Este texto refleja el pensamiento que Bonhoeffer expuso en un curso sobre cristología, aunque textualmente no fueron estas sus palabras, porque el manuscrito original se ha perdido. Eberhard Bethge, partiendo de numerosos apuntes, ha logrado reconstruirlo y luego ha sido incluido en el tercer volumen de las Obras completas de Dietrich y Bonhoeffer. A través de una concentrada dedicación al tema central de la teología, en el curso de Bonhoeffer se creó una conciencia que no consideró como efímeros ni dejó de prestar atención a los hechos tumultuarios de aquel entonces, sino que, aun sin ocuparse expresamente de ellos, procuró en parte a los asisentes el gran aliento que iban a necesitar para todo lo que se avecinaba. En esta exposición el oyente (y seguramente pasara lo mismo a el lector) escribe una doble impresión: en primer lugar, la alegría de estudiar y escuchar la voz de los Padres, pero al mismo tiempo y sobre todo, se ve introducido en una búsqueda de Jesucristo que no puede ser sustituida por ninguna respuesta previamente dada. OTTO DUDZUS
En vísperas de su muerte, y en una larga carta en la que le hablaba a un amigo íntimo de sus primeras experiencias, le decía a propósito de ellas: "Todo ello parece pertenecer a otra época y a otro mundo. Creo que actualmente todo mi interés se centra en otra cosa: en el 'el mundo del espíritu', y todo lo demás me resulta verdaderamente insignificante y sin importancia. Las cosas que tanto me importaban en el pasado ya no tienen interés, son cosas como las de Achaan Chab, el maestro budista, y estoy perdiendo el gusto por otras cosas. No sé si todo esto es una ilusión; lo que sí sé es que nunca en mi vida me había sentido tal feliz y tan libre..."
¿A qué se debe el extraordinario éxito de los libros de Tony de Mello? "Muy sencillo" decía Pedro Miguel Lamet en septiembre de 1987: "es una manifestación más del hambre de espiritualidad que cunde por el mundo. Ahora bien, este hambre tiene unas características muy especiales. A la gente no le van las fórmulas hechas; las palabritas piadosas que suenan al Ripalda; los caminos trillados que nunca les lograron despertar.
La obra que el lector tiene en sus manos ofrece una recopilación de los textos predilectos de su autor, Karl Kerényi, sobre aspectos fundamentales de la religión antigua. Publicados entre 1939 y 1969, fueron recopilados por el propio Kerényi, uno de los más destacados estudiosos de la mitología y la religión de la Grecia clásica que nos ha legado el siglo pasado. El autor traza con agudeza las características esenciales de las religiones griega y romana: la fiesta, el sacrificio, el templo, la mitología. Con un estilo sutil y transparente se adentra en la relación del ser humano con lo divino mediante el sacrificio, ilumina esta relación a través de la risa de los dioses, define lo que es el templo, determina lo que es theós en griego («algo que acontece»), traza la figura de Zeus, y perfila también las diferencias existentes entre ambas religiones, así como respecto a otras como la judía y la cristiana.
Léeme la Biblia y ora conmigo es un libro especial confeccionado para personitas especiales: Los niños.
Como padres y maestros debemos procurar que nuestros niños conozcan la Palabra de Dios. El leerles la Biblia al acostarse, o en cualquier momento del día, puede ser una de las mejores experiencias que podemos legarles.
La figura de Mahoma (570-632) ha suscitado siempre inacabables controversias en el mundo occidental. Karen Armstrong comienza su libro con un documentado retrato de la situación en que se encontraban las tribus beduinas en la Arabia del siglo VI. En este ambiente, politeísta y desunido políticamente, Mahoma, vivió durante el mes de Ramadán de 610 una experiencia mística que cambió el curso de la historia: el comienzo de las revelaciones que pronto fructificarían en el Corán. La autora narra los inicios de la nueva religión, el islam, y las disputas teológicas y políticas que desgarraron la vida de numerosas familias de La Meca o de Medina. Mahoma se perfila en estas páginas como un hombre complejo, apasionado, frágil, dotado para la política y fiel a lo que entendía como una misión personal y trascendente.