Esta novela, farsa negra o tragedia rosa, proyecta la condición humana, vulnerada e inerme, sobre un degradado local nocturno madrileño donde desfilan cupletistas venidas a menos, policías, tipos grises e incluso algunas almas cándidas como la solterona Antonia y su hermano.
Clanton, Mississippi, 1990. Stuart Kofer, ayudante del sheriff, se considera intocable. Aunque, cuando bebe más de la cuenta, algo bastante habitual, vuelca sus ataques de ira en su novia, Josie, y los hijos adolescentes de esta, el código de silencio de la policía siempre le ha protegido.
Pero, una noche, tras golpear a Josie hasta dejarla inconsciente en el suelo, su hijo Drew sabe que solo tiene una opción para salvar a su familia. Cogeuna pistola y decide tomarse la justicia por su mano.
En Clanton, no hay nada que suscite más odio que un asesino de policías… excepto, quizá, su abogado. Jake Brigance no quiere encargarse de este caso imposible, pero es el único con suficiente experiencia para defender al chico.
Y cuando comienza el juicio, parece que solo hay un resultado en el horizonte para Drew: la cámara de gas. Pero, como la ciudad de Clanton descubre una vez más, cuando Jake Brigance se hace cargo de un caso imposible… todo es posible.
El mejor Isaac Rosa destilado en pequeñas dosis. Una magnífica edición de los relatos de una de las voces imprescindibles de la literatura española actual.
Este volumen reúne numerosas historias cotidianas que proponen una mirada a realidades y conflictos de nuestros días. Pisos con fantasmas inesperados, una cena navideña tras la que nada será igual, la vida contrarreloj de madres y padres en el alambre, o una biografía narrada mediante movimientos bancarios son algunos de estos relatos que hablan de miedo, cansancio y soledad, pero también de activismos espontáneos, fraternidad e imaginación colectiva.