La vida no es justa, y eso Logan lo sabe muy bien. Después de una dolorosa pérdida, su corazón se ha vuelto hermético, frío e inquebrantable. Por eso no le importa que todos crean que es el malo de la historia.
Leah nunca se ha sentido la protagonista de la suya. Vive con la cabeza enterrada en los libros, intentando pasar desapercibida, y se refugia en la gran comunidad de lectores que tiene en internet.
Leah no es el tipo de chica que Logan está buscando.
Y Logan es la clase de chico que Leah trata de evitar.
Quizá por eso lo que hay entre ellos funciona tan bien.
El Sol ha salido y está brillando, y el pequeño vampiro Vlad está arropado en el ataúd..., pero los CHAC-CHAC, ÑEEEC y CLANC le tienen imaginándose todas las cosas aterradoras, luminosas y brillantes que hay ahí fuera. Por suerte, su mamá sabe qué debe decir para hacer que se sienta bien y que pueda descansar tranquilamente. Con un texto inteligente y lleno de ilustraciones muy detalladas, ésta es la perfecta historia para leer antes de ir a dormir para cualquier niño (o vampiro) que necesite que le aseguren que es seguro irse a dormir.
Anne Shirley siempre ha soñado con ser escritora y, aunque nadie lo sepa, lo es: online, la conocen como Lady Cordelia y sus fanfics sobre El caballero del espejo, una serie de televisión sobre leyendas artúricas, son de los más aclamados por el fandom. Solo Diana, su mejor amiga, artista y colaboradora, conoce su secreto.
Al menos hasta que aparece Blythe, un nuevo autor de fanfiction que no tarda en superar el récord de lecturas de Anne y que, para colmo, no tiene ningún reparo en mostrar su verdadera identidad. Gilbert Blythe es tan encantador como irritante, y desafiará a Anne a enfrentarse a sus inseguridades y a sus sentimientos, tanto por él como por su amiga Diana.