El presente libro constituye una aportación imprescindible y clarificadora para mostrar un punto de vista más profundo y matizado del cristianismo, fundamento común de toda la civilización de occidente.
En el ámbito de la historia occidental hay instantes y sitios caracterizados por una significativa intensidad cultural o religiosa que han marcado indudablemente el desarrollo de su vida social posterior. Uno de ellos fue el Mediterráneo oriental en los siglos de antes y después del inicio del cristianismo, una de las enormes cosmovisiones que forma parte intrínseca de la historia de la humanidad y cuyas consecuencias percibimos aún en la actualidad. Pero en el terreno de la historia no se conoce en profundidad ningún hecho si no se estudian antes sus raíces y condicionantes. En este sentido, el libro que el lector tiene delante es un estudio con detalle de los orígenes del cristianismo desde el rigor y la exhaustividad académicas.Orígenes del cristianismo es una obra de colaboración con especialistas judíos y cristianos de distintas confesiones e investigadores independientes que exponen sus ideas y pensamientos acerca del tema y contribuyen con sus aportaciones —algunas de ellas, como observará el lector avispado, muy originales— a una visión más honda y compleja del cristianismo.
Este libro se acerca a la pereza desde la triple óptica de la retórica –lenguaje, metáforas y refranes–, la estética –su presencia en la literatura y en el cine– y la ética –en Oriente y Occidente–, y lo hace desde la conciencia de que la pereza «habla de la naturaleza frágil de nuestra especie, de nuestra limitación como seres creados hermosamente a partir de un soplo sobre la materia más fácil de quebrar, del más sencillo barro».
Con el rigor y sistematicidad que le caracterizan, Hans Küng fundamenta en este libro por qué y cómo el cristianismo de convicciones críticas puede responder de su fe ante su propia razón y su entorno social. Y lo hace a través de una presentación de la totalidad del mensaje cristiano, trazada desde el trasfondo de las ideologías y religiones actuales. Practicando una teología verdaderamente ecuménica, Küng avanza hasta el núcleo de la fe cristiana. De este modo lo humano, lo religioso general y lo extraeclesial son, más que nunca, tomados en serio, pero de forma que lo específicamente cristiano emerge con la mayor nitidez, separando lo esencial de lo que no lo es.
El doctor Lockyer provee un comentario apropiado sobre todas las mujeres conocidas y no tan conocidas de la Biblia. Descubrirá cómo la vida y el carácter de diferentes mujeres de la Biblia reflejan las situaciones de la mujer de la actualidad.
Más de cuatrocientas entradas concisas y llenas de datos verdaderos, que proporcionan una perspectiva fascinante y motivan a pensar. De gran utilidad ya sea que esté conduciendo un estudio bíblico en grupos, hablando en público o simplemente profundizando tu conocimiento personal de Dios.
Jerónimo de Estridón (347-420), célebre padre y doctor de la Iglesia de Occidente, recordado por su traducción al latín del Antiguo y Nuevo Testamento (Vulgata), fue un autor prolífico de obras exegéticas, polémicas y literarias, además de numerosas epístolas que iluminan aspectos significativos de la vida política, eclesiástica y espiritual de su tiempo. El presente volumen ofrece las biografías de tres eremitas del desierto, Pablo, Malco e Hilarión, que simbolizan las diversas etapas de difusión del monacato, respectivamente, en Egipto, Siria y Palestina. Por su calidad literaria y lo ameno de su narración alcanzaron una enorme popularidad durante la Edad Media y el Renacimiento.
Ayer, un mes después de morir, grabaron sobre su tumba el nombre de mi madre. Al ver sobre la piedra las letras que tantas veces estuvieron en mis labios sentí un impulso doble, contradictorio tan solo en un primer instante, que me empujaba al mismo tiempo a permanecer callado y a pronunciar las palabras justas para nombrar la vida. Lo que sentía en ese momento solo puede ser nombrado con la palabra «tristeza», aunque la palabra «tristeza» –como le ocurre a todas las palabras frente a la complejidad de nuestra vida– se queda tan corta como un metro para sondear las profundidades de un abismo.