El fenómeno de la asignación de identidad ha ido tomando fuerza en los últimos veinte años, hasta el punto de involucrar al conjunto de la sociedad. Así lo atestiguan la evolución de la noción de género y las metamorfosis de la idea de raza. ¿Qué ha pasado para que los movimientos emancipatorios del pasado, en particular las luchas anticoloniales y feministas, se hayan replegado sobre sí mismos de tal manera? El derribo de estatuas en nombre del antirracismo es desconcertante, y la violencia con la que se manifiesta el odio a los hombres en el seno de la lucha feminista plantea interrogantes. En décadas recientes, se han reinterpretado hasta el exceso instrumentos de pensamiento tremendamente ricos y de gran fineza -de la obra de Sartre, Beauvoir, Lacan, Césaire, Said, Fanon, Foucault, Deleuze o Derrida- para reforzar unos ideales nuevos cuya prioridad no es alcanzar una sociedad más justa. En paralelo, la noción de identidad nacional regresa en los discursos de la extrema derecha, habitados por el terror. Estos valoran lo que los identitarios del otro lado rechazan: la identidad blanca, masculina, viril, colonialista, occidental. Identidad contra identidad, por tanto. En esta reflexión valiente y audaz sobre las trampas de las políticas identitarias, clave para entender el mundo de hoy, Élisabeth Roudinesco ofrece algunas pistas para encontrar la salida del laberinto de la esencialización de la diferencia y de lo universal.
Es necesario «domar» las emociones para luego reconocerlas, transformando los límites en recursos sumamente poderosos y construyendo una alianza entre inteligencia e instinto, razón y sentimiento, cálculo y emoción. Desde siempre, las dinámicas emocionales han sido centro de la atención de artistas, filósofos y hombres de fe. Los científicos, por su parte, han cultivado la ilusión de un saber puramente racional y objetivo, no contaminado por las pasiones y los sentimientos, sobre la base del mito que considera los procesos cognitivos como «superiores» al mundo de las emociones. Para evitar esta visión utilitarista y reduccionista que el biologismo tiene de las emociones, Giorgio Nardone nos propone en este libro abordarlas como una exploración de la complejidad de lo real y de la interacción psicológica entre nosotros y el mundo. De esta forma, cuando el miedo, el dolor, la ira o el placer adoptan maneras disfuncionales que impiden el desarrollo de la vida diaria, el autor plantea un enfoque terapéutico de tipo estratégico y orientado al cambio.
Viktor E. Frankl, cuya primera crisis existencial le sobreviene a una edad tan temprana como la que tenía Mozart cuando compuso su primer minué, fue incapaz de no dejar su impronta en el siglo XX: el siglo del replanteamiento de todos los valores, de la vertiginosa aceleración de todos los procesos y de la decadencia de las costumbres sometidas a una constante manipulación cotidiana.
Con una extraordinaria capacidad de percepción, Frankl dedicó su vida exclusivamente a un pensamiento fundamental que, antes de él, parecía innecesario: que la vida tiene un sentido y que dicho sentido no es una imaginación nuestra, sino que realmente existe. Podemos, pues, aplicar a Frankl la famosa frase de Goethe: «En el principio era el sentido».
Ninguna teoría acerca del funcionamiento y estructura de la mente ha ejercido tanta influencia ni ha adquirido un estatus tan preponderante como la doctrina psicoanalítica, cuyas categorías y explicaciones no tardaron en convertirse en núcleo de un modo radicalmente nuevo de entender la realidad psíquica que ha marcado de forma notable el mundo moderno. Los quince trabajos que integran estos Ensayos sobre la vida sexual y la teoría de las neurosis, ordenados en un solo conjunto por Sigmund Freud (1856-1939), estudian el origen sexual de las neurosis, el papel represor de las instituciones culturales sobre el instinto, la bisexualidad como estructura congénita del hombre, el complejo de Edipo, etcétera.
En el contexto social de Latinoamérica y el Caribe, todavía las condiciones o trastornos de salud mental son estigmatizados. "Entre dos polos" busca añadir a la conversación que la pandemia ha empezado, enfocándose en el trastorno bipolar. La psicóloga Julith y su paciente, Bianca, conversan sobre sus experiencias y aprendizajes a lo largo del proceso de recuperación del trastorno bipolar.
En el contexto social de latinoamérica y el caribe, todavía las condiciones o trastornos de salud mental son altamente estigmatizados.
La serie de libros “entre dos polos” busca añadir a la conversación que la pandemia inició en el 2020, enfocándose en el trastorno bipolar.
La psicóloga y su paciente, co-autoras de esta serie, conversan sobre sus experiencias y aprendizajes a lo largo del proceso de recuperación de episodios maníacos, depresivos y de ansiedad, entre otros.