Un mundo en la oscuridad.
Una chispa ardiente.
Un fulgor de las estrellas.
Bryce Quinlan nunca esperó ver otro mundo diferente a Midgard, pero, ahora que lo ha hecho, lo único que quiere es regresar a su hogar. Todo lo que ama está en Midgard: su familia, sus amigos, su pareja. Atrapada en un mundo extraño, necesitará hacer acopio de todo su ingenio para poder volver a casa... y no será una tarea fácil, porque no tiene ni idea de en quién puede confiar.
Hunt Athalar se ha visto envuelto en bastantes líos a lo largo de su vida, pero este podría ser el más complicado. Después de conseguir todo lo que siempre quiso, ahora está de nuevo encerrado en los calabozos de los Asteri, sin conocer el paradero de Bryce. Está desesperado por ayudarla, pero mientras no pueda escapar del yugo de los Asteri, tiene las manos atadas. Literalmente.
In this riveting sequel to The Pomegranate Gate, Toba, Naftaly, and their allies must defend a city under siege—while the desperate deals they’ve made begin to unravel around them.
After a near-disastrous confrontation with La Caceria, Toba and Asmel are trapped on the human side of the gate, pursued by the Courser and a possessed Inquisitor. In the Mazik world, Naftaly’s visions are getting worse, predicting the prosperous gate city of Zayit in flames and overrun by La Caceria. Zayit is notorious for its trade in salt, a substance toxic to the near-immortal Maziks; if the Cacador can control the salt, he will be nearly unstoppable. But the stolen killstone, the key to the Cacador’s destruction, could eliminate the threat—if only Barsilay could find and use it.
El segundo volumen de la serie Empíreo tras Alas de sangre.
El fenómeno juvenil de fantasía del que todo el mundo habla.
Todos esperaban que Violet Sorrengail muriera durante su primer año en el Colegio de Guerra Basgiath, incluso ella misma. Pero la Trilla fue tan solo la primera de una serie de pruebas imposibles destinadas a deshacerse de los indignos y los desafortunados.
Ahora comienza el verdadero entrenamiento, y Violet no sabe cómo logrará superarlo. No solo porque es brutal y agotador o porque está diseñado para llevar al límite el umbral del dolor de los jinetes, sino porque el nuevo vicecomandante está empeñado en demostrarle lo débil que es, a menos que traicione al hombre al que ama. La voluntad de sobrevivir no será suficiente este año, porque Violet conoce el secreto que se oculta entre los muros del colegio, y nada, ni siquiera el fuego de dragón, será suficiente para salvarlos.