En este segundo volumen de relatos se recoge la narrativa breve de Thomas Mann escrita entre 1919 y 1953, un periodo clave de su vida, cuando se afianzan sus posiciones socialdemócratas y sus convicciones humanistas. De los textos incluidos, quizá el más famoso sea "Mario y el mago", que retrata a un siniestro hipnotizador italiano en el que se ha visto un trasunto de Mussolini y una denuncia de los totalitarismos incipientes en los años veinte. Aparecen a su lado obras muy conocidas como "Señor y perro" y "La engañada", pero tambien rarezas como "Cantar de la niñita", un cuento escrito en hexámetros nunca antes traducido al español.
Esta colección de cuentos es la mejor oportunidad de aproximación al universo Faulkner. Perlas de especial rareza que evocan desde el mítico territorio de Yoknapatawpha hasta la ciudad de Nueva YorkEn agosto de 1950, dos meses antes de recibir el Premio Nobel, William Faulkner publicó esta colección de cuentos, que fue galardonada un año después con el National Book Award. Un volumen que él mismo dispuso y que obedece a la búsqueda de una armonía en la que las piezas no desentonen y se modulen como una entidad propia. Una aproximación a la crueldad, brutalidad y ternura del ser humano, una muestra más de la genialidad de William Faulkner y una perfecta puerta de acceso al universo de este maestro indiscutible de la literatura moderna norteamericana. «Faulkner indagó en las sombras con emoción y talento difícilmente comparables.» Javier Marías
Los dos libros agrupados en este volumen contienen artículos escritos con un lenguaje claro y directo, en los que se conjuga la reflexión, la observación y la crítica de temas muy diversos.
De este mundo y del otro es una serie de crónicas breves acerca de la vida cotidiana y sus misterios. En Las maletas del viajero, Saramago habla de su niñez, su familia, sus vivencias y los engaños de la política, así como de la vida de las ciudades, el arte y los museos. En los dos casos, su prosa demuestra un fino humor y una ironía que invita a su lectura. El conjunto nos permite entrever a un escritor directo y cercano, que parece dialogar con sus lectores de viva voz.
Escritor que destaca en la observación de la realidad cotidiana, John Steinbeck (Salinas, California, 1902 - Nueva York, 1968) alcanzó una indiscutible grandeza en la creación de personajes sencillos. Ello se manifiesta en novelas como De ratones y hombres (llevada al cine por Gary Sinise), Las praderas del cielo, Las uvas de la ira, Al este del Edén y La perla. En 1962 recibió el Premio Nobel de Literatura.
La historia de Lennie y George, dos braceros al borde de la indigencia, es una denuncia implacable de las condiciones de vida en el campo californiano, pero es también un conmovedor canto a la amistad y sobre todo una novela intensa, con unos diálogos ejemplares y perfectamente construida, de la que ningún lector podrá olvidar nunca el desenlace.
El 26 de octubre de 1949 el reportero Gabriel García Márquez fue enviado al antiguo convento de Santa Clara, que iba a ser demolido para edificar sobre él un hotel de cinco estrellas, a presenciar el vaciado de las criptas funerarias y a cubrir la noticia. Se exhumaron los restos de un virrey del Perú y su amante secreta, un obispo, varias abadesas, un bachiller de artes y una marquesa. Pero la sorpresa saltó al destapar la tercera hornacina del altar mayor: se desparramó una cabellera de color cobre, de veintidós metros y once centímetros de largo, perteneciente a una niña. En la lápida a penas se leía el hombre: Sierva María de Todos los Ángeles.
«Mi abuela me contaba de niño la leyenda de una marquesita de doce años cuya cabellera le arrastraba como una cola de novia, que había muerto del mal de rabia por el mordisco de un perro, y era venerada en los pueblos del Caribe por sus muchos milagros. La idea de que esa tumba pudiera ser la suya fue mi noticia de aquel día, y el origen de este libro.»
En 1909, miles de «guerreros del desierto» y sus familias, pertenecientes a diversas tribus del noroeste de África, confluyen en Sagia el-Hamra y, guiados por el cheij Ma el-Ainin, inician una ardua marcha que tal vez les lleve a enfrentarse al ejército francés. Varias décadas después, esa terrible y hermosa historia ha caído casi en el olvido para todos, incluso para Lalla, una niña descendiente de los «hombres azules» del Sahara, que vive con la familia de su tía Aamma en los suburbios de una gran ciudad a orillas del Mediterráneo. Pese al sol y el viento implacables, Lalla ama las dunas, el silencio y, sobre todo, la libertad. Es feliz escuchando las leyendas que le cuentan su tía y el anciano pescador Namán, y recorriendo pedregales junto al joven pastor Hartani, con quien descubre el amor. Pero debe despedirse de ese mundo y embarcar hacia Marsella, donde tiene que buscarse la vida entre miles de emigrantes; un fotógrafo, tras descubrir su rara belleza, le brindará la oportunidad de mejorar su situación. Sin embargo, hija del desierto, Lalla querrá regresar a la tierra de la que partió, a sus verdaderos orígenes.
