EMPEZÓ CON UN BESO, SE CONVIRTIÓ EN UNA OBSESIÓN.
Wren Beaumont es guapa y siempre saca buenas notas. Nuestras compañeras la adoran, todas quieren ser sus amigas.
Solo yo sé quién es en realidad: una mosquita muerta reprimida que seguramente está a punto de explotar por contener todos sus sentimientos. Piensa que está por encima de todos, incluso piensa que es mejor que yo.
No debería sentirme atraído hacia ella. No es mi tipo.
Todo cambia cuando nos obligan a trabajar juntos en clase. Al parecer tenemos en común más de lo que pensábamos y, sin darme cuenta, termino completamente obsesionado con ella. Ahora, estoy convencido de que haré lo que sea para que se enamore de mí.
Marina Mese nos abre su corazón en esta historia llena de reflexión, crecimiento y amor
La vida de Luna está patas arriba: se acaba de mudar a otra ciudad, se ha cambiado de instituto y, para colmo, siente que no encaja con sus nuevos compañeros.
Con dieciséis años, Luna se enfrenta a uno de los desafíos más grandes de su vida: dejar de lado sus inseguridades y ser ella misma.
¿Logrará conocer a gente nueva y quizá vivir su primer amor? Y lo más importante: ¿logrará Luna aceptarse y quererse a sí misma tal y como es?
Ellis lo tiene todo planeado: va a pasar su último año de instituto preparando la solicitud para entrar en la Universidad de Columbia, donde quiere estudiar Periodismo para sentar las bases de un prometedor futuro profesional. Es por eso que sus padres no podían haber elegido peor momento para contarle que se van a separar y que tiene que marcharse de Nueva York para irse a vivir con su tía y con su prima a Bramble Falls, Connecticut, donde solía pasar los veranos.
Idílico y encantador, el pueblo está también repleto de distracciones, como el barista local, Cooper Barnett, quien fue su mejor amigo y con quien se dio su primer beso, pero que ahora no quiere saber nada de ella.
Ellis se ve arrastrada a participar en cada una de las actividades llenas de encanto del festival, como la recolecta de la manzana o el tallado de calabazas, de forma que no puede evitar encontrarse con Cooper ni enamorarse del pintoresco pueblecito y de sus peculiares habitantes. La vuelta a Manhattan se va posponiendo y Ellis acaba atrapada entre dos lugares muy diferentes y el futuro que representan para ella.
Antes mi mundo era pequeño y seguro, pero todo cambió cuando me uní a un hombre al que apenas conocía. Sumida en intrigas políticas, debo asegurar una flota para combatir la invasión de bestias salvajes que ha tomado el continente. Y un paso en falso provocará la guerra que tanto he luchado por evitar.
Interpretaré mi papel a la perfección y con mi mejor sonrisa, bajo el escrutinio de los que me rodean, incluso mientras Rhordyn busca una fisura en mi coraza de hielo. No se rinde. No se esconde. ¿Por qué me mira ahora, cuando tengo que escondérselo todo?
Los secretos germinan, las verdades florecen y más de uno de nosotros acabará hecho pedazos.
Antes el miedo era mi captor. Ahora, en cambio, es mi prisionero.
Nora es una buena chica. Responsable y sensata, procura llevar una vida discreta como influencer, alejada de los viejos hábitos que la definían hasta hace unos años. Sin embargo, va a pasar el verano en su pueblo, y eso la aterra y emociona a partes iguales. Cantaroja saca su lado más salvaje e imprudente. Y Nora no puede permitírselo.
Marc, en cambio, está lejos de ser un buen chico. Es el hermano pequeño de su mejor amiga, le gustan las emociones fuertes y no disimula su atracción por Nora. Para colmo, son vecinos. Marc es, precisamente, el tipo de compañía que Nora necesita evitar a toda costa.
Separados por escasos metros de terraza y con vistas a sus respectivas habitaciones, resistirse a la adrenalina que sienten cada vez que están juntos no será nada fácil…
¿Puede un solo verano alterar el rumbo del resto de sus vidas?