Beckett,
Si estás leyendo esto ya sabes cómo va eso de la última carta. Lo conseguiste, yo no tuve la misma suerte. No te sientas culpable porque sé que si hubiera habido la mínima posibilidad de que me salvaras lo habrías hecho.
Necesito una última cosa de ti: deja el ejército y ve a Telluride. Mi hermana pequeña está criando a sus gemnelos sola. Es demasiado independiente y no aceptará ayuda fácilmente, pero ha perdido a nuestra abuela, a nuestros padres y ahora a mi. Es demasiado para una sola persona. No es justo. Y además hay algo más que no sabes que está rompiendo a la familia, así que necesitará más ayuda que nunca. Si yo no estoy significa que no puedo estar por Ella, no puedo ayudarles, pero tú si que puedes, así que te ruego, como mi mejor amigo, que cuides de mi hermana, de mi familia. Por favor no dejes que lo afronte sola.
Ryan
Cuando el soldado Beckett Gentry regresa de la guerra, carga consigo el peso de un secreto y la responsabilidad de una promesa: su mejor amigo, Ryan MacKenzie, se sacrificó y murió por él, dejando una última carta en la que le pedía que cuidara de su hermana.
Ella MacKenzie es madre soltera de dos gemelos y administradora de un resort en Colorado. Poco antes de que Ryan perdiera la vida, Ella intercambiaba cartas con Caos, un compañero de su hermano con quien tuvo una inesperada y profunda conexión a pesar de nunca haberlo visto.
Lo que Ella no sabe es que Beckett es Caos y que Ryan murió por salvarlo. Así, mientras Beckett trata de cumplir con su promesa y el amor entre ambos va creciendo, revelar la verdad se vuelve cada día más difícil.
¿Tendrá Beckett el valor de confesar y enfrentar las consecuencias o seguirá guardando el secreto para no arriesgarse a perder a Ella?
Hace seis años, Camden Daniels regresó de la guerra sin su hermano menor. Desde entonces, nadie en el pequeño pueblo de Alba, Colorado, ha podido perdonarlo —mucho menos su padre. Dolido y marcado por la culpa, Camden se marchó, prometiéndose no volver jamás. Pero un mensaje desesperado lo obliga a regresar. Y con el regreso, también vuelven la traición, el dolor… y la certeza de que algunos fantasmas del pasado no se quedan atrás. Allí, en medio de recuerdos que arden, lo espera la única persona que aún ama: Willow. La mujer que jamás podrá tener, porque en este pequeño pueblo descansan secretos que nunca debieron ver la luz y que hacen su amor imposible.
Una emotiva historia de amor prohibido, traición familiar y redención. Una novela que nos confronta con la pregunta más difícil: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar por aquellos a quienes amamos… y que más nos necesitan?
Desde la muerte de su hermana, los padres de Paisley Donovan, que tiene la misma enfermedad cardiaca que ella, la tratan como si fuese de cristal. Sin embargo, Paisley quiere seguir exprimiendo la vida, incluso si se arriesga a morir. De hecho, está muy cerca de hacerlo, pero Jagger Bateman la rescata.
Jagger estudia vuelo en la escuela más dura del país y es tremendamente atractivo e imprudente... y, por ello, es ideal para una chica que quiere vivir al máximo. Todo sería perfecto si no fuera porque Paisley es la hija de un general y su novio es el mayor rival de Jagger.
Los dos están volando sobre terreno peligroso y cualquier movimiento en falso podría provocar que se estrellasen...
Una visita puede cambiarlo todo.
Ember Howard lo supo al momento: la repentina visita de aquellos soldados significaba que su padre no iba a volver a casa. Lo que no sabía era de dónde sacar fuerzas para que su familia no se desmoronase.
Entonces, Josh Walker, estrella del hockey, irrumpe en su vida.
Una sola mirada, un solo roce, bastan para borrar el dolor de Ember. Y por mucho que intente negar sus sentimientos y soportar sola el dolor, la atracción que hay entre ellos es evidente.
Pero Josh guarda un secreto. Cuando Ember lo descubra, su mundo se romperá en pedazos, y deberá decidir si vale la pena amar a un hombre capaz de romperle el corazón.
Cuidado con lo que deseas…
Grayson Masters está concentrado en sus estudios, y lo que menos falta le hace es que lo distraiga su nueva y atractiva compañera de piso. Y, aunque la lengua afilada de Sam es irresistiblemente irritante, es innegable que la química entre ambos está por las nubes.
Samantha Fitzgerald oculta secretos, así que no tendría por qué hurgar entre los de Grayson, pero no por eso va a dejar de intentar derribar los muros tras los que este se esconde. Y no está preparada para la verdad: otra mujer se hizo con el corazón de Grayson hace ya mucho tiempo.
Ninguno de los dos se puede permitir el lujo de enamorarse; ya que cuando cruzan esa línea, descubren que a veces los deseos cumplidos son lo que te lleva al infierno...