Camina a través de los registros de los Evangelios de las «confrontaciones audaces» de Jesús y descubre cómo usar tu conocimiento recién descubierto de la persona de Jesús para defender la verdad bíblica de la fe cristiana.
¿Tienes idea de quién es realmente Jesús?
«Lo que pienses de Jesucristo influirá a fondo en cómo piensas sobre todo lo demás», señala John MacArthur. Esta es una verdad fundamental en la vida de todo creyente. Tu visión de Jesús afecta la forma en que ves a Dios, al mundo y cada una de tus decisiones.
En estos días, a menudo se presenta a Jesús como un pacifista, un filántropo o un maestro dócil. Adopta una pose plástica, y a veces patética, en la mente de muchos. Algunos prefieren al manso y apacible Jesús que sana a los enfermos, calma los temores y habla de paz y buena voluntad. Estas cosas representan una fase del Mesías. Pero, trágicamente, demasiadas personas nunca han estado expuestas a la totalidad de quién es él. Nunca han tenido una vista completa de 360 grados del Salvador. Su audacia frente a la confrontación y por qué eso importa. Hasta ahora.
Esta obra ofrece una visión panorámica y estructurada de toda la Biblia, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, pensada para lectores que desean comprender el hilo conductor de la historia bíblica. Luis Maldonado presenta los textos sagrados como una narración coherente, reveladora y profundamente humana, destacando su dimensión teológica, espiritual y literaria.
Desde los tiempos de san Pablo, pasando por los primeros concilios de la Iglesia y llegando hasta nuestros días, Johnson ofrece una amplia panorámica de la religión que durante más de dos milenios ha ejercido una influencia mayor en el destino de la humanidad que cualquier filosofía.
El autor hace gala en este libro de su maestría en el arte de contar la historia de una forma accesible, rica en detalles, apreciaciones y anécdotas, y al mismo tiempo ofrece los datos necesarios para responder a cuestiones esenciales sobre la evolución de la fe cristiana.
El judaísmo fue el primero en confesar la existencia de un único Dios que era, al mismo tiempo, dios de Israel y dios del universo. Esta idea de un dios único fue asumida después por el cristianismo y el islam. Sin embargo, si miramos más de cerca la Biblia judía y la Biblia cristiana, así como el Corán, encontramos textos que admiten la existencia de otros dioses.
¿Cómo ese dios de Israel, entre una pluralidad de divinidades, llegó a ser Dios? Tal es el enigma que esta inmersión en las fuentes del monoteísmo busca esclarecer, recorriendo a lo largo de un milenio las etapas de su «invención». ¿De dónde viene este dios? ¿Cuáles eran sus atributos y su nombre? ¿Cómo era venerado? ¿Por qué las otras divinidades desaparecieron?
A la luz de la crítica histórica, filológica y exegética, y de los más recientes descubrimientos de la arqueología y la epigrafía, Römer ofrece las respuestas de una investigación apasionante, siguiendo las huellas de una divinidad de la tormenta y de la guerra erigido, tras su «victoria» sobre sus rivales, en dios único, universal y trascendente.
El libro que explica por qué la Iglesia católica es la mejor marca de la historia.
¿Te has parado a pensar por qué las tiendas de marcas de ropa y los supermercados están distribuidas geográficamente como si fueran parroquias? ¿O por qué en las de móviles hay altares donde se muestran los productos como si fueran ofrendas? ¿Sabías que la palabra «propaganda» la acuñó el papa Gregorio XV en 1622 con la famosa De Propaganda Fide? ¿Que el primer CEO de la historia fue san Pedro y los primeros comerciales, los apóstoles? ¿Y que el Barroco se debería estudiar en las universidades como la mejor campaña de publicidad de todos los tiempos?
Todo lo que sabemos de comunicación lo inventó la Iglesia. Fue ella quien, probablemente sin darse cuenta, inspiró las campañas de marketing más famosas del planeta. Son sus métodos, su estrategia a largo plazo, sus rituales y sus promesas perfectas las que han señalado el camino para que nos convirtamos en seguidores incondicionales de estas empresas.
La expansión del cristianismo en el Imperio romano sigue siendo una incógnita para los estudiosos. ¿Cómo pudo un grupo mistérico del Mediterráneo oriental desarrollarse hasta sustituir a los reconocidos y bien financiados cultos que contaban con el respaldo del Imperio y de la aristocracia? ¿Y cómo llegó a convertirse en el siglo V en la religión oficial?
La lógica de las respuestas tradicionales destaca la altura de la doctrina propuesta por los cristianos, su apasionado celo, el eficaz proselitismo y hasta la sobriedad de su propuesta moral.
A lo largo de esta obra se propone una lógica alternativa, cuyo punto de partida es la práctica de la paciencia, virtud que ha de configurar a quienes solicitan hacerse cristianos. A ello se suma el esfuerzo por cambiar el propio estilo de vida (habitus), que exige apartarse de los usos y costumbres de la sociedad. Por último, la obligatoriedad de la catequesis y del culto como medios que atestiguan la acción invisible de Dios en la historia y ayudan a perseverar pacientemente en la opción cristiana.