Coca, farlopa, perico, merca, Fariña.
Aunque ahora parezca una pesadilla lejana, en los años 90 el 80 por ciento de la cocaína desembarcaba en Europa por las costas gallegas. Aparte de su privilegiada posición geográfica, Galicia disponía de todos los ingredientes necesarios para convertirse en una «nueva Sicilia»: atraso económico, una centenaria tradición de contrabando, y un clima de admiración y tolerancia hacia una cultura delictiva. Los clanes, poderosos y herméticos, crecieron en un clima de impunidad afianzada gracias a la desidia (cuando no complicidad) de la clase política y de las fuerzas de seguridad.
A través de testimonios directos de capos, pilotos de planeadoras, arrepentidos, jueces, policías, periodistas y madres de toxicómanos, Nacho Carretero retrata con minuciosidad un paisaje criminal con frecuencia infravalorado y da un repaso inédito por los clanes que siguen operando hoy en día. Porque en contra de la creencia mediática y popular, el narcotráfico sigue vivo en Galicia.
En Farmaconomía, el periodista Nick Dearden cuenta su investigación que le hizo darse cuenta del modo en que producimos nuestros medicamentos y descubre que las grandes farmacéuticas nos están fallando, con consecuencias catastróficas. A esas grandes empresas les interesan más los beneficios que la salud. Eso quedó claro cuando los gobiernos se apresuraron a producir vacunas durante la pandemia de COVID-19. Detrás de los tan cacareados avances científicos, realizados sobre todo con fondos públicos, las grandes empresas encontraron nuevas formas de sacar miles de millones más a los gobiernos de Occidente mientras abandonaban al Sur Global.
En un mundo sacudido por crisis ecológicas, económicas y políticas, las fuerzas del autoritarismo y la reacción parecen tener la sartén por el mango. ¿Cómo nombrar, cartografiar y responder a esta situación? Basándose especialmente en las teorías radicales de la negritud y las teorías anticoloniales del fascismo, Toscano deja claros los límites de asociar el fascismo principalmente con el tipo de violencia política experimentada por los regímenes europeos del pasado. En lugar de buscar analogías en la historia, deberíamos ver el fascismo como un proceso mutable, anclado en el capitalismo racial y colonial, que antecede y sobrevive a su cristalización en la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler. Es una amenaza que sigue evolucionando en la actualidad.
Hoy asistimos en todo el mundo a una notable y sostenida ola de líderes populistas que, como los líderes fascistas del pasado, obtienen gran parte de su poder al cuestionar la realidad, respaldar mitos, promover la ira y la paranoia y difundir mentiras. La retórica oficial de estos líderes y movimientos políticos, que, pese a moverse dentro del juego democrático desprecian la democracia, descienden consciente o inconscientemente del Mussolini que por primera vez intuyó los mecanismos de la seducción política en la sociedad de masas. Tras años entregado a un combate cuerpo a cuerpo, histórico y literario, con los protagonistas del fascismo del siglo pasado, Scurati se eleva por encima de esa materia candente y en estas páginas identifica con precisión quirúrgica sus leyes y sus trampas. Un texto fundamental para abordar la inquieta época que vivimos.
Desde que la idea de dedicar las páginas de un libro a la biografía de Felipe González tomó cuerpo, a finales de 2017, hasta hoy, se puede decir que todo ha cambiado excepto el personaje principal. España ya no es la misma y el mundo aún menos, pero el que fuera presidente del gobierno desde 1982 a 1996 se mantiene como un referente del pasado, en ocasiones inmutable en otras contemplado con benevolencia. Es raro a estas distancias encontrar quien revise y afronte su trayectoria. El tiempo y su manera de administrarlo le ha convertido en un bien de Estado.
No sería tarea fácil encontrar precedentes. Lo más habitual en España consiste en esperar a las honras fúnebres para desgranar elogios; lo que a un político de esta época le llevó a decir sarcásticamente que «en España enterramos muy bien». En este caso habría que hacer una excepción para dedicársela a Felipe González Márquez. Retirado de la política práctica, del día a día, no abandona su legítimo derecho a opinar en ocasiones sonadas o en apariciones institucionales, que siempre van un paso más allá de los rituales y que le convierten en imagen de equilibrio y sensatez incluso para aquellos que le detestaron durante sus años de gobierno. Un caso cuyas razones últimas bien merecerían un estudio tanto de él como de quienes fueron sus adversarios, porque lo curioso es que ni uno ni otros han dejado de tener las mismas convicciones.
Una historia de España a través de la corrupción empresarial. «Un libro imprescindible para desentrañar la economía de amiguetes. La España del pelotazo explicada por uno de los mejores periodistas económicos del país».
MARIANO GUINDAL El Diccionario de la lengua española define «fiasco» como «fracaso o decepción» y, en alguna acepción recogida en otros glosarios, como «desengaño o resultado adverso de una cosa que se esperaba sucediese bien». Es decir, lo que les ha ocurrido a un gran número de empresas en la historia de España, en muchos casos después de largas etapas de esplendor. Pero, ya fuera por una mala gestión, ya por la adversidad de los mercados o por no haber sabido adaptarse a ellos, ya por la falta de innovación o por la caída de las ventas, terminaron precipitándose al abismo. Como si de una genealogía de mayúsculos tropiezos se tratase, el veterano periodista económico Miguel Ángel Noceda ha seleccionado los casos que más huella han dejado en nuestro país desde la llegada de la democracia: los que han destapado los mayores escándalos de corrupción y otros delitos, desembocando en procesos judiciales que aún siguen sin resolver o tras los que la mayor parte de sus protagonistas terminaron en prisión. Hablamos de la Rumasa de José María Ruiz-Mateos, la Banca Catalana de Jordi Pujol, el Banesto de Mario Conde, la Terra de Juan Villalonga, la Gescartera de Antonio Camacho, la Bankia de Rodrigo Rato o la Abengoa de Felipe Benjumea, entre otros.