Henry Turner se da cuenta de que va a tener que currárselo cuando acaba en una clase complicada con el profesor que menos le gusta. Encima, ahora es el nuevo capitán del equipo de hockey, así que no puede permitirse fallar. Pero todo cambia cuando se cuela en un club de lectura accidentalmente y conoce a Halle Jacobs.
Ella es una auténtica superestrella cuando se trata de hincar los codos. Aunque entre sus propias clases, el trabajo, el club de lectura y la novela que está intentando escribir no tiene tiempo para ser tutora de nadie, se ofrece a ayudar a Henry. Además, ¿no dicen que las nuevas experiencias ayudan a salir de los bloqueos creativos? Y él promete que va a darle muchas...
Lo único que tienen que hacer es ceñirse al reglamento que han establecido.
Ah, y no enamorarse, claro.
Un grupo de amigos se reúne a la salida del colegio para llevar a cabo investigaciones detectivescas. Cuatro historias que invitan al lector a participar en el juego de pistas que, a través del entramado del texto y las ilustraciones, se le van presentando.
Tres amigos. Un objeto mágico. Un viaje en el tiempo.
Pablo, Daniela y Claudio van a la misma clase, pero aparte de eso no tienen nada en común. Lo que más le importa a Pablo es ser popular; a Daniela le encanta ver películas con su única amiga; en cuanto a Claudio… nadie tiene claro lo que le gusta.
El día en que van de excursión al museo, sus vidas cambiarán para siempre. Una fuerza inexplicable lleva a los tres chicos a tocar un antiguo objeto que, en realidad, es un artefacto mágico temporal.
Los tres viajan en el tiempo a un siglo en el que nada de lo que conocen existe. Allí descubren que son Cronomantes: seres capaces de dominar la fuerza del tiempo y viajar de un siglo a otro. El objeto mágico ha sido creado para reclamar su ayuda.