejón.
Deberían haber sido algo pasajero. Puntual. Un segundo en las manecillas de un reloj.
Llegaron los ensayos, el olor de la lluvia, los deseos que se sienten en la piel y la gira. Llegaron el miedo y las ganas.
Porque que algo no sea perfecto no significa que no sea jodidamente especial.
Porque a veces el corazón sigue sus propias reglas.
Porque un segundo se convierte en infinito cuando logras detener el tiempo.
Una banda de música. Dos polos opuestos que deben arriesgarlo todo.
Un amor tan efímero como un beso, pero tan eterno como una balada de rock.