Hoy los monstruos salen a correr, pero a Pedro no le apetece, ¿cómo lo va a hacer? Con sus piernas largas y sus grandes pinreles, ¡Pedro es el más torpe de la clase! Pero cuando su amigo se cae al pozo, ¡necesitarán a alguien especial que lo pueda alcanzar!
¡No te pierdas la serie con la que los más pequeños aprenderán a disfrutar de los libros!
Bernardo quiere salir a la obra de teatro del cole, pero hay un pequeño problema: cuando se pone nervioso, ¡no puede parar de tirarse pedos! ¿Cómo lo hará para salir al escenario y conseguir brillar?
Luna Boo siempre quiere jugar con sus compañeros, ¡pero como es una fantasmita no siempre la ven y se olvidan de ella! Un día se enfada tanto que se pone muy roja... ¡ahora sí que no querrán jugar con ella! ¿Y si intenta ponerse de otro color?
Fran es muy alto, ¡el más alto de clase! Y por eso siente que siempre está en medio de todo, ¡es un desastre! Pero a veces ser alto puede ser de mucha ayuda... ¡y Frank está a punto de descubrirlo!
Una historia ilustrada de modo muy original y creativo, para charlar sobre cómo tolerancia no significa necesariamente amistad
Eva era como todo el mundo, salvo por esa cola de dinosaurio con la que nació. Sus padres dudaban de si debería ir a la escuela. La pequeña, deseosa de aprender y tener amigos, impuso su voluntad: iría a clases. Todo marchaba a la perfección: le gustaban las lecciones y los compañeros le caían bien. Hasta que llegó Memo, quien se burlaba de ella sin el menor empacho. Este niño cruel sólo estaba enojado: mientras Eva era feliz con su cola de dinosaurio, él odiaba su enorme cresta de saurio.