Mallory Fontaine es una farsante. Aunque proviene de un ancestral linaje de brujas, la única magia que posee es su habilidad para ver fantasmas. Su hermana y ella se encargan del negocio familiar, gracias al que a duras penas subsisten vendiendo hechizos inútiles a clientes crédulos y haciendo de guías en la tristemente famosa mansión Zafiro, donde unos terribles asesinatos tuvieron lugar.
Mallory es una autoproclamada experta en el conde Bastien Zafiro, también conocido como Monsieur Le Bleu, quien asesinó brutalmente a tres de sus esposas hace más de un siglo. Pero la joven jamás pensó que conocería al tataratataranieto de Bastien y heredero de la mansión Zafiro. Armand es atractivo y rico, y está convencido de que las hermanas Fontaine tienen tanto talento como dicen. Son justo lo que andaba buscando. Cuando le ofrece a Mallory una enorme cantidad de dinero para librar a su hogar del fantasma de Le Bleu, ella no se puede resistir. ¿Unas vacaciones pagadas en esa mansión en mitad del campo? Es como un sueño hecho realidad, si no fuera por los fantasmas de las mujeres asesinadas y los monstruos.
Pero cuando un asesinato vuelve a perturbar la Casa Zafiro, Mallory debe descubrir qué ha sucedido, y está casi segura de que el asesino es mortal. Si quiere tener alguna esperanza de cobrar lo que se le ha prometido, deberá resolver el asesinato y desterrar al fantasma, todo ello mientras trata de seguir manteniendo la apariencia de que es una poderosa bruja.
Pero su mayor reto será aprender a confiar en su corazón. Especialmente cuando la persona a la que más desea su corazón quizá sea el mismísimo asesino.
«Pues claro que quiero ser como ellos. Son tan hermosos como una espada forjada en un fuego divino. Son inmortales».
«Y Cardan es incluso más hermoso que el resto, con una cabellera negra tan iridiscente como las alas de un cuervo y unos pómulos tan afilados que podrían arrancarte el corazón de cuajo. Le odio más que a los demás. Le odio tanto que a veces, cuando le miro, me cuesta respirar».
La exiliada reina mortal de Faerie, Jude, ya no tiene poder alguno y aún está recuperándose de la traición que ha sufrido. Pero está decidida a recuperar todo lo que le han arrebatado. Y su oportunidad llega cuando su hermana Taryn le pide ayuda porque su vida está en peligro. Jude deberá regresar a la traicionera corte de Faerie si quiere salvar a su hermana. Pero Elfhame no está como antes de que Jude se fuera. La guerra es inminente. Y Jude va a tener que entrar en territorio enemigo para retomar el sangriento juego de poder de los inmortales. Y, cuando una poderosa maldición se desate y cunda el pánico, Jude deberá elegir entre consumar su ambición o conservar su humanidad…