Hace seiscientos años,los cruzanoches, seres malditos con un poder extraordinario, se adueñaron de todos los continentes. La humanidad tuvo que refugiarse en el océano, incluyendo a la joven Aster Oberon y a su familia de piratas. Pero cuando el hermano de Aster es asesinado en una épica batalla en el mar contra los cruzanoches, ella y el resto de su familia son obligados a comenzar una nueva vida en tierra.
Cuando un atractivo cruzanoches llamado Will les ofrece a los Oberon protección y trabajo en su opulenta mansión, a Aster le resulta sospechoso. Como la arrogante y privilegiada mano derecha del cruel príncipe, Will representa todo lo que Aster odia. Pero a medida que él da muestras de empatía y amabilidad, Aster no puede ignorar la irresistible atracción que parece estar surgiendo entre ambos. Y más aún: Will le abre los ojos ante una nueva realidad: hay monstruos peores que los cruzanoches, monstruos que podrían estar detrás de la muerte de su hermano.
Y cuando Aster emprenda la caza estos monstruos, descubrirá oscuros secretos que pondrán en duda todo lo que creía saber sobre su familia, sobre su mundo y sobre sí misma.
Princesa. Prisionera. Huérfana. Rebelde.
Un trono arrebatado. Ella deberá luchar para devolvérselo a su pueblo.
Llega la segunda parte de Princesa de Cenizas.
Theo ya no lleva la corona de cenizas, ha recuperado su título y con él, un rehén: Prinz Soren. El pueblo sigue bajo la terrible dictadura del Kaiser, y ella está a miles de kilómetros de distancia de su trono.
Theo sabe que la libertad tiene un precio, pero está decidida a encontrar un camino para salvar al pueblo sin perderse a sí misma.
Una chica que huye. Una banda de mercenarios vikingos. Un romance prohibido. Y un secreto que les amenaza a todos. Silla Nordvig ha sobrevivido al Camino de Huesos.
Pero su sueño de una vida sencilla se ha esfumado. Herida, traicionada y traumatizada, Silla se ve obligada a huir y esconderse junto a Reynir, el implacable líder de la Banda de las Hachas Sangrientas, y a idear un nuevo plan: dominar la magia que corre por sus venas y salvar a su hermana. Pero, para conseguirlo, deberá enfrentarse a sus demonios internos.
Saga Volsik no tiene nada que perder. Han matado a su familia, le han robado el trono y quieren casarla con los usurpadores. Cuando descubre el secreto de su madre adoptiva, sus planes cambian drásticamente: ahora está decidida a desmontar los planes de la Reina Signe. ¿El único problema? El apuesto dignatario extranjero que sabe demasiado.
Mientras, el mundo de Iseldur empieza a cambiar, avivado por la magia que renace.
¿Conseguirán Silla y Saga encontrar la fuerza necesaria para cumplir sus destinos y parar el caos que acecha a su mundo?
Una princesa desesperada por recuperar al príncipe que le rompió el corazón.
Un reino por salvar.
Un outfit que mantener.
El príncipe Domhnall y la princesa Clía son la pareja perfecta para la realeza, o eso dicen todos. Hasta que Domhnall lo arruina todo al negarse a proponerle matrimonio. Con el corazón roto pero decidida, Clía idea el plan perfecto: seguir a Domhnall hasta Caisleán Cósta, la academia militar a la que asiste y demostrarle que puede defender un reino y afianzar así su compromiso.
El guerrero Ronan se prometió a sí mismo luchar y sacrificar su vida por Caisleán Cósta, y no quiere que nada ni nadie lo despiste. Ni siquiera Clía, aunque acceda a entrenarla. Aunque su corazón se acelere por ella. Aunque Domhnall sea "su mejor amigo".
Pero como dicen, el amor es un campo de batalla, y una guerra muy real que pondrá a prueba sus corazones se avecina en el horizonte.
¿Quieres que tu vida sea más fácil? Entonces compórtate como el pájaro enjaulado que eres y canta.
Viví en una jaula de oro durante diez años, en el castillo de oro del rey Midas. Pero de la noche a la mañana, todo cambió.
Ahora soy la prisionera del ejército del Cuarto Reino, y no sé si saldré de esta de una pieza. Los soldados están preparados para dejarse la piel en el campo de batalla y estoy segura de que van a usarme como moneda de cambio, una moneda que apagará el fuego o avivará aún más las llamas de esta cruzada.
