Estos libritos están llenos de sorpresas. En cada página, un animalito propone un pequeño reto: ayudándose de la rima y de los coloridos dibujos, los más peques deberán averiguar de quién es cada casita. Nido, cueva o madriguera, colmena o caseta de madera. De visita en visita.
Estos libritos están llenos de sorpresas. En cada página, un animalito propone un pequeño reto: ayudándose de la rima y de los coloridos dibujos, los más peques deberán averiguar que comen. Con solo saber su comida, adivinarás el animal en seguida.
Una colección de fábulas clásicas para promover valores y la lectura.
Esta colección de fábulas clásicas es ideal para lectores principiantes: ya sea acompañados o por su cuenta, disfrutarán de una lectura con un vocabulario sencillo y divertidas ilustraciones mientras repasan y aprenden importantes valores.
En este libro encontrarás:
La gallina de los huevos de oro
El caballo y el asno
El pastor y el lobo
La hormiga y la paloma
Una colección de fábulas clásicas para promover valores y la lectura.
Esta colección de fábulas clásicas es ideal para lectores principiantes: ya sea acompañados o por su cuenta, disfrutarán de una lectura con un vocabulario sencillo y divertidas ilustraciones mientras repasan y aprenden importantes valores.
En este libro encontrarás:
La liebre y la tortuga
El león, la vaca, la cabra y la oveja
La zorra y las uvas
El ciervo y su reflejo
Relato sobre el acoso escolar, que hace reflexionar sobre sus consecuencias, incluso después de muchos años.
Mi padre me lleva cada mañana al colegio en su taxi. Vamos de lo más bien los dos, peleándonos por elegir la música y cantando a grito pelado. Hasta que mi padre se empeña en llevar también a Mariano, el chico más raro de mi clase.
Mariano da muchos sorbetones, habla solo, en voz baja y usa paraguas. Además, me roba la atención de mi padre y arruina mi reputación de niña normal en el cole. Esta historia va de eso y también de amigos nuevos y de enemigos viejos, de remordimientos, torniquetes, monopatines, violines y helados de tiramisú.
Todo empezó un lunes como cualquier otro. Claro que a nadie le gustan mucho los lunes. Y menos a Inés que parecía tener un día especialmente espantoso, de esos que uno prefiere olvidar para siempre. Pero no fue hasta la clase de la señorita Betty que entendió que algo verdaderamente raro pasaba: una especie de pelota peluda, tibia y con dientes filosos como agujas, se alojaba en lo profundo de su bolsillo. Cualquiera se habría llevado un buen susto al descubrir un monstruo escondido. Pero no Inés. Porque si había algo que deseaba profundamente, era que le sucedieran cosas Maravillosas, Terribles y Extraordinarias. Y un monstruo personal era, sin duda, una de ellas.