Romper las normas nunca sentó tan bien
A Diana Dixon se le presenta un verano movidito: es una animadora que está ensayando para un concurso de bailes de salón, hace malabarismos con dos trabajos y lidia con un exnovio que no entiende que ya no son pareja. Desde luego, no tiene tiempo que perder con Shane Lindley, su nuevo vecino, un jugador de hockey prepotente y con fama de rompecorazones. Para que la convivencia sea pacífica, habrá que instaurar algunas normas: nada de fiestas y, sobre todo, ningún contacto entre ellos.
Pero cuando Shane decide fingir que tiene novia para poner celosa a su ex, ¿quién mejor que su vecina descarada para interpretar el papel? Diana se muestra reticente, eso implicaría romper sus propias normas, pero al final accede. Aunque, claro, no esperaban la chispa que empieza a arder entre ellos… ¿Tendrán el valor de convertir su farsa en algo real?
La vida de Ella Harper no ha sido nada fácil, y cuando su madre muere, se queda completamente sola. Pero entonces aparece Callum Royal, un multimillonario empresario que la saca de la pobreza. A partir de ese momento, Ella llevará una vida de lujo y riqueza.
Sin embargo, pronto se dará cuenta de que algo extraño ocurre en la mansión de los Royal. Los cinco hijos de Callum, que tienen un magnetismo sin igual, ocultan algo. Ninguno de ellos la quiere allí, en especial Reed. Pero Ella se siente atraída por él y tendrá que luchar con todas sus fuerzas para no caer en sus redes…
SI ELLA QUIERE SOBREVIVIR CON LOS ROYAL, DEBERÁ APRENDER LAS REGLAS DEL JUEGO.
La vida de Zoey King acaba de dar un vuelco: a sus diecisiete años, acaba de prever la muerte de un compañero de clase en el prestigioso colegio de magia Everfall. La noticia es un tremendo jarro de agua fría, ya que Zoey creía que heredaría el poder de curar, por el que es célebre su poderosa madre. Pero ahora que se ha convertido en bangshee, su vida en el colegio Everfall será radicalmente distinta: para empezar, tendrá como tutor a Dylan Dae Park, quien puede arrebatar las almas con un simple roce y que ahora, se supone, debe ayudar a Zoey con su recién despertada magia.
Pero la muerte de su compañero de aula no la tranquiliza. Cuando decide examinar más de cerca el caso, poco a poco descubre que varias personas del colegio guardan oscuros secretos.
Zoey King siempre creyó que su destino estaba escrito: con una madre célebre por sus habilidades curativas, estaba segura de heredar el mismo poder. Pero a los diecisiete años, su vida da un giro inesperado cuando tiene una visión aterradora: la muerte inminente de un compañero de clase. Zoey no es una sanadora. Es una banshee.
Su nueva realidad la obliga a aceptar como tutor a Dylan Dae Park, un misterioso estudiante, que debe ayudarla a controlar su recién despertado don, pero su mera presencia la llena de inquietud, por razones que van más allá de la magia. Sin embargo, la tragedia que vio no deja a Zoey en paz. Así, descubrirá que Everfall está lleno de secretos oscuros y que algunos compañeros ocultan verdades más peligrosas de lo que jamás imaginó.
Una nueva comedia romántica situada en la NASA en la que una científica se ve obligada a trabajar en un proyecto junto a su archienemigo... con resultados explosivos.
Bee Königswasser se rige siempre por un código muy sencillo: ¿qué haría Marie Curie? Si la NASA le ofreciera liderar un proyecto de neuroingeniería, un sueño hecho realidad después de pasarse años malviviendo con las migajas del mundo académico, Marie aceptaría sin dudarlo. Obvio. Pero la madre de la física moderna nunca tuvo que codirigir ningún proyecto con Levi Ward.
A ver, Levi no está nada mal: es alto, moreno y tiene una mirada de lo más penetrante. Pero Levi dejó muy claros sus sentimientos por Bee en la universidad: es mejor que dos enemigos trabajen cada uno en su propia galaxia muy muy lejana.
De pronto, Bee se encuentra con que su material ha desaparecido, el personal pasa de ella y su maltrecha carrera profesional pende de un hilo. Puede que su lóbulo occipital esté jugándole una mala pasada, pero juraría que Levi empieza a convertirse en su aliado, apoyando sus decisiones, secundando sus ideas... devorándola con esa mirada suya. Y las diferentes posibilidades traen a sus neuronas de cabeza.
Sin embargo, cuando llega el momento de jugársela y arriesgar el corazón, solo hay una pregunta que importe: ¿Qué hará Bee Königswasser?