Al contrario que los demás tomos, que siguen una línea cronológica, Deschner se centra en este en crímenes concretos, que divide en los siguientes grupos:
El sistema de falsificaciones cristiano.
El engaño de los milagros y las reliquias.
La economía de las peregrinaciones.
Oscurantismo y ruina de la educación de la Antigüedad.
Destrucción de libros por los cristianos y destrucción del paganismo.
El mantenimiento y consolidación de la esclavitud.
Falsa enseñanza social y real política social de la iglesia.
Aparecieron los primeros grandes doctores de la Iglesia, y los santos, en contra de todas las pasiones humanas, realizaron una serie de ejercicios mentales dignos de todo encomio que han entrado a formar parte tanto de la historia de la fe como de la historia del pensamiento [...]”. Sin embargo, cabe puntualizar que esto no se produjo en contra de todas las pasiones humanas sino en buena medida por ellas, pues quien se toma en serio el espíritu no puede creer que uno sea dos o tres o que tres sea igual a uno. La teología cristiana llama a esto suprarracional y no contrarracional o irracional. Lo llama misterio, no absurdo. Y al haber entre el cielo y la tierra tantas cosas que nuestra filosofía escolástica ni se imagina, no es necesario tomar por verdadero todo lo que se ha imaginado, ni hace falta tomar el mayor de los absurdos por cierto y considerarlo un gran misterio. “Si Dios —dice Diderot—, por quien tenemos la razón, exige sacrificar la razón, es un prestidigitador que hace desaparecer lo que acaba de dar.
La Biblia es el libro central de la cultura occidental, pero, por sorprendente que parezca, hasta el momento ninguna obra ha contado su historia. Para los creyentes, es la piedra angular de su fe, pero para los no creyentes también tiene un estatus imponente: está entretejida hasta un grado sin parangón con nuestra forma de ver el mundo.
En este libro excepcional, escrito por John Barton, uno de los principales eruditos bíblicos del mundo, descubriremos, entre otras cosas, cómo se escribieron las distintas partes de la Biblia, qué se incluyó en ella y qué se quedó fuera, cómo la Biblia se difundió e interpretó a lo largo del mundo y cuál ha sido su repercusión en todo el planeta.
La historia del cristianismo interesa al lector católico, pues es su historia de familia; pero debe interesar también a cualquier persona culta, porque constituye una parte esencial de la historia de la humanidad en los dos últimos milenios. El autor encuadra esa historia en el contexto histórico general, teniendo presente el momento social, cultural y político en que vivieron los cristianos en cada época, hasta nuestros días.
A pesar de que no escasean las obras que tratan la historia de la Iglesia, entre ellas excelentes ensayos que destacan tanto por lo completo de la materia como por el escrupuloso examen crítico al que se somete cada uno de los problemas, es este un tema inagotable. Son tan variados los intereses de los lectores que lo abordan, que siempre hay lugar para exposiciones que se distingan de las anteriores. Así, el objetivo de esta obra clásica de Ludwig Hertling es ofrecer un relato histórico centrado en la vida interna de la Iglesia, es decir, en su misión pastoral, ya que este es precisamente el núcleo de su historia. Al mismo tiempo, se dedica especial atención al crecimiento geográfico de la institución, a su difusión en el espacio humano, y se intenta perfilar su imagen contemporánea.
Esta asombrosa obra, brinda al lector un recorrido por los 6 períodos más sobresalientes de la historia del Cristianismo. El Dr. Hurlbut narra a detalle el avance de la Iglesia, los líderes de cada período, la doctrina, la condición de la época, y mucho más. Estos elementos aportarán al lector un entendimiento más amplio de la historia del Cristianismo.