En un tranquilo complejo residencial para jubilados, cuatro improbables amigos se reúnen una vez a la semana para investigar antiguos asesinatos sin resolver. Ellos son Ron el Rojo, mítico activista de los años sesenta y setenta que no ha perdido sus ganas de gresca; la dulce Joyce, una enfermera viuda no tan ingenua como aparenta; Ibrahim, un veterano psiquiatra con una increíble capacidad de análisis, y la tremenda y enigmática Elizabeth, quien, a sus ochenta y un años, lidera este grupo de detectives aficionados.
Cuando un promotor inmobiliario de la zona es hallado muerto, este peculiar Club del Crimen de los Jueves se encuentra con su primer caso actual. Ha llegado el momento de que estos octogenarios «saquen sus ases» de la manga y demuestren de lo que son capaces.
Bienvenidos al Club del Crimen de los Jueves.
Año 2000. En Oslo aparece en plena calle el cadáver degollado de un viejo militante nazi. Harry Hole, que tras cometer un grave error ha sido reasignado a los servicios secretos, percibe los puntos en común entre este crimen y el contenido de un informe de los muchos documentos aburridos que pasan por sus manos a diario: alguien compró un rifle Märklin, un arma extremadamente cara y precisa usada por grupos neonazis.
Harry Hole tratará de averiguar cuál es la relación entre estos dos casos y se percatará de que el origen de todo puede remontarse mucho tiempo atrás, a lo sucedido entre un grupo de soldados noruegos durante el sitio de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial. Pero, ¿qué vínculo puede haber entre lo sucedido hace tantos años y ese personaje misterioso apodado «El Príncipe» al que apuntan todas las averiguaciones policiales sobre el tráfico de armas?
En el año 1944 los aliados preparan en secreto una de las mayores operaciones militares de la historia: la invasión de la Europa ocupada por los nazis.
Henry Faber, espía alemán, descubre que el desembarco se efectuará en Normadía e intenta llevar la noticia al Alto Mando alemán, pero nunca llegará a su destino...
Sonya recibe la noticia de que su difunto padre tenía un hermano gemelo poco después de romper su compromiso matrimonial y perder su trabajo, así que, cuando descubre que su tío desconocido le ha dejado en herencia una mansión victoriana en la costa de Maine, decide instalarse en ella para descubrir por qué los niños fueron separados al nacer y la razón por la que todo se mantuvo en secreto.
La joven no tarda en darse cuenta de que en la casa ocurren cosas muy extrañas. Trey, el abogado amigo de la familia que la ayuda a instalarse, le confirma que el lugar está embrujado y le habla de Astrid, «la primera novia perdida», cuyo retrato decora el despacho de su tío. Sonya también ha heredado una maldición centenaria y un enigma que debe resolver para romperla.
Cuando Breen era pequeña, su padre solía contarle historias de lugares increíbles. Pero ahora ya no tiene tiempo para cuentos, es una veinteañera ahogada en deudas y atrapada en un trabajo que detesta. Sin embargo, su vida da un giro inesperado cuando descubre que su madre le ha estado ocultando una cuenta bancaria en la que su padre, que se marchó cuando ella tenía doce años, ha estado ingresándole dinero. Ahora, tiene una fortuna.
Decidida a encontrarse a sí misma en sus raíces, Breen viaja a Irlanda. Pero la Isla Esmeralda tiene reservado para ella un destino más grande de lo que jamás podría haber imaginado... y, en un bosque de Galway, Breen se encuentra con un mundo lleno de magia, una familia que no esperaba y un amor legendario.
En 1847, dos barcos de la Armada británica, el HMS Erebus y el HMS Terror, que navegaban bajo el mando de sir John Franklin, están atrapados en el hielo del Ártico. En su anhelada busca del paso del Noroeste, parecen haber fracasado. Sin poder hacer nada por continuar su marcha y completar su expedición, rodeados del frío polar y de inminentes peligros, solo pueden esperar a que llegue el deshielo que les permita escapar.
Poco a poco, los días van pasando y las condiciones de supervivencia se vuelven más extremas; temperaturas que superan los cincuenta grados bajo cero, provisiones de comida escasas, el deterioro de los barcos o la llegada de enfermedades van mellando la esperanza de la tripulación. Por si fuera poco, la extraña presencia de una criatura bestial y misteriosa hace que los hombres crean que se enfrentan, no solo a las condiciones naturales más adversas, sino también a fuerzas sobrenaturales que superan, por momentos, sus creencias y su razón. Con el tiempo y la llegada de las primeras muertes, fantasmas como el de la rebelión, el motín o el canibalismo hacen su entrada en escena, en un panorama desolador.