La inspectora Sofía Luna regresa en una trama absorbente que profundiza en lo más oscuro de la condición humana.
El asesinato de varias turistas japonesas en Madrid enfrenta a la inspectora Sofía Luna a un complejo caso vinculado al mundo de los viajes organizados. Las víctimas pertenecen a un singular colectivo de personas asexuales que rechaza la hipersexualidad de la vida moderna.
Paralelamente, la inspectora Luna debe enfrentar un dilema personal inesperado: su padre, con quien ha roto toda relación desde hace años, se ve involucrado en la muerte de un hombre. Luna deberá navegar entre ambos casos, donde el límite entre lo íntimo y lo profesional se confunde peligrosamente.
Nadie más que yo tiene derecho a matarte, señorita Vitalio. La última cara que verás será la mía. Si se trata de morir, tu vida me pertenece».
Tristan Caine es una anomalía en los bajos fondos de la mafia. Es el único miembro de los Tenebrae que no pertenece a la familia. Sus habilidades no tienen igual, su moralidad es más que cuestionable y sus motivaciones son todo un enigma. Es letal, y lo sabe.
Morana Vitalio también es consciente de ello. Es la hija de la familia rival, una mente tecnológica brillante capaz de hacer con un ordenador lo que Tristan con una pistola. Cuando un misterio de hace más de veinte años vuelve a salir a la luz, Morana se infiltra en la casa de Caine dispuesta a matarlo…, aunque ignora los lazos que los unen y que harán que el odio, el deseo y el pasado los aten sin remedio.
Tristan Caine, el Cazador, no estaba preparado para la llegada de Morana Vitalio. Tras romper una promesa que llevaba defendiendo años, dentro de él se origina una batalla encarnizada entre su futuro y su pasado. La única certeza que tiene es que la vida de Morana aún le pertenece.
A Morana Vitalio, la línea entre enemigos y aliados cada vez le parece más difusa. Su mundo se ha desintegrado ante sus ojos y, ahora, se enfrenta al vacío de lo desconocido en territorio hostil. La única certeza que tiene es que ella es la dueña de su propia vida.
Unidos por un enigma de hace más de veinte años, Tristan y Morana buscan juntos la verdad. Sin embargo, el misterio de las niñas desaparecidas es solo la punta de un gran iceberg.
Quedan muchos esqueletos por desenterrar.
Y se acerca la tormenta.