En un mundo centrado en el rendimiento económico e industrial, este libro propone una perspectiva esperanzada y literaria sobre la necesidad de impulsar un cambio de significado de palabras como «sociedad», «naturaleza», «poder», «individuo», «cultura» o «creación», y de encontrar un espacio de reflexión sobre lo que nos falta. En cada página brilla el compromiso social y ecológico del autor, su sensibilidad, su ironía y la belleza de su prosa.
El alimento para sustentar el cuerpo y las caricias para alimentar el alma ni se ofrecen ni se niegan, sino que siempre están disponibles. Ofrecer a un niño más o menos ayuda de la que pide es perjudicial para su desarrollo. A la luz del principio del concepto del continuum, para un adecuado desarrollo físico, mental y emocional, los seres humanos necesitamos de aquellas experiencias para las que nuestra especie se ha adaptado durante el largo proceso de evolución. Para un bebé, este tipo de experiencias incluyen: Contacto físico permanente con la madre, un familiar o cuidador o cuidadora desde el nacimiento. Dormir en la cama de sus padres hasta que el bebé deje de necesitarlo por sí mismo, lo que ocurre alrededor de los dos años. Lactancia materna a demanda en respuesta a las señales corporales del bebé. Estar permanentemente en brazos o en contacto físico con alguna persona hasta que comience la fase de arrastre y gateo, en torno a los seis u ocho meses. Contar con cuidadores dispuestos a atender de inmediato las necesidades del bebé sin emitir juicios, mostrar descontento ni invalidar sus necesidades. Satisfacer sus expectativas de que es un ser innatamente social y cooperativo, un ser bienvenido y digno. Una vez reconozcamos plenamente las consecuencias del trato que damos a los bebés, a los niños, unos a otros y a nosotros mismos, y aprendamos a respetar el verdadero carácter de nuestra especie, podremos descubrir con mucha más profundidad nuestro potencial para el bienestar.
Este es un libro sobre puertas. Sobre las entradas a santuarios prehistóricos, a templos egipcios, griegos y romanos, a iglesias medievales, a fortalezas, palacios y villas, sobre qué las hace especiales y sobre cómo los seres humanos las hemos dotado de mensaje y simbolismo. Hemos levantado millones de edificios, de todo tipo, y siempre hemos colocado en ellos alguna puerta. Somos constructores de umbrales. La esencia misma de nuestra especie es el lenguaje y el movimiento, cada uno de nosotros es un viajero innato dispuesto a explorar lo desconocido y contarlo. Y es que toda puerta marca un tránsito. Los umbrales son un espacio híbrido, un momento entre dos realidades, la frontera entre dos mundos y dos estados. Las puertas están ligadas al cambio y a la evolución, pueden ser el vínculo entre el sueño y la vigilia, entre la luz y las tinieblas, pero también el paso de la vida a la muerte, de la ignorancia a la sabiduría.
«Solo en este olvidado embarcadero entre México y Guatemala reuniré el coraje para escuchar a mi corazón y desentrañar lo que sucedió contigo, conmigo, con nosotros, en esta temporada de guerra».
En Frontera Corozal, un pequeño poblado a orillas del Usumacinta, un par de migrantes descubre el cadáver de una chica de catorce años. Pronto se sabe que fue asesinada por su prima y el novio de esta en presencia de dos pequeños de ocho y diez años. Luis Roth, el brillante fundador del Centro de Estudios en Neurociencias Aplicadas, se obsesiona con el caso y convence a su grupo de amigos y colaboradores para averiguar qué pasa en los cerebros de unos niños que se convierten en criminales. Junto con Lucía Spinosi, su alumna más cercana, Roth viaja a Chiapas para iniciar sus estudios pero sufre un terrible accidente. A partir de ahí, la joven neurocientífica será la responsable no solo de continuar el trabajo de su maestro, sino de revelar cada una de las vidas que Roth mantenía en secreto. Sus descubrimientos y el apego que siente por Saraí, la joven culpable, la obligarán a revivir su propia cadena de abusos y a sumar nuevas heridas a las del pasado.
Partes de guerra, una desgarradora investigación sobre los orígenes de la violencia y una meditación acerca de las identidades ocultas de cada uno, provoca y conmueve con dos historias paralelas que alimentan nuestras preguntas en torno a la amistad, la envidia, el amor y las pérdidas.
Ramona se enamoró de Sam a primera vista. Es una de las pocas constantes en su vida, y su amistad es demasiado importante como para arriesgarla por un beso.
Sam está enamorado de Ramona, pero nunca esperaría que sus sentimientos fuesen correspondidos. Aun así, son el complemento perfecto del otro, como amigos y como grupo musical.
Y entonces aparece Tom.
Tom tambien es músico, y es la pieza que faltaba en su banda. Pronto se convierten en un trío inquebrantable. Pero Ramona se está enamorando de Tom, y sigue sintiendo algo por Sam. ¿Cómo podrá ser fiel a sí misma sin perder las relaciones que hacen que su corazón cante?
Como tercera al mando y espía de la reina de Tala, Aya ha puesto sus habilidades al servicio de la corona para mantener la magia negra alejada de su tierra. Además, el pacto de sangre que hizo la obliga a proteger a sus compañeros... incluyendo a Will, el ejecutor, mano derecha de la soberana y acérrimo rival de Aya.
Cuando la oscuridad comienza a resurgir, Aya desata por instinto una fuerza olvidada cuya naturaleza la obligará a colaborar con Will para descubrir quién es ella realmente.
Sin embargo, lo que Aya sí tiene claro es que va a convertirse en el arma más valiosa de una guerra terrible, y que su némesis es, quizá, el único que puede ayudarla.