Quell has lived her entire life on the run. She and her mother have fled from city to city in order to hide the deadly magic that flows through Quell s veins.Until someone discovers her dark secret.To hide from the assassin hunting her and keep her mother out of harm s way, Quell reluctantly inducts into a debutante society of magical social elites called the Order that she never knew existed. If she can pass their three rites of membership, mastering their proper form of magic, she ll be able to secretly bury her forbidden magic forever.If caught, she will be killed.But becoming the perfect debutante is a lot harder than Quell imagined, especially when there s more than tutoring happening with Jordan, her brooding mentor and assassin in training.
El señor Bingley es un asesino. Al menos, de eso lo han acusado, aunque Lizzie Bennet se niega a creerlo. ¡Es perfecto! A ver, no es que se alegre de la tragedia, pero si demuestra la inocencia de Bingley, probará, además, que es digna de formar parte del bufete de su padre. ¡Por fin!Por desgracia, Bingley ya tiene abogado, un tipo insufrible llamado Darcy. Como Lizzie no piensa darse por vencida, se resigna a colaborar con el para resolver el caso. Y más vale que lo logren pronto, porque un asesino anda suelto, y ellos podrían convertirse en sus siguientes víctimas.
Todo el mundo quiere saber cómo lo hace Zoe. Su familia, ese chico tan mono con el que se cruza siempre en la pista de hielo y sus compañeros de clase. Quieren saber exactamente cuántos kilos marca la báscula y cuántas calorías consume al día, y si no le preocupa no despertarse a la mañana siguiente. Quieren saber por qué, pero no quieren oír la verdad, porque la verdad no es sensacionalista.
La verdad es que Zoe no se siente suficiente para su familia, ni para ese chico con el que se cruza siempre en la pista de hielo, ni para sus compañeros de clase. Ni siquiera se siente suficiente para la enfermedad.
La verdad es que Zoe se considera más monstruo que chica, sin llegar a ser un monstruo del todo.
La verdad es que nunca es todo o nada.
No hay una verdad absoluta, pero la paz existe, la tranquilidad existe, la recuperación existe.
Y si Zoe aprende a aceptar la ayuda de quienes quieren saber cómo, quienes quieren saber por qué, las terminará conociendo.