A veces, quien más te quiere es quién más daño te hace.
Lily no siempre lo ha tenido fácil. Por eso, su idílica relación con un magnífico neurocirujano llamado Ryle Kincaid, parece demasiado buena para ser verdad. Cuando Atlas, su primer amor, reaparece repentinamente y Ryle comienza a mostrar su verdadera cara, todo lo que Lily ha construido con él se ve amenazado.
Cientos de personajes, situaciones y aventuras se entremezclan en este fresco desbordante de amor, heroísmo, fe y esperanza. Una historia verídica
Una nube de gas tóxico se escapa de una fábrica norteamericana construida en Bhopal. Causa treinta mil muertos y quinientos mil heridos. Una tragedia que advierte a todos los aprendices de brujo que amenazan la supervivencia de nuestro planeta.
El intruso retiró el muñeco y observó la carita de la niña [...]. No había ya luz en su rostro y la sensación de estar ante un receptáculo vacío se acrecentó al llevarse de nuevo el muñeco a la cara para aspirar el aroma infantil, ahora enriquecido por el aliento de un alma.»
Ha pasado ya un mes desde que la inspectora de la Policía Foral recuperó a su hijo y pudo detener a Berasategui. Pero a pesar de que tanto la Guardia Civil como el juez Markina dan por muerta a Rosario, Amaia siente que no está libre de peligro, un desasosiego que solo Jonan comprende.
La muerte súbita de una niña en Elizondo resulta sospechosa: el bebé tiene unas marcas rojizas en el rostro que indican que ha habido presión digital, y además, su padre intenta llevarse el cadáver.
Vivir no es algo estático. La vida se destruye y se construye con cada respiración, con cada tictac, con cada amanecer y cada pequeño gesto. Por eso, este libro es un compañero ideal en la aventura de existir. En su interior atesora 366 reflexiones que te invitan a ser consciente de quién quieres ser en cada momento, a estar más cerca de ti mismo y a vivir más intensamente el momento presente.
Anne Igartiburu, comunicadora desde hace más de dos décadas, es una de las presentadoras de televisión más queridas y reconocidas de nuestro país. Durante los últimos años ha desempeñado una bonita labor de divulgación en el ámbito del bienestar emocional, una de sus grandes pasiones y en la que se ha formado con algunos de los mejores profesionales de distintos campos. Sus encuentros con expertos en psicología, psiquiatría, neurociencia o filosofía en sus diferentes canales de difusión y en su Podcast Mi Latido de Más le han otorgado gran reconocimiento. En este libro quiere compartir algunos de sus más preciados aprendizajes fruto de este trabajo.
Un libro necesario para convertir el sufrimiento en fortaleza y sentirse vivo. Por el autor de El buen amor en la pareja, La llave de la buena vida y Bailando juntos.
Cada ser humano, en su inmensidad y pequeñez, es una llama que brilla con luz propia. El mundo es un mar de fueguitos, cada uno con su particular historia. Una llama inmemorial que se transmite entre generaciones. Es inevitable que en ocasiones se agite, resplandezca y queme, del mismo modo en que se deja llevar por una pequeña brisa, enferma o incluso se apaga. Esta es una metáfora que ha servido durante siglos para definir nuestra existencia, que a veces nos duele o desafía más de lo que esperábamos.
Este libro nos instruye, con extrema sensibilidad y virtuosismo, en el arte de caminar la vida y superar sus asuntos clave, y nos ofrece un mapa preciso para salir airosos de cualquier tempestad evitando que quedemos anclados en el sufrimiento. En él hallaremos la oportunidad para crecer y aprender a vivir en paz. Un viaje hacia nuestro interior que nos llevará a reflexionar sobre el sentido de la vida.
Toño Azpilcueta pasa sus días entre su trabajo en un colegio, su familia y su gran pasión, la música criolla, sobre la que lleva investigando desde su juventud. Un día, una llamada le cambia la vida. Una invitación para ir a escuchar a un guitarrista desconocido, Lalo Molfino, personaje del que nadie sabe demasiado pero de gran talento, parece confirmar todas sus intuiciones: el amor profundo que siente por los valses, marineras, polkas y huainos peruanos tiene una razón más allá del placer de escucharlos (o bailarlos).