Sin embargo, lo que más me aterra, lo que más me inquieta, no es la guerra, sino él, el comandante Decapitador.
Es un hombre perverso y despiadado, y su crueldad no conoce límites. Pero yo sé la verdad, yo sé qué es en realidad.
¿Qué me dirías si te dijera que todos tus sueños son reales? ¿Qué todas las historias que has leído tienen algo de cierto? ¿Y qué me dirías si supieras que él existe?
LOS SUEÑOS
Todo era normal hasta que llegaron los sueños. De un mundo mágico, habitado por criaturas maravillosas y donde aparece él, Derek. Misterioso, atractivo y con quien comparte un vínculo que ni ella comprende. Pero, cuando los sueños empiezan a apoderarse de su vida, Alessa deberá tomar una decisión: quedarse y enfrentarse a la locura, o viajar a otro mundo y encontrar al chico que su alma anhela.
LA REALIDAD
Pero el nuevo mundo de Alessa no es cómo esperaba: hay maldad y corrupción. Y también está Derek, que no es el chico del que se enamoró en sueños. Es distante, cruel y líder del ejército de un reino injusto que segmenta a sus habitantes por especie, y en el que la humanidad de Alessa no tiene cabida.
LAS PRUEBAS
La única manera de quedarse será superar tres pruebas. Tres oportunidades para sobrevivir o para caer en el olvido. Tres oportunidades para enfrentarse a la injusticia de este nuevo mundo y sacar a la luz su verdadero poder.
Perséfone es una de las jóvenes más bellas y populares de la élite de Olimpo. Su sueño y su plan es alejarse del nido de víboras que es la política de Olimpo y huir para siempre. Pero su plan fracasa cuando su madre la sorprende en una fiesta anunciando públicamente su compromiso con Zeus, el peligroso líder de la gran ciudad.
Decidida a no conformarse con el destino que se cierne sobre ella, Perséfone se escapa de la fiesta y huye hasta la Infraciudad, donde busca la protección de Hades, con quien consigue hacer un pacto.
El rostro que lanzó mil naves al mar,
la belleza más feroz del Olimpo.
Aquiles es consciente de que en Olimpo o tienes el poder de gobernar o la obligación de obedecer. Él, que ha nacido sin nada, lo sabe bien y es por eso que cuando era niño juró que se abriría camino hasta el círculo íntimo de este nido de víboras llamado Olimpo. Ahora la oportunidad se presenta y Aquiles y Patroclo, su pareja, competirán en un torneo para conseguir el poder de la ciudad y la mano de Helena.
Helena tiene una única opción para no ser un simple premio: entrar en el torneo e intentar ganar su propia mano en matrimonio. Por desgracia, hay quienes prefieren verla muerta antes que gobernando la ciudad. Las únicas personas en las que puede confiar son Aquiles y Patroclo.
¿Podrá Helena realmente fiarse de sus intenciones cuando los tres sienten una atracción irrefrenable?
En la conclusión de Una ventana a la oscuridad, Elspeth va a tener que enfrentarse a todo lo que ha hecho mientras se embarca con Ravyn en una peligrosa aventura para salvar su reino.
El reino está bajo el domino de un tirano y a merced de la magia oscura. Elspeth y Ravyn han reunido casi todas las cartas de la Providencia, pero les falta la última (y la más importante): los Alisos Gemelos. Si quieren encontrarla antes del Solsticio y liberar al reino, tendrán que adentrarse en la niebla del bosque. Y el único que puede guiarlos a través de ella es el monstruo que habita la cabeza de Elspeth: el Tormento.
Josslyn Drake knows only three things about magic: it’s rare, illegal, and always deadly.
So when she’s caught up in a robbery gone wrong at the Queen’s Gala and infected by a dangerous piece of magic—one that allows her to step into the memories of an infamously evil warlock—she finds herself living her worst nightmare. Joss needs the magic removed before it corrupts her soul and kills her. But in Ironport, the cost of doing magic is death, and seeking help might mean scheduling her own execution. There’s nobody she can trust.
Nobody, that is, except wanted criminal Jericho Nox, who offers her a deal: his help extracting the magic in exchange for the magic itself. And though she’s not thrilled to be working with a thief, especially one as infuriating (and infuriatingly handsome) as Jericho, Joss is desperate enough to accept.
But Jericho is nothing like Joss expects. The closer she grows to Jericho and the more she sees of the world outside her pampered life in the city, the more Joss begins to question the beliefs she’s always taken for granted—beliefs about right and wrong, about power and magic, and even about herself.