Los diarios escritos por Thomas Mann en el periodo de entreguerras acerca de su cotidianidad, su proceso creador y el tiempo convulso que le tocó vivir.
Los Diarios de Thomas Mann permiten entrever mundos hoy desaparecidos: el buen hacer de un artista metódico con rutinas y placeres plenamente burgueses; la agitada escena intelectual de principios del siglo XX en Europa, en la que Mann ocupaba un lugar central y en la que reconocía el protagonismo de sus contemporáneos Gide, Kafka, Joyce o Proust; o el laboratorio de un novelista incansable, que trabajaba por acumulación hasta producir obras sólidas como monumentos. Por todo ello, estos Diarios son un libro imprescindible para entender cómo fue este escritor moderno. Pero en lo personal se trasluce también lo político, y aquí aparece un duro testimonio del exilio al que Mann partió con su familia a los sesenta años, en 1933, poco después de la ascensión de Hitler al poder. Ante la caída de su patria en la barbarie, el gran escritor nacional no pudo ni quiso desconectar del sufrimiento de Alemania. No es de sorprender, pues, que en estas páginas dejara reflexiones sobre la historia que se han convertido a su vez en contundentes documentos históricos.
Días 1931-1934 es uno de los volúmenes más decisivos del conjunto de diarios de Yorgos Seferis. En el podemos asistir al nacimiento y hasta la configuración de algunos de los rasgos más característicos de la obra del poeta y ensayista griego, así como a la exploración de su mundo interior y de su personalidad creadora. Desde la obsesión por el cuerpo y la sensualidad hasta el interes por la traducción poetica, pasando por su pasión por la música, las arraigadas aversiones, el acercamiento a la obra de Eliot o el peso, a veces insoportable, de dramáticos conflictos psicológicos, el lector es aquí testigo de una interioridad atormentada, que llega incluso a desdoblarse a veces en otras figuras creadoras (como Estratis el Marino).
Seix Barral rescata la conmovedora novela póstuma e inédita en castellano del gran maestro Kawabata, cuando se cumplen 125 años de su nacimiento.
Dientes de león narra la historia de Inako, una joven enamorada afectada por una extraña condición, la “ceguera del cuerpo”, por la que siente que los objetos y las personas que ama se vuelven invisibles. Kuno, su novio, quisiera desposarla para estar a su lado y cuidarla, pero la madre de Ineko cree que es mejor que la joven se cure primero y decide internarla.
La novela entera transcurre en un día y recoge la charla que Kuno y la madre de Inako tienen en una posada cercana, después de haberla dejado en el asilo Ikuta, ese hospital cercado por pasionarias y dientes de león. Kuno llega a creer que la enfermedad de Inako es provocada por su amor. La madre de Inako, en cambio, atribuye la culpa a la muerte de su padre. Ambos se plantearán, en definitiva, si son el problema o la solución a lo ocurrido con la chica.
«La voz garciamarquiana alcanza aquí un nivel en el que resulta a la vez clásica y coloquial, opalescente y pura, capaz de alabar y maldecir, de reír y llorar, de fabular y cantar, de despegar y volar cuando es necesario.»
Thomas Pynchcn, The New York Times
La historia de amor entre Fermina Daza y Florentino Ariza, en el escenario de un pueblecito portuario del Caribe y a lo largo de más de sesenta años, podría parecer un melodrama de amantes contrariados que al final vencen por la gracia del tiempo y la fuerza de sus propios sentimientos, ya que García Márquez se complace en utilizar los más clásicos recursos de los folletines tradicionales. Pero este tiempo -por una vez sucesivo, y no circular-, este escenario y estos personajes son como una mezcla tropical de plantas y arcillas que la mano del maestro modela y fantasea a su placer, para al final ir a desembocar en los territorios del mito y la leyenda. Los zumos, olores y sabores del trópico alimentan una prosa alucinatoria que en esta ocasión llega al puerto oscilante del final feliz.