En la actual cosmovisión familiar, se hace urgente la conjugación del aspecto cognitivo de las personas con el aspecto mental, pues es imperativo que el dominio de lo que hemos aprendido y comprendido con relación al elevado valor familiar, adquiera la demostración práctica en las actuaciones de cada miembro de la familia, si es que hemos sido instruidos en ese sentido, si los miembros no han recibido las instrucciones correspondientes, entonces se hará más necesario aun enfocarse en la conjugación antes citada.
Cuando mis hijos estaban pequeños, adquirimos una pista de carros en miniatura que daban volteretas acrobáticas. La pudimos armar porque, dentro de su caja, venía el manual de instrucciones del fabricante. Empezamos a divertirnos desde el montaje de las piezas. En ese momento pensé: «Si los hijos trajeran su manual de instrucciones cuando nos llegan. otro gallo cantaría». Hubiéramos comenzado la diversión desde el «montaje» de su primera infancia y nos ahorrariamos muchas «volteretas acrobáticas» en su adolescencia.
Dice Luis Pescetti que «los niños son inmigrantes»: llegan a nuestro mundo y todo les resulta extensa y absolutamente nuevo. Y yo añado que los adultos, al convertirnos en padres. también nos transformamos en migrantes: nos mudamos a un territorio ignoto, con una locación nueva —llamada crianza que todavía no ha sido «mapeada» y. por lo tanto. su dimensión y sus implicaciones se nos imponen ante nuestras improvisadas incertidumbres. Por eso, celebro la publicación de este Manual de instrucciones que los hijos no traen. Es un libro que nos saca de apuros, nos «traduce» a nuestros hijos, nos enseña a ser los anfitriones eficaces para estos seres amados, llegados a nuestro presente como huéspedes.
Leslie Amell Bogaert ha acertado en el blanco: sus vastos conocimientos basados en las evidencias de la psicología infanto-juvenil aplicada a la crianza son sumados a su conocida experiencia en sus roles de madre, educadora y conferencista. y dan como resultado este salvavidas a quienes queremos sobrevivir airosamente en la tarea de «domesticar», como le decía el zorro al Principito. Esta publicación, urgentemente necesaria, no solo nos garantiza el éxito como padres; asegura que la paternidad y la maternidad puedan ser vividas de manera gozosa. Nos estrenamos y nos entrenamos para formar familias que no solo tengan conectividad constante en las plataformas virtuales, sino conexiones fuertes y duraderas que trascienden todas las plataformas.
Yuan Fuei Liao —Papá, docente y autor de literatura infantil y juvenil
Todos queremos encontrar la felicidad. ¿Pero, qué podemos hacer para alcanzarla? A través de esta clara y sencilla guía, el célebre maestro budista de meditación y filosofía Khangser Rinpoche nos ofrece una serie de consejos prácticos sobre cómo entrenar nuestra mente y encontrar a lo largo del camino nuestra sabiduría y bondad innatas. Nos ayuda a descubrir el conocimiento más profundo al que todos podemos acceder, y cómo este puede despertarnos ante la verdad de las cosas. Dicha comprensión acerca de la verdad, junto con las prácticas que te ayudan a cultivar esta conciencia, transforman el sufrimiento en sabiduría y compasión, y, a la larga, en alegría.
Manual del monje para encontrar la alegría nos acerca la antigua tradición tibetana de entrenamiento mental a la vida del siglo XXI. A través de historias, ejemplos reales, reflexiones y prácticas de meditación —todo ello con un tono narrativo cercano y humorístico—, Khangser Rinpoche nos enseña a convertir nuestro sufrimiento en felicidad. Cuando entrenamos la mente a partir del contexto de la dificultad de nuestras emociones, logramos encontrar la verdadera alegría, de la misma manera que la ostra transforma un grano de arena en perla.
¡Descubre el inicio de la saga que se va a convertir en serie de televisión en Disney+!
Maya es víctima de una maldición.Una profecía dice que cuando se case se desatarán la muerte y la destrucción, lo que ha provocado que en el reino de su padre la miren con rechazo y miedo.
Satisfecha con seguir una senda más centrada en logros académicos, su mundo se viene abajo cuando su padre, el rajá, pacta un matrimonio de conveniencia para apaciguar revueltas. Maya se convertirá en la reina de Akaran al casarse con un apuesto joven llamado Amar.
Pero Akaran tiene muchos secretos: puertas cerradas, jardines de cristal, un árbol que tiene recuerdos en lugar de fruta... Maya no tardará en descubrir que su vida corre peligro, y deberá resolver un antiguo enigma sobre almas reencarnadas si quiere salvarse.
Entre los planes de Cecily Kennedy no estaba una vida campestre, pero cuando su matrimonio infeliz da un giro violento, una amiga le ofrece trabajo y refugio en el rancho Wells.
El día a día allí es duro de por sí, incluso sin que su nuevo jefe, Austin Wells, le envíe señales contradictorias. No obstante, Cecily tiene claro que no tiene adónde ir, y liarse con un ranchero callado no le va a traer más que problemas.
Él, por su parte, ha aprendido por las malas que nadie se queda, pero no tarda en darse cuenta de que, entre paseos y charlas nocturnas, Cecily se le ha quedado marcada a fuego en el corazón. Y, aunque Austin quiere desesperadamente que se quede, jamás permitirá que nada ni nadie le haga daño.
«En Mareas, este maravilloso libro de María Carla Picón, asistimos a un universo poético avasallante y libre, cuya voz lírica va y viene entre la pérdida y la persistencia del otro, entre la integridad del cuerpo y su desintegración en la soledad. La palabra fragmentada e incierta metaforiza lo fluvial y lo transitorio, pero también el retorno y lo permanente. En esta dualidad cobran sentido la fortaleza y la debilidad de un alma que oscila entre el deseo y la propia libertad. Con gran fluidez y desenfado, esta obra nos sumerge en un discurso poético original y sugerente».
Francisco José Bolet
«Mareas es un texto que seduce, no solo por la factura, sino también por la frescura y la espontaneidad de sus versos. Es una expresión poética fresca y original, porque revela los movimientos secretos de la gramática del deseo, las fisuras de la subjetividad y los “grafemas invisibles” que anuncian los encuentros sentidos y pre-sentidos del amor. Esta gramática implica la suave reunión de espacios y de voces, pero también el acto de tejer y destejer los hilos de la trama amorosa y que nos revela la poesía como “un perfume bordado de palabras”».
Farí Rosario