Tendemos a pensar que las normas y las leyes existen para protegernos. Sin ellas, ¿cómo podríamos diferenciar el bien del mal, convivir en armonía y ser buenos vecinos?
C. L. Skach también creyó en la omnipotencia de la ley, y pasó su carrera recorriendo algunos de los lugares más fracturados y castigados por la guerra, leyendo y escribiendo constituciones para intentar reconstruir sociedades. Pero un día, sentada sola en una caravana reforzada en Bagdad tras un ataque con misiles, tuvo que admitir lo que llevaba años resistiéndose a aceptar: una buena sociedad no se impone desde arriba, se construye confiando menos en las normas formales y más en las personas.
En Cómo ser un ciudadano, Skach nos presenta seis ideas inspiradas en experiencias de todo tipo —desde guerras civiles hasta movimientos por los derechos civiles, pasando por la responsabilidad individual ante la injusticia y la ayuda mutua durante la pandemia— para ayudarnos a construir nuestras pequeñas sociedades. A veces, estas ideas pueden parecer simples —compartir las verduras del huerto, sentarse a conversar en un banco del parque—pero, en conjunto, tienen el potencial de transformar la sociedad desde abajo.
A medio camino entre lo personal, lo filosófico y lo práctico, Cómo ser ciudadano es un esperanzador manual para construir un mundo mejor entre todos.
GØTSZCHE ha escrito un libro sencillo, para todo el mundo, con el objeto de prevenir que los pacientes seamos víctimas de un mundo hipermedicalizado.
Un ensayo sencillo y serio sobre lo que la ciencia sabe, y sobre las trampas que la industria mundial de la medicina tiende por igual a médicos y pacientes.
La salud es una cosa muy seria, nos va la vida en ella, necesitamos que sea eficaz y cure nuestras dolencias. Pero es también uno de los negocios mundiales más grandes. Los conflictos de interés impiden a los médicos hacer bien su trabajo. El dinero de la industria farmacéutica engaña, secuestra y domina todo el espectro de la sanidad. Los médicos no tienen cursos de formación que no sean financiados por la industria. Y el que lo paga todo es el paciente, que no sabe a qué atenerse. Y lo paga a veces con la vida: los medicamentos ya son en el mundo occidental la tercera causa de muerte, tras las enfermedades coronarias y los cánceres.
Este libro es para esos pacientes que quieren estar informados antes de ir a la visita médica. Y para los médicos que quieran quitarse la venda y decir "no, gracias", a los laboratorios y sus tramposas ofertas de viajes y cursos.
¿Cómo aliarnos con la naturaleza para salvar nuestro mundo? Shrikanth realiza un análisis económico y financiero para esclarecer qué nos conviene hacer para conservar nuestro precioso planeta. Describe acciones innovadoras llevadas a cabo con éxito en distintos países para resolver problemas locales que pueden fácilmente replicarse a escala global, y demuestra que colaborar con la naturaleza es el camino para lograr un crecimiento económico sostenible.
«Shrikanth ofrece ejemplos claros y tangibles no solo de cómo salvaguardar el futuro de la humanidad, sino de cómo hacerlo sin dejar de impulsar el crecimiento económico y la prosperidad.»
Solo con el compromiso se combate la actual cultura de la indecisión, que nos paraliza en un modo de navegación infinita.
El compromiso decidido y cívico puede ser una fuerza poderosa en la era actual de la inquietud y la indecisión.
Muchos hemos tenido la experiencia de navegar por Internet sin ver finalmente nada, hemos perdido el tiempo entre una avalancha de opciones en redes sociales, hasta quedar empachados.
Este libro, que nace de un discurso de graduación que se hizo viral, denuncia el empeño actual de muchos en mantener abiertas todas las opciones. Quedamos así atascados en el modo de navegación infinita, sin comprometernos con una sola pareja, saltando de un lugar a otro en busca de la luz que más brilla y negándonos a tomar cualquier decisión que cierre nuevas opciones.
Esta cultura de la inquietud y la indecisión origina tensión y parálisis, y se combate mediante el compromiso.
En esta nueva edición presentamos una versión cuidadosamente revisada y corregida de la primera traducción (de 1986) y restituimos el título original que Hirschman quiso dar a su obra. También recuperamos el prólogo "inédito en castellano" que Robert H. Frank escribió con motivo del vigésimo aniversario de la publicación del libro e incluimos uno nuevo para el público hispanohablante a cargo de Santiago Gerchunoff.
Comte concibió que las sociedades son sistemas organizados, cuyo un orden interno se corresponde con la etapa histórica que estas atraviesan. Así, el progreso para cada sistema organizado o sociedad lo determina ese orden y consistirá en adoptar los cambios que garanticen su reproducción y aquellos otros que aumenten su productividad y crecimiento. Además, supondrá reconducir las opiniones de los individuos y reprimir sus deseos para transformarlos en fuerza de trabajo productivo.
Manuel Martín Serrano, científico español de prestigio internacional, analiza en su Comte el conjunto de la obra del fundador de la sociología y muestra cómo en ella se anticipa tanto a la cibernética como al psicoanálisis. Con ello, el autor expone cómo Comte se adelantó más de dos siglos a los desarrollos actuales de ingeniería social, y cómo contribuyó a la deshumanización en las Ciencias Sociales.