Escribiría todas mis canciones sobre ti.
Holland es una de las chicas más populares e inteligentes del instituto y su vida parece perfecta. Alex es un chico tímido y solitario que ama la música, pero renunció a su pasión hace tiempo tras sufrir una trágica pérdida. Cuando ambos coinciden por casualidad en el cuarto del conserje, no saben que sus vidas están a punto de cambiar.
Acompañado de un variopinto y divertido grupo de amigos, Alex forma una banda de pop rock en la que cada miembro brilla con luz propia y con la que, junto a Holland, aprenderá que la música y la confianza en uno mismo pueden sanar incluso los corazones más rotos.
Ha pasado un año desde que Asher alejó a Ella de su vida. Mientras ella lucha por sanar sus heridas, él no puede olvidar sus ojos azules. Asher, líder de la red de los Scott, es demasiado orgulloso para volver a buscarla, pero sus caminos están a punto de cruzarse de nuevo. La tentación de reavivar los sentimientos de su 'ángel' es irresistible para Asher...sin prever que también despertará de nuevo sus propios deseos. Esta vez, Ella no perdonará su año de silencio. Antes moriría por Asher; ahora, su dulce ángel está dispuesta a dejar de ser tan buena y a incendiar su mundo, aunque para ello deba perder alguna pluma de sus alas…
Gabriela está harta de que nadie la tome en serio en su trabajo. Estudió periodismo para escribir historias que cambiasen el mundo y se pasa las mañanas corrigiendo los artículos de otros.
Harta de esta situación, decide ir en busca de una noticia que le dé el prestigio que necesita, y, con la intención de conseguir un titular jugoso, envía un correo electrónico al delincuente más odiado de todo el país.
Cuando,después de cuatro años entre rejas, Tomás recibe dicho mensaje, sabe que todo está a punto de cambiar para siempre.
La segunda entrega de la saga best seller de Sarah J. Maas, la autora internacional de fantasía más leída.
Unidos por la sangre.
Tentados por el deseo.
Liberados por el destino.
Bryce Quinlan y Hunt Athalar han salvado Ciudad Medialuna, por fin ha llegado el momento de bajar la guardia y tratar de volver a la normalidad. Para ello, han acordado tomárselo con calma y no empezar su relación hasta el Solsticio de Invierno, si es que antes no incendian la ciudad con su deseo.
Pero todavía no están fuera de peligro. Cuando Bryce, Hunt y sus amigos se ven involucrados en un movimiento rebelde del que no quieren formar parte, se dan cuenta de que tienen que tomar una decisión: callar mientras otros sufren o luchar por un mundo mejor.Y la verdad es que callar nunca se les ha dado bien.
Una serie con personajes cautivadores, un mundo epico al borde de la guerra y una heroína de armas tomar que no se detendrá ante nada para proteger su ciudad, y la deliciosa tensión que caracteriza las novelas de Sarah J. Maas, autora de Una corte de rosas y espinas.
Mi padre y yo llevábamos años distanciados. Pero, como soy su único pariente vivo, no ha sido ninguna sorpresa que al morir me dejara en herencia su inmenso rancho ganadero. ¿Qué es lo que sí me ha sorprendido? La condición de su testamento en la que me obliga a vivir en el rancho y administrarlo activamente durante un año entero si quiero acceder al dinero de mi herencia.
No he vuelto a poner un pie en Hartsville, Texas, un pueblo de mil habitantes, desde que mis padres se separaron cuando yo tenía seis años. Después de convertirme en una chica de ciudad de la cabeza a los pies, nunca imaginé que tendría que volver a territorio cowboy. Pero necesito el dinero para invertirlo en mi empresa.
Solo hay un gigantesco obstáculo que podría frustrar mis planes: el que lleva el rancho, un vaquero gruñón llamado Cash Rivers. Me da igual lo bien que le queden los Wranglers. Es un maleducado y quiere que me vaya. Lo despediría de inmediato, pero necesito que ese cowboy me enseñe los entresijos de cómo llevar una vida aquí.
Somos enemigos desde el principio, pero resulta que a Cash se le da de maravilla esto del rancho. Tiene unas manos fuertes, la cabeza bien amueblada y digamos simplemente que es verdad eso de que en Texas todo es más grande. Al trabajar juntos, poco a poco nos vamos acercando y acabamos conversando bajo las estrellas. Además, si a eso le sumamos algún que otro baile agarrados en el bar local, todo parece tan perfecto que creo que empiezo a enamorarme de la vida en el rancho. Y quizá también de él
Pero mi estancia en Hartsville solo es temporal. Y ya sabemos qué dicen de los vaqueros: pueden romperle el espíritu a un caballo, pero también pueden romperte el corazón. Ojalá Cash no le hubiera echado el lazo ya al mío