«La inmortalidad no es un derecho, es un privilegio».
Solo soy una chica… pero resulta que también soy Hércules.
Estoy luchando por sobrevivir en un mundo habitado por titanes y controlado por espartanos, los seres inmortales que han guiado a la humanidad por siglos. Tras haber quedado huérfana, me he concentrado en ocultar mis cicatrices y enfocarme en mis clases. Cuando, de pronto, algo ocurre…
De forma inesperada, se descubre que soy parte de la élite. Soy una de ellos. Una espartana.
Entonces me obligan a asistir a la Academia de Guerra Espartana, donde debo enfrentarme a las pruebas que demostrarán que soy digna de ser inmortal. Nada imposible de lograr para alguien como yo, pero antes tengo que superar dos grandes problemas: mis aterradores mentores son Aquiles y Patroclo, y mis profesores son Caronte, el guía del inframundo, y Augusto,
el hijo del dios de la guerra. Por si fuera poco, creo que estoy perdiendo la cordura.
Mis enemigos me tienen rodeada. Su odio, su obsesión por mí y su oscura necesidad de controlarme están asfixiándome. Lástima por ellos, pues no tienen idea de con quién se están metiendo.
The invitation arrives out of the blue.
In it, Matilda discovers a father she’s never met. Kingsley Cello is a visionary, a reclusive artist. And when he asks her to spend the summer at his seaside home, Hidden Beach, Matilda expects to find a part of herself she’s never fully understood.
Instead, she finds Meer, her long-lost, openhearted brother; Brock, a former child star battling demons; and brooding, wild Tatum, who just wants her to leave their crumbling sanctuary.
With Kingsley nowhere to be seen, Matilda must delve into the twisted heart of Hidden Beach to uncover the answers she’s desperately craving. But secrets run thicker than blood, and blood runs like seawater.
And everyone here is lying.
Enamorarse fue fácil.
Lo que viene después es el verdadero desafío…
Mientras el mundo se desmorona a su alrededor, la vida de Joey Lynch es más turbulenta que nunca. Desesperado por sentirse digno de la única persona en la que ha confiado jamás, Joey lucha por
alejarse de un entorno que amenaza con destruirlo todo. Pero, con tanto en su contra, ¿logrará mantenerse a flote? Sin intención de abandonar al chico al que ama, Aoife Molloy pelea por salvarlo de la autodestrucción. Ahogándose en un mundo que no comprende, sin otra guía que los dictados de su corazón, se niega a darle la espalda a Joey incluso cuando parece que tienen todas las de perder. Pese al sufrimiento y el horror, Aoife y Joey nunca han dejado de apoyarse el uno al otro. ¿Será diferente esta vez?