El adjetivo gótico nos remite a un paisaje nocturno, plagado de árboles retorcidos, nubes pálidas, sonidos inquietantes y vislumbres de cementerio. Un imaginario que en buena medida se forjó entre los poetas románticos ingleses y sus sucesores. Lejos de ser un género cultivado por poetas de segundo rango, nuestra selección recurre a nombres que están en la cima de su arte: se abre con dos inquietantes poemas de Shakespeare, para recorrer después las grandes aportaciones de los románticos, encontrarnos con el maestro indiscutido del género: Edgar Allan Poe; las hermanas Brontë, los espectros del recuerdo de Hardy y la feérica Irlanda de Wilde y Yeats antes de despedirnos entre la penumbra onírica de Charlotte Mew.
Han pasado cinco años desde que Ana Shirley llegó a la granja de los hermanos Cuthbert. Después de ganarse el corazón de los habitantes de Avonlea, Ana es ahora una adolescente que debe asumir las responsabilidades que conlleva hacerse mayor. En esta nueva aventura en Tejas Verdes, Ana se enfrentará al reto de ser la única maestra de la escuela local y, además, tendrá que plantar cara a un nuevo y problemático vecino. Ana de Avonlea es la segunda de las novelas que conforman la serie más célebre de Lucy Maud Montgomery. En esta ocasión, vemos el crecimiento personal y espiritual de Ana, que nos recuerda, una vez más, la importancia de la solidaridad, la amistad y el sentimiento de comunidad.
Ana y Gilbert han formado una bonita familia en Ingleside. Con cinco hijos en casa y uno más en camino, Ana está inmersa en su papel como madre y ahora también como anfitriona de la insufrible tía de Gilbert. Ana es feliz viendo crecer a sus hijos y disfrutando de los placeres de la cotidianidad hasta que nota que Gilbert empieza a distanciarse de ella.
Reflexiones sobre la familia, el amor, la guerra o el duelo se dan cita en Ana de Ingleside, la novela que cierra el ciclo protagonizado por la indómita Ana Shirley, la pelirroja más entrañable de la literatura, quien, con su optimismo y vitalidad, se ha ganado un hueco en los corazones de lectores de todas las edades.
Porque la Navidad no es lo que tenemos, sino a quien tenemos. Edición especial con cantos tintados.
A María, una morenaza de bandera con mucho carácter, le encanta la ropa buena, los viajes de lujo y los hoteles de varias estrellas y algún cometa. Su vida va viento en popa. Tiene un novio banquero inversionista, dos hermanos, dos buenas amigas, una perrita preciosa… y lo que más le gusta es trabajar en la empresa familiar de joyería fundada por su abuelo.
Nicolás es un veterinario que tuvo que dejar su vida glamurosa para instalarse en una granja en Galicia y cuidar a sus tres sobrinos. Es evidente que necesita ayuda con los niños, especialmente con Eva, la mayor, con quien tiene muchos problemas.
María y Nicolás no pueden ser más diferentes. Pero cuando a ella de un día para otro el mundo se le pone del revés y decide hacer un viaje, sus caminos se cruzan. Porque cuando el destino mueve sus hilos (algo que la Navidad propicia, ¡y de qué forma!), ellos solo pueden dejarse llevar…
No te pierdas la nueva novela de Megan Maxwell.
¿Estás preparado para volver a creer en la magia de la Navidad?
¿Qué estarías dispuesta a hacer por conquistar al amor de tu vida?
Desde que cumplí doce años, mi vida ha sido el sueño de muchas niñas: salir de un barrio obrero y lograr la fama, con una cara bonita como único patrimonio.
En mi caso, fui tan ingenua que no quise ver el lado negativo. Solo tenía un objetivo en mente: convertirme en una modelo de fama mundial.
Mi rutina se resumía en posar para sesiones interminables, desfilar y, pese al cansancio, acudir a fiestas en las que permitía que desconocidos me halagasen. Y yo, creyéndome la reina, no daba importancia a ciertos comportamientos: si me tocaban más de la cuenta o me invitaban a cenas privadas, no veía el peligro.
¡Para! Nadie te está persiguiendo y no sabes detenerte. Además, te han dicho que ponerle pausa a la velocidad vertiginosa de la realidad en la que vives es casi un pecado. El mundo te pide más y más, y tú te estás ahogando entre tantas cosas.
Respira, necesitas hacerlo. Lo haces sin pensar, para sobrevivir y de forma instintiva. Es importante que aprendas a ser consciente de tu respiración, a estar aquí ahora, para que dejes de andar por ahí en piloto automático.
Observa lo que te rodea. Date cuenta de todo lo bueno que tienes y descubre la felicidad en las pequeñas cosas. Escucha a tu cuerpo, cuídalo y hazle caso. Aliméntate bien, duerme todo el tiempo que necesitas, ejercítate y medita. Aleja lo que te intoxica a todo nivel.