Se ha producido un gran robo en Londres: las joyas de la reina han sido robadas. Ágata y Arturo solicitan tu ayuda para encontrar al culpable. ¡Pon a prueba tus habilidades de observación y juntos desentrañaremos el misterio!
Conocemos a un osito al que le da mucho miedo la oscuridad, una ardillita a la que le asustan los fantasmas y un ratoncillo que teme a las arañas... ¿A ti tambien te pasa? ¿Te dan miedo las tormentas, meter la cabeza en el agua o ir a ver al doctor? Tranquilo, en las páginas de este librito están las mejores ideas para olvidarse del miedo y... ¡Disfrutar de la vida!
El pequeño Guanino se quedaba muy pensativo cuando le decían que la gente había nacido de una cueva llamada Cacibajagua y que muchas de ellas habían llegado a la isla ayudadas por el dios Sol. Eran muchas las opiniones y muchas las dudas de Guanino. El dios Sol no deseaba que Guanino desconociera el sitio de donde habían llegado sus antepasados... Era cierto que quien había traído a los primeros seres humanos había sido él. Guanino pidió al Sol que le mostrata los lugares de donde habían salido los abuelos de los abuelos que poblaron las islas. El lugar principal estaba en la desembocadura del río Orinoco, en lo que hoy es Venezuela. Cabalgando sobre el Sol el niño hizo un viaje maravilloso que le permitió ver desde gran altura la ruta de los primeros pobladores hacia su tierra. Esta es por fin una historia de viaje. Guanino soñaba un día, poder contar a todos su experiencia, y esta es la que el autor de este libro encontró en un bohío, escrita por un indio que había aprendido a escribir con los españoles que llegaron y pudieron trducir en 1494, lo que Guanino, ya muy mayor, había dicho en su lengua hoy desaparecida.... Marcio Veloz Maggiolo
A todos los niños del mundo les gustan los
besitos que les dan sus padres y abuelos. Pero a
veces, sobre todo si están lejos o si hay una
pandemia, no pueden darlos ni recibirlos. Por eso, la
autora de este cuento les enseña la magia de los besitos
voladores, que viajan con el viento y llegan a todas
partes. Como muestran los patitos blancos de este
cuento, los besitos voladores regalan amor,
ternura, seguridad y fuerza para hacer las cosas,
aunque sean difíciles. La vida está llena de
oportunidades para crecer y ser mejores. Con el
apoyo que brindan los besitos voladores podemos
aprovecharlas para ayudar, aprender, perder el
miedo y todos juntos ser felices. Así lo
demuestran los patitos amarillos, los blancos
y Rosy, la mamá pata.
Saludar cuando uno llega y despedirse cuando uno se va, pedir las cosas por favor y dar las gracias, pedir perdón, cuidar la higiene, tener buenos modales en la mesa, ceder el asiento en el autobús, ser siempre cortés y puntual... La buena educación no es una misión imposible para los más pequeños y los animalitos de este libro van a demostrarlo.